Metafísica, epistemología y lengua: conceptos clave de filosofía, lingüística y literatura
Enviado por Chuletator online y clasificado en Español
Escrito el en
español con un tamaño de 27,04 KB
Metafísica
La metafísica es el estudio de la realidad, entendida en un sentido amplio y profundo. La realidad comprende los seres observables por los sentidos o por instrumentos, así como aquello cuya existencia podemos constatar de otras maneras. Hay dos concepciones de la realidad:
- Sentido restrictivo: todo aquello que nos rodea y de lo que podemos tener experiencia.
- Sentido amplio: no solo aquello que nos rodea y de lo que podemos tener experiencia; incluye realidades subjetivas, productos culturales, realidades espirituales, la esencia de las cosas, etc.
Orientaciones de la metafísica
Monismo: teorías metafísicas que afirman que, por encima o por debajo de las aparentes diferencias, todas las cosas consisten en ser de una misma naturaleza o son modos de una única y misma sustancia.
Pluralismo: entre las cosas que hay se da una irreductible diversidad de naturaleza, esencia o sustancia; se afirma la diversidad esencial de sustancias: se considera que los principios de la realidad son múltiples.
Las posturas monistas mantenidas en la historia de la filosofía pueden reducirse al materialismo o al espiritualismo, según en qué se ponga lo primario y el principio de todas las cosas.
Idealismo de Platón
Platón no solo defiende la existencia de una realidad espiritual más allá de la material, sino que mantiene su primacía respecto a esta. El mundo en el que habitamos, imperfecto y cambiante, es tan solo una sombra del mundo ideal. La primera realidad está formada por Ideas eternas, inmutables y perfectas. Las Ideas son «esencias», es decir, aquello por lo que una cosa particular es lo que es.
Estas Ideas existen separadas de las cosas particulares. El objeto de la ciencia solo pueden ser las Ideas; por otro lado, los gobernantes han de ser filósofos que se guíen no por su ambición política, sino por ideales. Entre las Ideas y las cosas existe una relación de participación o imitación: las personas y las acciones que consideramos justas participan de la Idea de justicia. Estas Ideas constituyen la auténtica realidad, el Ser, e imperceptibles por los sentidos: solo puede captarlas el entendimiento. La teoría implica, pues, una duplicación del mundo: por un lado, el mundo visible de las cosas particulares; por otro, el mundo inteligible de las Ideas. Esta duplicidad se alegoriza en el famoso mito de la caverna.
Aristóteles
Aristóteles explica la realidad a partir de varias teorías fundamentales que permiten comprender el ser y el cambio. En primer lugar, el hilemorfismo sostiene que todo ser material está compuesto de materia y forma. La materia es aquello de lo que está hecha una cosa, mientras que la forma es el principio que determina a la materia y hace que un ser sea lo que es. Ambos principios son inseparables en los seres naturales.
Para explicar el cambio, Aristóteles desarrolla la teoría del acto y la potencia. La potencia es la capacidad que tiene un ser para llegar a ser algo que aún no es, mientras que el acto es la realización plena de esa capacidad. El cambio consiste en el paso de la potencia al acto y solo puede producirse gracias a algo que ya esté en acto. La materia se relaciona con la potencia y la forma con el acto.
Además, Aristóteles explica la realidad mediante la teoría de las cuatro causas, que responden a los distintos sentidos del «por qué» de las cosas: la causa material (de qué está hecha una cosa), la causa formal (qué es), la causa eficiente (quién o qué la produce) y la causa final (para qué existe). Esta última es especialmente importante, ya que Aristóteles considera que la naturaleza actúa orientada hacia fines. En conjunto, estas teorías permiten ofrecer una explicación completa del ser, la esencia y el cambio en la realidad.
La realidad sustancial — Descartes
Descartes tenía la ambición de fundar una nueva filosofía, mejor y más cercana a la verdad que las anteriores. Para ello, afirmaba que era necesario basarse en ideas «claras y distintas». Para Descartes solo hay tres sustancias que contienen lo anterior.
Descartes escoge el camino de la duda: dudando, busca algo de lo que no se pueda dudar. Llega a una primera verdad de la que no puede dudar: no puedo dudar de que dudo, es decir, de que pienso; de aquí: pienso, luego existo.
Tres sustancias según Descartes:
- Res cogitans: sustancia pensante. Su esencia es el pensamiento.
- Res extensa: sustancia material. La forman todos aquellos seres que tienen una localización espacio-temporal y que están sometidos a las leyes de la física.
- Res infinita: Dios. Descartes descubre en su alma una idea singular: la idea de perfección. No puede haber sido construida por él mismo; tiene que ser una idea innata puesta en él por un ser realmente perfecto: Dios. Dios es la realidad suprema y la que garantiza nuestro conocimiento sobre la realidad. En sentido estricto, es la única que no ha sido creada por nadie y que existe por sí misma.
Grados del conocimiento
Los grados del conocimiento se distinguen según la seguridad:
- Opinión: muestra una apreciación subjetiva de la que no estamos seguros y que no podemos probar ante los demás.
- Creencia: es una opinión cuya verdad nos convence, pero que no podemos demostrar ante los demás; está compuesta por una seguridad subjetiva.
- Saber: opinión de la que estamos seguros y que podemos probar ante los demás; está compuesta de seguridad subjetiva y objetiva, es decir, de certeza.
