El Origen de la Biodiversidad: Teorías Evolutivas

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Teorías sobre la Evolución de los Seres Vivos

Todos los seres vivos tienen un origen común, y la biodiversidad que existe en la Tierra es el resultado de miles de millones de años de evolución.

Fijismo vs. Evolucionismo

Sin embargo, la idea de cambio en los seres vivos no ha sido tan obvia en todas las épocas. Hasta el siglo XIX, predominaron las teorías fijistas, cuyo principal defensor era Cuvier. Esta corriente defendía que las especies eran fijas e inmutables, negando la evolución. Cuvier apoyaba la teoría del catastrofismo para explicar que algunas especies habían desaparecido debido a grandes catástrofes ocurridas en la Tierra, y los fósiles eran la evidencia de ello.

En contraposición, surgieron las teorías evolucionistas, que proponen que las especies actuales descienden de antepasados comunes, y que han cambiado y siguen haciéndolo con el paso del tiempo. Por esta razón, no se conservan algunas especies que vivieron en el pasado.

Teorías Evolucionistas Destacadas

Jean-Baptiste Lamarck

Jean-Baptiste Lamarck propuso una de las primeras teorías evolutivas coherentes. Lamarck pensaba que las especies no eran invariables y que cambiaban para adaptarse a los cambios ambientales, según la herencia de los caracteres adquiridos, que se basaba en las siguientes premisas:

  • Uso y desuso de órganos: Cuando se producen cambios en el ambiente, los organismos se ven obligados a usar algunos de sus órganos en mayor medida, lo que acaba por agrandarlos y desarrollarlos. Dejar de usar otros órganos, por el contrario, acaba por atrofiarlos. Es decir, la función crea o anula al órgano.
  • Herencia de los caracteres adquiridos: Las modificaciones adquiridas (desarrollo o pérdida de órganos), inducidas por el ambiente durante la vida de un organismo, se transmiten a la descendencia.

Ejemplo: Según Lamarck, el cuello de la jirafa se alargó para alcanzar las hojas más altas de los árboles cuando estas empezaron a escasear. Este carácter adquirido se transmitiría a sus descendientes.

Su teoría no fue ampliamente aceptada en su época porque Lamarck nunca pudo demostrar experimentalmente que el ambiente provocara esos cambios de manera heredable. Además, la evidencia posterior demostró que los caracteres adquiridos durante la vida de un individuo generalmente no se transmiten a la descendencia a nivel genético.

Charles Darwin y Alfred Russel Wallace

Charles Darwin propuso una teoría, a la que también llegó de forma independiente Alfred Russel Wallace, que contrastaba significativamente con la de Lamarck. Para Darwin, todas las especies actuales proceden de un antecesor común.

En 1858, Darwin propuso la teoría de la selección natural, cuyas principales ideas son:

  • Variabilidad intraespecífica: En cualquier población, existen diferencias (variaciones) entre los individuos producidas al azar. Estas diferencias hacen que algunos individuos presenten mayor probabilidad de supervivencia y éxito reproductivo que otros en un determinado ambiente. Estas características ventajosas deben ser heredables.
  • Lucha por la existencia: Existe una competencia por los recursos limitados (alimento, espacio, pareja, etc.) y una presión constante por parte de depredadores, enfermedades y condiciones ambientales adversas.
  • Selección natural: Los individuos mejor adaptados a su entorno (aquellos con características heredables que les confieren una ventaja) sobreviven y se reproducen con más éxito, transmitiendo esas características a la descendencia. Los individuos menos adaptados sobreviven y se reproducen menos, por lo que sus características tienden a desaparecer de la población.

El resultado de este proceso es que las características de la población cambian gradualmente a lo largo del tiempo. Con la acumulación de cambios a lo largo de muchas generaciones, puede originarse la aparición de nuevas especies.

Ejemplo: En una población ancestral de jirafas, existía variabilidad en la longitud del cuello (algunas con cuello más corto, otras con cuello más largo). Cuando el alimento a nivel del suelo escaseó y las jirafas se vieron obligadas a alimentarse de las hojas de los árboles, aquellas con el cuello más largo tenían una ventaja (estaban mejor adaptadas) para alcanzar el alimento. Estas jirafas sobrevivieron y se reprodujeron más que las de cuello corto, transmitiendo la característica del cuello largo a su descendencia. Tras muchas generaciones, la característica del cuello largo se volvió predominante en la población.

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