Obligaciones del Empresario en Prevención de Riesgos Laborales (PRL)

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Las Obligaciones Empresariales en Materia Preventiva

Quien crea la actividad es quien debe hacerse cargo de los riesgos de la actividad laboral. Es el empleador el principal obligado y garante de la seguridad de la empresa. La protección del trabajador es la obligación que pesa sobre el empresario de garantizar unas buenas condiciones de seguridad y salud en el trabajo. En esta relación, el empresario ocupa la posición de deudor y el trabajador la de acreedor de la seguridad.

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL) dispone que el empresario es responsable porque es quien crea el riesgo desarrollando la actividad de su empresa, por lo que es el principal obligado. De ello se deriva que:

  • Todo hay que mirarlo desde la óptica de la prevención.
  • No es suficiente la adopción de medidas, sino que, además, el empresario está obligado a vigilar y constatar su cumplimiento.

Contenido de la Obligación Empresarial

La responsabilidad del empresario es algo más que la suma de las obligaciones específicas. Se concreta en los siguientes puntos:

  1. La atribución de una obligación general de seguridad, que se materializa en la adopción de todas las medidas necesarias y la garantía de la seguridad y salud.
  2. La fijación en la propia LPRL de un catálogo de obligaciones instrumentales o específicas, a cumplir también por el empresario.
  3. La obligación de cumplir también toda la normativa preventiva y todas las disposiciones normativas que se hallen dentro de su ámbito de aplicación.
  4. Su actuación debe estar motivada por los principios de la acción preventiva.

Principios Inspiradores del Comportamiento Empresarial: La Acción Preventiva

La LPRL establece una serie de principios que deben guiar la gestión preventiva de cualquier empresa:

  • Evitar los riesgos: Se lleva hasta el punto de exigir al empresario la previsión de aquellos riesgos que puedan derivar de las imprudencias no temerarias o distracciones del trabajador.
  • Evaluar los riesgos que no se pueden evitar: Para establecer medidas adecuadas capaces de garantizar la eficacia preventiva.
  • Combatir los riesgos en su origen: Se extrae que, si un riesgo puede evitarse o reducirse, hay que evitarlo; además, hay que ir a su fuente de origen.
  • Adaptar el trabajo a la persona: En particular, en lo que respecta a la concepción de los puestos de trabajo, así como a la elección de los equipos y los métodos de trabajo y de producción, con miras, en particular, a atenuar el trabajo monótono y repetitivo y a reducir los efectos del mismo en la salud.
  • Tener en cuenta la evolución de la técnica: La prevención debe ser un proceso dinámico y actualizado.
  • Sustituir lo peligroso por lo que entrañe poco o ningún peligro: Fomentar el uso de alternativas más seguras.
  • Planificar la prevención: Buscando un conjunto coherente que integre en ella la técnica, la organización del trabajo, las condiciones de trabajo, las relaciones sociales y la influencia de los factores ambientales en el trabajo.
  • Adoptar medidas que antepongan la protección colectiva a la individual: Las soluciones que protegen a todo el grupo tienen prioridad.
  • Dar las debidas instrucciones a los trabajadores: La formación e información son fundamentales para que los empleados conozcan los riesgos y las medidas a adoptar.

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