Narrativa Española de la Segunda Mitad del Siglo XX

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La Narrativa Española de la Segunda Mitad del Siglo XX

1. Introducción

A lo largo de la segunda mitad del siglo XX se fueron dando distintas tendencias literarias que coincidieron en todos los géneros (poesía, narrativa y teatro). Centrándonos en la narrativa, recordemos que en los años 40 existían varias corrientes, entre las que destacaba la novela existencialista. En ella, encontrábamos personajes muy angustiados, mostrando el sentido trágico de la vida. De esta corriente destacan La familia de Pascual Duarte (Cela), La sombra del ciprés es alargada (Delibes) y Nada (Carmen Laforet).

Hay que destacar a los dos autores más importantes de esta época, que publicaron obras siguiendo las distintas tendencias: M. Delibes y C.J. Cela.

2. La Novela Social de los Años 50

En estos años cambia la visión del arte y aparecen escritores que reflejan la sociedad en sus obras, ya que creen que la literatura puede cambiar el mundo. Aparece una novela social, con un estilo sencillo que atraiga a los lectores y en la que predomina la eficacia sobre la belleza. Se utiliza un lenguaje sencillo y directo, con diálogos realistas, secuencias cortas, muchos personajes, espacio y tiempo reducidos... Destaca el uso de varios tipos de narradores, desde el omnisciente (se introduce la opinión del autor) al perspectivismo, o a la narración totalmente objetiva (como en El Jarama).

Distinguimos varios grupos de novelas:

  • Novelas sobre la abulia: Entre visillos, de Carmen Martín Gaite, Nuevas amistades de J. García Hortelano o El Jarama, citado anteriormente.
    • Novelas sobre la vida en el campo: Los Bravos, de Fernández Santos, El fulgor y la sangre, de Ignacio Aldecoa, y sobre todo, las novelas de Delibes, como Las ratas y El camino.
  • Sobre la gran ciudad: La noria, de Luis Romero, y sobre todo, La Colmena, de Camilo José Cela. Es una obra con narrador aparentemente objetivo pero que en realidad contiene autor implícito, y que destaca por secuencias muy breves, con muchos personajes y un lenguaje muy literario. Habla acerca de la sociedad del Madrid de la época.
  • Sobre el trabajo: La mina, de López Salinas.
  • Sobre la Guerra Civil: Primera memoria, de Ana María Matute, o Duelo en el paraíso, de Juan Goytisolo.

3. La Renovación Literaria de los Años 60 y 70

A principios de los 60 los autores comienzan a buscar una renovación literaria, cansados de la literatura social, gracias a la menor presión de la censura e inspirándose en autores extranjeros como Joyce o Faulkner. Se vuelve a un espíritu vanguardista, a un intento de renovar el género y hacer partícipe al lector, aunque llegará a causar un descenso del número de lectores. Los autores continúan e impulsan el uso de elementos usados en la etapa anterior, como el monólogo interior, la ausencia de narrador, el uso de pequeñas secuencias... e introducen otros de carácter más novedoso, como la variedad de registros estilísticos, el desorden cronológico, protagonistas con conflictos internos que se buscan a sí mismos y recursos tipográficos (omitir signos de puntuación...).

La que inicia esta etapa es Tiempo de silencio, de Luis Martín Santos, que se diferencia de sus obras contemporáneas sociales en cómo está escrita.

Destacan tres autores:

  1. Juan Goytisolo: Comienza escribiendo obras de tipo social, como Duelo en el paraíso o La isla, pero más tarde, renueva su estilo radicalmente, llegando a su obra más destacada, Señas de identidad (rotura del tiempo narrativo, narrador disperso...).
  2. Torrente Ballester: Al igual que Goytisolo, comienza escribiendo novela de tipo social, entre la que destaca Los gozos y las sombras, pero después, introduce la renovación, lo que él considera como irracional, la fantasía, la magia, como en Don Juan, Off side y sobre todo en La saga/fuga de J.B. (obra de tipo paródica que destaca por el uso de una sintaxis muy rica).
  3. Juan Marsé: Aunque también tiene inicios realistas, sus mejores obras se dan cuando comienza a usar técnicas renovadoras, destacando Si te dicen que caí y, sobre todo, Últimas tardes con Teresa, una novela escrita de forma sencilla y con mucho sentido del humor que es una parodia de Romeo y Julieta.

Además de estos autores, hay otros muchos que publican obras de este tipo, destacando como siempre CELA (San Camilo 1936 y Oficio de tinieblas 5) y DELIBES (Cinco horas con Mario y Parábola del náufrago). También aparecen obras de este tipo de autores exiliados como Francisco Ayala (La cabeza del cordero), Arturo Barea (La forja de un rebelde), Ramón J. Sender (que escribe novelas de denuncia social y la Guerra Civil, como Réquiem por un campesino español) y Max Aub (que escribe con un compromiso hacia la realidad, como en Laberinto mágico).

4. La Narrativa Actual

Con la llegada de la Democracia se deja atrás el experimentalismo y se vuelve a la novela tradicional. Los autores quieren contar bien una buena historia, introduciendo suspense, misterio... que atraigan a los lectores. Esta tendencia surge con la obra La verdad sobre el caso Sabolta, de Eduardo Mendoza, que mezcla una parte realista con una parte que anticipa las nuevas tendencias (introducción de suspense, intriga...).

Este tipo de novela se agrupa, dando lugar a la novela de género. Aparecen novelas históricas (A. P. Reverte, El capitán Alatriste o El hereje de Delibes), novela negra (Asesinato en el comité central de Vázquez Montalbán), metanovela (hablan sobre la propia novela, como Bartleby y compañía de Vila-Matas), novela lírica (Julio Llamazares, La Lluvia amarilla, Francisco Umbral con Mortal y rosa)...

Los autores más importantes de esta época los clasificamos en:

  • Nacidos antes de los 60: Destacan Javier Marías (destaca por una narrativa que insinúa, basada en las apariencias, como en Corazón tan blanco), Muñoz Molina (con frases largas y descripciones precisas, como en El jinete polaco o El invierno en Lisboa), Luis Landero (con un estilo preciso, que mezcla realidad y ficción, como en Juegos de la edad tardía, una metanovela), y Luis Mateo Díez, con La fuente de la edad. También encontramos en este estilo obras de nuestros autores de la segunda mitad del siglo XX por excelencia; DELIBES escribe obras como El hereje, Los santos inocentes o Diario de un jubilado, y CELA escribe obras como Cristo contra Arizona, Mazurca para dos muertos o La cruz de San Andrés, aunque sigue manteniendo cierto experimentalismo.
  • Nacidos después de los 60: En este grupo se encuentran los autores que aparecieron en la antología Páginas amarillas, que recogió relatos de los autores más jóvenes de los años 90. Entre ellos destacan Antonio Orejudo (destaca por su lenguaje variado, Fabulosas narraciones por historias), Almudena Grandes (destaca por sus personajes muy vívidos, como en Las edades de Lulú o Malena es un nombre de tango), Javier Cercas (Soldados de Salamina), Francisco Casavella (que destaca por la trilogía El día de Watusi) e Ignacio Martínez de Pisón (que destaca por la contención expresiva y el tono lírico, Carreteras secundarias).

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