Mónadas de Leibniz y las doctrinas trascendentales de Kant: estética, analítica y dialéctica
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Mónadas de Leibniz
Sustancia individual y simple
No tienen partes porque no son materiales (incluso los átomos, por ser extensos, podrían dividirse).
¿Por qué sabemos que existen? El ser humano percibe sustancias compuestas. Es un hecho: lo compuesto presupone lo simple.
Debe haber un nivel de la composición formado por sustancias simples que no estén formadas ni sustentadas por nada. Ej.: el instituto está sustentado, en último término, por algo que no está sustentado por nada, como la Tierra.
Si carecen de partes, las mónadas no pueden empezar a existir por composición ni dejar de existir por descomposición.
Solo pueden empezar a existir por creación y dejar de existir por aniquilación: esto requiere una intervención divina.
No pueden ser materiales, pues no son divisibles.
No son átomos materiales, sino átomos formales: la realidad está compuesta de mónadas.
¿Existen las cosas que percibimos?
Los cuerpos son fenómenos: un fenómeno es la manera en la que algo se presenta o se percibe.
Observamos cuerpos, que son la manera en que las mónadas se nos presentan a la sensibilidad humana.
La extensión es percibida; no existe materialmente por sí misma.
Los cuerpos existen porque son fenómenos «bien fundados»: son tan reales como el arcoíris (gotas que reflejan la luz).
Estética trascendental kantiana
Trata de los principios a priori de la sensibilidad.
Estos principios son el espacio y el tiempo.
Cualquier realidad captada por los sentidos se inserta en un espacio y un tiempo determinados.
El espacio y el tiempo no son realidades objetivas, sino formas mentales de la sensibilidad impuestas por nosotros.
Las impresiones sensibles enmarcadas en un espacio y un tiempo se denominan representaciones.
Analítica trascendental kantiana
Trata sobre los principios a priori del entendimiento.
En el entendimiento se identifican las categorías.
La analítica unifica las representaciones procedentes de la sensibilidad mediante conceptos (categorías).
Ejemplos de categorías:
- Unidad
- Causalidad
- Existencia
- Otras categorías formales (juicio, cantidad, cualidad, relación, modalidad)
Las categorías no se pueden percibir por los sentidos (por ejemplo: unidad, causalidad, existencia, etc.).
Las categorías son formas puras a priori del entendimiento que permiten pensar las representaciones y crear conocimiento.
Permiten pensar las representaciones, pero también constituyen su límite.
Solo se pueden aplicar a representaciones sensibles; aplicarlas fuera de la experiencia conlleva errores.
Si algo trasciende la experiencia, no se le pueden aplicar las categorías (por ejemplo, la idea de Dios).
Fenómeno y noúmeno
Fenómeno
Resultado final del proceso de intuir una realidad y pensarla mediante las categorías del entendimiento.
Noúmeno
El noúmeno es el fenómeno despojado de las categorías aportadas por el sujeto (tanto de la sensibilidad como del entendimiento).
“La cosa en sí”: es la realidad previa a la forma humana de conocer.
Es la realidad externa que permite el conocimiento, pero a la que no se puede acceder directamente mediante nuestras formas cognitivas.
Dialéctica trascendental kantiana
Trata sobre las ideas de la razón, que son tres: alma, mundo y Dios.
La razón, como facultad, permite al ser humano indagar las causas y los fundamentos de toda realidad.
Las ideas de la razón transcienden la experiencia y sirven de guía en la búsqueda del conocimiento.
Si estas ideas se toman como objetos de conocimiento (es decir, si se las trata como fenómenos), se emplean ilegítimamente: se incurre en mala metafísica y se producen enunciados contradictorios y falaces.
La metafísica encuentra en Kant este límite: no podemos aplicar las categorías del entendimiento a aquello que trasciende la experiencia.