Naturaleza humana: animal social, racional y cuerpo-alma en Aristóteles, Hobbes y Nietzsche

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Un ser sociable: ¿por naturaleza o por convención?

El hombre es el animal social o animal político. Según Aristóteles, los seres humanos somos los únicos seres que hacemos sociedad; por eso vivimos en ciudades (en griego polis), de ahí el término animal político. Los animales realizan relaciones entre su especie, pero ninguno llega a organizarse socialmente como los humanos.

Por naturaleza vivimos con otros, regulando nuestras relaciones mediante normas morales y leyes jurídicas que estructuran nuestra convivencia, y que nos advierten qué es lo bueno y lo malo. Pero podemos encontrar una idea opuesta, la que sostiene Thomas Hobbes, según la cual los seres humanos somos agresivos, competitivos y egoístas; y no somos sociales, sino asociales. Vivir de ese modo trae dificultades y por ello existe la sociedad, porque si no los humanos estaríamos en guerras constantes. Por ello necesitamos un poder absoluto, que haga de árbitro entre el bien y el mal y nos castigue, para así aprender.

Un ser racional

Según Aristóteles, el ser humano es el único animal poseedor de logos (la razón y la palabra); para muchos, esto puede parecer contradictorio, pero es así: al tener logos es superior a cualquier otro animal. Sin embargo, no siempre se ha valorado así la racionalidad.

La razón, según algunas interpretaciones, es en realidad una enfermedad que tienen todos los seres humanos. Nietzsche entiende al hombre como el animal fantástico, un animal con imaginación y fantasía. Es tan grande esta fuerza que a veces nos creemos estas mentiras.

¿Un ser es cuerpo y alma?

El alma es el principio real de todos los seres vivos, aquello por lo que los seres viven. El alma es lo que hace que el cuerpo sea una unidad y que sea vivo. Por tanto, el hombre y los animales poseen alma. Por ello, lo propio del hombre no puede ser el alma, como se suele decir.

El hombre es, en rigor, un ser que posee un alma espiritual; esto sí es lo propio del ser humano. Un alma espiritual es un alma capaz de pensar, de querer y por la cual somos libres.

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