Nietzsche: Las Tres Etapas del Nihilismo, el Superhombre y el Eterno Retorno
Enviado por Chuletator online y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 4,48 KB
Introducción a la Filosofía de Nietzsche: Nihilismo, Voluntad y Superación
Nihilismo Pasivo: La Primera Etapa de la Negación
El nihilismo pasivo es la primera etapa del nihilismo, caracterizada por la negación de la vida y la adhesión a valores trascendentes.
Negación de la Vida
Se rige por el principio del deber y valora el mundo idealista inventado. Nietzsche compara esta actitud con la del camello que sirve a su amo y es explotado, simbolizando la carga y la sumisión.
La Muerte de Dios
Dios muere y, con él, el mundo metafísico. No se niega la vida en sí, sino los valores sobre los que esta se asentaba. Esta etapa culmina en la Ilustración con el culto a la diosa Razón.
El Último Hombre
El hombre toma conciencia de la realidad a la que se enfrenta. En el nihilismo pasivo, existen dos salidas ante esta conciencia: el suicidio y el aturdimiento.
Nihilismo Activo: La Fuerza Destructiva y Creadora
El nihilismo activo es un signo de fuerza. Ante la muerte de Dios y la metafísica, se experimenta alegría por la caída de los antiguos valores. Nietzsche compara esta postura con la del león, que simboliza la fuerza destructiva necesaria para la creación.
Opciones en la Etapa Creativa
Ante esta etapa creativa, existen dos opciones:
- La vuelta al nihilismo pasivo.
- Pasar a la tercera etapa: el Superhombre.
La Moral de Señores y la Moral de Esclavos
A raíz de esto, Nietzsche separa las fuerzas dominantes en dos tipos de moral:
Moral de Señores
Aspira a una constante superación de sí mismo, sin respetar las leyes. Es la moral propia de la Voluntad de Poder y el paso hacia el Superhombre.
Moral de Esclavos
Se somete a una ley. Se sujeta a leyes o imperativos de carácter universal.
La Voluntad de Poder
La Voluntad de Poder es propia de la moral de señores y se manifiesta como:
Creadora de Valores: Es la manera en que valoramos la realidad. Estos valores creados son eminentemente subjetivos y dependen de cómo nos enfrentamos a la vida:
- Valores que la enriquecen (orgullo, fuerza).
- Valores que la empequeñecen (obediencia y sumisión).
Voluntad de Verdad: Crea una de las perspectivas propias de lo real. Es una manifestación de los conceptos que uniforman la vida.
El Eterno Retorno: La Máxima Afirmación de la Vida
El Eterno Retorno es una nueva concepción cíclica del tiempo y de la vida, que se opone a la concepción lineal propia del pensamiento judeocristiano. Con esta nueva concepción, nada tiene sentido trascendente ni inmanente, ni siquiera la vida misma.
Lo único que tiene valor es el instante. Solo el hombre puede proponer metas. El Eterno Retorno es la máxima afirmación de la vida: amamos tanto la vida que deseamos que vuelva a ocurrir una y otra vez. Aceptar la vida significa aceptarla como si tuviéramos que vivirla innumerables veces.
El Superhombre (Übermensch): La Superación del Nihilismo
El Superhombre es la última etapa del nihilismo, en la que el individuo es fiel a la vida y a la tierra, y supera la prueba del Eterno Retorno. Afirma la vida plenamente.
Las Dos Transmutaciones de Valores
Para llegar al Superhombre se producen dos transmutaciones de valores:
Primera Transmutación (El León): La afirmación de la moral de señores frente a la moral de esclavos, representando la fuerza destructiva contra los valores antiguos.
Segunda Transmutación (El Niño): Simboliza la inocencia, un nuevo amanecer y el juego. El niño dice "sí" a la vida. Su conducta se crea más allá de los valores del bien y el mal. La vida es un juego intenso y apasionante.
Características del Superhombre
El Superhombre acepta la vida y supera el Eterno Retorno, aceptando que todo se repite. Se rige por la inocencia de la voluntad. Se conoce a sí mismo como cuerpo, como un individuo viviente en el que la razón no es más que un instrumento para la vida.
El niño acepta el caos al dormirse. Esta es una etapa creadora y contraria a la del león (que era destructiva). Ante la muerte de Dios, se abre la posibilidad de crear nuevos valores a su voluntad.