El Mito de Ceres y Proserpina: Abducción, Búsqueda y el Origen de las Estaciones
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El Mito de Ceres y Perséfone: Parte I - El Rapto
Texto Original en Latín
Ceres et Persephone 1
Nunc unum Deum adorant et Itali et Britanni. Sed olim Romani multos deos, multas deas, adorabant. De deis Romanis fabulas narrabo. Ceres erat dea frumenti; in agris frumentum, in pratis herbam curabat. Flavum est frumentum; flavi erant deae capilli. Caerulea erat deae palla. Persephone erat filia deae. Ceres filiam caram vehementer amabat. In insula Sicilia Ceres cum filia habitabat. Olim Persephone in pratis errabat. Cum puella aliae puellae errabant, nam locus herbosus fuit gratus puellis laetis. In prato herboso puellae saltabant et cantabant. Multae rosae, multa lilia, in pratis erant. Lilia alba puellas delectabant. Sed Pluto, patruus puellae, deae filiam procul spectavit et statim puellam vehementer amavit. Subito equos caeruleos incitavit et per prata properavit, et puellam perterritam raptavit. Tum Persephone, «O Ceres», exclamat, «ubi es? Patruus meus filiam tuam ad Inferos portat».
Traducción al Español
Ahora adoran a un solo Dios tanto los italianos como los británicos. Pero en otro tiempo, los romanos adoraban a muchos dioses y muchas diosas. Voy a contar historias sobre los dioses romanos. Ceres era la diosa del trigo; cuidaba el trigo en los campos y la hierba en los prados. El trigo es amarillo; amarillos eran los cabellos de la diosa. Azul era el manto de la diosa. Perséfone era la hija de la diosa. Ceres amaba intensamente a su querida hija. En la isla de Sicilia vivían juntas Ceres y su hija.
Un día, Perséfone vagaba por los prados. Con la joven paseaban otras muchachas, pues el lugar lleno de hierba era agradable para las chicas felices. En el prado lleno de hierba, las jóvenes bailaban y cantaban. Muchas rosas y muchos lirios había en los prados. Los lirios blancos deleitaban a las muchachas. Pero Plutón, el tío de la joven, vio a lo lejos a la hija de la diosa y enseguida se enamoró intensamente de ella.
De repente, Plutón hizo correr a sus caballos azules, atravesó los prados y raptó a la joven aterrorizada. Entonces Perséfone exclamó: «¡Oh, Ceres! ¿Dónde estás? Mi tío lleva a tu hija al Inframundo».
El Mito de Ceres y Perséfone: Parte II - La Búsqueda y la Ira de la Diosa
Texto Original en Latín
Ceres et Persephone 2
Ceres non in Sicilia erat, sed iam ad insulam properavit. Nusquam erat Persephone. Tum dea, irata et perterrita, passis capillis per terras errabat. Per clivos altos, per campos latos, per silvas et agros, per terras et caelum filiam vocabat. Frustra agricolas, frustra lunam et stellas rogabat: «Ubi est filia mea?». Sed neque agricolae neque luna neque stellae puellam deae monstraverunt. Non iam deae miserae gratum erat frumentum; non iam herba erat in pratis, neque uvae purpureae in vineis, neque poma in agris, quod dea irata neque herbam neque vineas neque poma curabat. Frustra iuvenci albi agros arabant. Non iam cibum in plaustris magnis ad oppida portabant.
Traducción al Español
Ceres no estaba en Sicilia, pero enseguida se dirigió a la isla. Perséfone no estaba en ningún lugar.
Entonces la diosa, furiosa y aterrorizada, con los cabellos desordenados, vagaba por la tierra. A través de altas colinas, amplios campos, bosques y campos de cultivo, por la tierra y el cielo, llamaba a su hija. En vano preguntaba a los campesinos, en vano a la luna y a las estrellas: «¿Dónde está mi hija?».
Pero ni los campesinos, ni la luna, ni las estrellas le mostraron a la joven. Ya no le agradaba el trigo a la diosa desgraciada; ya no había hierba en los prados, ni uvas púrpuras en las viñas, ni frutos en los campos, porque la diosa, enojada, ya no cuidaba la hierba, las viñas ni los frutos. En vano los bueyes blancos araban los campos. Ya no llevaban comida en los grandes carros hacia las ciudades.
