Oposición a la Restauración y Catalanismo (1898-1917)

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Fuerzas de oposición (1898-1917)

Republicanismo

Fue la principal fuerza de oposición, pero su fragmentación disminuyó su fuerza electoral. Se reagrupó en 1903 con la Unión Republicana (Nicolás Salmerón).

Lerrouxismo

Republicanismo barcelonés liderado por Alejandro Lerroux. Tuvo éxito entre 1903 y 1905. Eran anticatalanistas y anticlericales, y pretendían atraer el apoyo popular con demagogia. En 1907, los republicanos se acercan al catalanismo y se integran en Solidaritat Catalana; acción que fue rechazada por un sector de la Unión. Lerroux se separa y forma el Partido Republicano Radical y, después de la Semana Trágica, pierde apoyo y se traslada a Madrid.

Carlismo y Tradicionalismo

Dirigido por Jaime de Borbón desde 1909. Uno de sus dirigentes abandona la militancia y forma el Partido Católico Tradicionalista (1919). Bases sociales en Navarra, País Vasco y Cataluña. El Requeté (1907) era una organización paramilitar que toma el nombre de los soldados navarros y que se opone al republicanismo y obrerismo. En 1931 (Segunda República), carlistas, integristas y regionalistas forman la Comunión Tradicionalista.

Socialismo (Madrid y norte)

El PSOE incrementa sus afiliados. Defendía la acción política, aprovechaba las oportunidades parlamentarias y no rehuía de alianzas electorales con la burguesía. Pablo Iglesias (1910) consigue acta de diputado. La UGT, partidaria de la acción política para conseguir reformas sociales y laborales, quería representantes de orden estatal, como Largo Caballero. El Partido Comunista de España, formado por disidentes socialistas, tuvo poca influencia.

Anarquismo (Cataluña, Aragón, Andalucía)

Se incrementa su número y multiplican sus actuaciones. Su papel destacado en la huelga general de 1902 promueve la creación de la Solidaridad Obrera: federación de asociaciones de trabajadores apolíticos y reivindicativos. Impulsan la Confederación Nacional del Trabajo (CNT): pretende expandirse y dar estabilidad al sindicalismo anarquista. La CNT (revolucionaria) busca la independencia del proletariado, el apoliticismo del movimiento obrero, la necesidad de la unidad sindical de los trabajadores y la voluntad de derrocar el capitalismo. Pretendían llegar a una huelga general revolucionaria para poner fin al capitalismo. El Congreso de Sants (1918) ayuda en su crecimiento y crea los sindicatos únicos de industria para sustituir a los sindicatos de oficio y reafirmar el apoliticismo y la necesidad de la negociación directa entre obreros y patronos.

Consolidación de la Lliga Regionalista

Partido hegemónico en Cataluña. Prat de la Riba define la nacionalidad catalana (1906), reclama el derecho catalán a la autonomía política, y busca descentralizar el Estado interviniendo en España. Cambó era su portavoz. Los primeros años fueron difíciles debido a la expansión lerrouxista y las discrepancias ideológicas internas. Aunque tuvo éxito en 1901, en 1903 y 1905 no, ya que ganaron los republicanos. Esto evidenció las desavenencias entre un grupo de intelectuales y profesionales de talante progresista. La crisis estalla en 1904 a raíz de la visita de Alfonso XIII a Barcelona, ya que un grupo de concejales de la Lliga, encabezados por Cambó, no boicotearon la visita real. Aprobaron la decisión y los más críticos abandonaron la formación para crear otra.

Solidaritat Catalana

Movimiento solidario

El rechazo de la Ley de Jurisdicciones gestó un movimiento patriótico de reafirmación de la personalidad catalana y de compromiso en la lucha por los derechos catalanes. Este fue el origen de Solidaritat Catalana (1906), que agrupaba a todas las fuerzas catalanas excepto a los partidos dinásticos y lerrouxistas. Presentaron un programa común (Programa del Tívoli) en 1907, que defendía la derogación de la Ley de Jurisdicciones y la necesidad de dotar a Cataluña de órganos de autogobierno. Obtuvieron un gran triunfo en las elecciones provinciales y generales.

Crisis de Solidaritat

Maura debía negociar las leyes con las minorías a cambio de integrarlos en el sistema. Las discrepancias entre los diferentes partidos de la coalición solidaria fueron el elemento fundamental de la ruptura. El primer factor fue el proyecto de reforma de la Administración Local, que la Lliga quería negociar con Madrid y los solidarios no estaban de acuerdo. El segundo (1908), la Lliga se opone a un proyecto del ayuntamiento barcelonés que propone la cooficialidad del catalán, la coeducación y la neutralidad religiosa. Los hechos de la Semana Trágica de 1909 terminaron de dispersar el movimiento por la diferencia de ideales.

Catalanismo de izquierdas

Los escindidos de la Lliga en 1904, con Domènech i Montaner, fundan el Centre Nacionalista Republicà (1906): nacionalistas, democráticos, republicanos y federales. Tiene una escasa incidencia electoral, pero es activo a partir del diario El Poble Català y la formación de ateneos. También se promueve el CADCI, vinculado al obrerismo. La crisis de Solidaritat contribuye al acercamiento de las izquierdas republicanas, que fundan la Unió Federal Nacionalista Republicana (UFNR) (1910), obteniendo buenos resultados en las elecciones. El Pacto de Sant Gervasi con los lerrouxistas desagrada a los electores y se nota en 1914. Provoca la crisis de la UFNR, que desaparece en 1916.

Impacto de la Semana Trágica (1909)

Conflicto de Marruecos

En 1900, España penetra en África. La Conferencia de Algeciras (1906) y el Tratado Hispano-Francés (1912) establecen un protectorado franco-español en Marruecos. A España le tocó el Rif, donde debía imponer la paz y explotarlo. El interés español eran los beneficios económicos y restaurar el prestigio del ejército. Los rifeños contraatacaron organizados en cabilas. A causa de la derrota en el Barranco del Lobo (1909), se aumentó el número de soldados, enviando reservistas, muchos de los cuales estaban casados, hecho que originó protestas importantes.

Movilización popular y consecuencias

Se inicia el 18 de julio durante el embarque de tropas hacia Marruecos. El 24, lerrouxistas, socialistas y anarquistas proponen una huelga general. La revuelta popular se alargó una semana, y adquirió un fuerte componente antimilitar y de rechazo a la Iglesia. Las autoridades declararon el Estado de Guerra y enviaron refuerzos para reprimir las manifestaciones. El gran número de muertos y heridos radicalizó el movimiento insurreccional, pero la falta de dirección y coordinación políticas derivó en la acción incontrolada de grupos. Hubo fuertes represiones, ejecutando a cinco personas, entre ellas Francesc Ferrer i Guàrdia, pedagogo anarquista, fundador de la Escuela Moderna, que no intervino en las revueltas. Estas acciones levantaron una ola de protestas que hicieron caer el gobierno de Maura. Los lerrouxistas pierden influencia sobre los trabajadores. El fracaso del movimiento provoca el arraigo del anarquismo. Se deshace la Solidaritat Catalana, y la Lliga sufre un retroceso electoral acusada de apoyar la represión.

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