El Mito de Ceres y Perséfone: Parte III - El Milagro de Triptolemo
Texto Original en Latín
Ceres et Persephone 3
Tandem Ceres prope parvam agricolae casam in saxo gelido sedebat. Dea maesta diu lacrimabat. Tum e casa puella parva ad deam venit. Puellae oculi pleni erant lacrimarum. «Puerum parvum», inquit, «habemus. In cuna aeger iacet. Lacrimamus, quod aeger est puer». Tum Ceres lacrimas suas tenuit, et cum puella ad casam properavit. Ibi Metanira filium aegrum in gremio tenebat. Filius Metanirae Triptolemus erat. Lacrimabant et agricola et Metanira et puella parva, quod non valebat puer. Tum Ceres puero osculum dedit, et statim valuit puer. Mirum et divinum est osculum deae. Laeti erant et agricola et Metanira et puella. Iam laetus et validus puer in cuna dormitabat. Tum Ceres Triptolemum in gremio suo tenuit. Dea cum tota familia cenam habuit; in mensa erant uvae purpureae et poma iucunda. Adhuc ignota erant Italis Graecisque et vinum et frumentum. Deae tamen flavae grata erat rustica cena. Post cenam in agricolae casa dea manebat et cotidie Triptolemum curabat.
Traducción al Español
Finalmente, Ceres se sentó sobre una roca fría cerca de la pequeña cabaña de un campesino. La diosa, afligida, lloraba durante mucho tiempo. Entonces, una niña pequeña salió de la cabaña y se acercó a la diosa. Los ojos de la niña estaban llenos de lágrimas. «Tenemos un niño pequeño», dijo, «está acostado enfermo en la cuna. Lloramos porque el niño está enfermo».
Entonces, Ceres contuvo sus lágrimas y se dirigió con la niña hacia la cabaña. Allí, Metanira sostenía a su hijo enfermo en el regazo. El hijo de Metanira se llamaba Triptolemo. Tanto el campesino, como Metanira y la niña pequeña lloraban porque el niño no estaba bien. Entonces, Ceres dio un beso al niño, y enseguida el niño sanó. Maravilloso y divino fue el beso de la diosa.
El campesino, Metanira y la niña estaban felices. Ahora, el niño, alegre y sano, dormía en la cuna. Entonces, Ceres tomó a Triptolemo en su regazo. La diosa cenó con toda la familia; sobre la mesa había uvas moradas y frutas deliciosas. Tanto el vino como el trigo eran todavía desconocidos para los italianos y los griegos. Sin embargo, a la diosa de los cabellos dorados le agradó la comida campesina.
Después de la cena, la diosa permaneció en la casa del campesino y, día tras día, cuidaba de Triptolemo.
Notas Lingüísticas y Literarias Clásicas
Etimología de "Luminoso"
La palabra "luminoso" proviene del latín luminosus, derivado de lumen, que significa "luz". Luminoso se refiere a algo que emite o refleja luz, pero también puede aludir metafóricamente a la claridad intelectual o la brillantez en un sentido figurado.
Evolución Fonética: De Lupus a "Lobo"
La palabra latina lupus (que significa "lobo") evolucionó en español a "lobo".
Cambios Fonéticos Principales:
- Sonorización: La consonante oclusiva sorda /p/ intervocálica se convierte en sonora /b/ (lupus → lobo).
- Pérdida de la -s final: La -s final de lupus desaparece en español (lupus → lobo).
El Género Elegíaco: La Obra Tristia de Ovidio
Una obra que no se titule Elegías pero que pertenezca al género elegíaco es Tristia ("Tristezas") de Ovidio (Publius Ovidius Naso).
Ovidio escribió esta colección de poemas elegíacos durante su exilio en Tomis, en la actual Rumania. En ellos expresa su nostalgia por Roma, su dolor por el destierro y súplicas al emperador Augusto para ser perdonado. La obra es un ejemplo de la elegía no amorosa, centrada en el lamento personal y la pérdida.