Facultades que intervienen en el conocimiento
Intervienen dos grandes tipos de conocimiento:
- Conocimiento sensible: compuesto por una sensación (recibimos información a través de nuestros sentidos) y una percepción (interpretamos en el cerebro esa información, la organizamos y le damos sentido).
- Conocimiento racional: compuesto por: concepto (representación mental de un objeto que reúne sus propiedades esenciales, creada por abstracción), juicio (enunciado que atribuye a un sujeto alguna propiedad o relación que puede ser verdadera o falsa) y argumento (encadenamiento de juicios —premisas— a partir de las cuales se deduce una conclusión, que será verdadera si las premisas lo son).
Proceso de abstracción en Aristóteles
El proceso de abstracción en Aristóteles explica cómo el ser humano adquiere el conocimiento intelectual a partir de la experiencia sensible. Para Aristóteles, todo conocimiento comienza con los sentidos, que captan objetos particulares y materiales. Estas percepciones dejan imágenes en la imaginación a partir de las cuales interviene el entendimiento agente, cuya función es abstraer la forma universal separándola de sus características materiales. De este modo, lo universal no existe separado de las cosas, sino que es obtenido por el entendimiento a partir de ellas. La forma abstracta es recibida por el entendimiento posible, que la convierte en un concepto universal. Así, para Aristóteles no existen las ideas innatas: el intelecto es como una tabula rasa que se va llenando mediante la experiencia.
Criterios para conocer la verdad
- Autoridad: lo afirma un experto en la materia.
- Adecuación: lo que se afirma se corresponde con la realidad a la que se refiere.
- Evidencia empírica: es imposible dudar de ello.
- Coherencia: no contradice el resto de afirmaciones ya aceptadas en el sistema al que pertenece.
- Utilidad: cuando se aplica resulta útil o beneficioso.
- Consenso: si es resultado de un acuerdo tras un proceso de diálogo.
Ideologías
El conocimiento tiene un carácter social: a través del proceso de socialización integramos los conocimientos que recibimos en nuestra cultura y con ellos una visión del mundo que asimilamos como propia. La sociedad puede manipular el conocimiento y distorsionar la realidad. Una de las formas más significativas de distorsionar la realidad es la ideología. Una ideología es un sistema de creencias defendido por un grupo que comparte una visión parecida del mundo. Cuando las ideologías tratan de justificar una situación dada o, por el contrario, transformarla, pueden utilizar métodos engañosos que convierten dicha ideología en un sistema de creencias que distorsiona la realidad.
Racionalismo y empirismo
Racionalismo: sostiene como idea principal que «el único conocimiento válido proviene de la razón». Afirma que no debemos confiar en nuestros sentidos cuando intentamos comprender la realidad y concluye que debemos construir nuestro conocimiento utilizando solo conceptos creados por nuestra razón. Confía plenamente en la capacidad de la razón para conocer la realidad. (Ej.: René Descartes).
Empirismo: sostiene como idea principal que «la única fuente de conocimiento son los sentidos». Afirma que la razón solo puede trabajar sobre los datos que le proporciona nuestra experiencia sensible y concluye que todos los conceptos válidos proceden de los sentidos. Limita el conocimiento humano a lo dado en la experiencia sensible. (Ej.: David Hume).
Kant: síntesis del racionalismo y el empirismo
Immanuel Kant afirma que «el conocimiento debe comenzar con la experiencia sensible. Todo nuestro conocimiento comienza por los sentidos, pasa de éstos al entendimiento y termina en la razón». La sensibilidad intuye el objeto como fenómeno; sus formas a priori son el espacio y el tiempo. El entendimiento piensa y juzga el objeto. La razón sintetiza los datos del entendimiento obteniendo las ideas: alma, mundo y Dios.
Por ello: sensibilidad + entendimiento = conocimiento del objeto como fenómeno, y el sujeto, al conocer la realidad, no se limita a recibir información procedente de la experiencia sensible sino que la conforma empleando elementos que posee a priori. Si bien todo nuestro conocimiento comienza en la experiencia, no todo procede de ella: hay elementos del conocimiento que los aporta el sujeto y otros que no proceden de la experiencia.
Morfología y formación de palabras
Es un adjetivo. Su estructura morfológica es SEMI + FINAL + -ISTA, donde "final" es lexema y "semi" es un morfema dependiente derivativo (prefijo). Su proceso de formación es derivación por combinación.
Palabras simples o primitivas: aquellas palabras que constan únicamente de lexema y no llevan ningún morfema derivativo: ej. «flor», «sol», «mar».
Palabras compuestas: aquellas que se forman a partir de la unión de dos palabras independientes que existían previamente: ej. «paracaídas».
Derivación por prefijación: se añade un prefijo al lexema, como «premamá».
Derivación por sufijación: se añade un sufijo al lexema, como «profesor».
Derivación por combinación de prefijos y sufijos: se añade un prefijo y un sufijo a un lexema; esta palabra puede existir solo con el prefijo o con el sufijo.
Vocal temática en verbos: en verbos como «cantábamos», la vocal temática es la «a» en «cantar».
Derivación por parasíntesis: palabras que se forman con la unión simultánea de un prefijo y un sufijo al lexema; esta palabra no existe si alguno de los morfemas derivativos desaparece.
Comunicación
La comunicación es el proceso mediante el cual se transmite información de un punto a otro.
- Emisor: aquel que transmite la información.
- Receptor: quien recibe la información.
- Mensaje: signos transmitidos por el emisor.
- Código: sistema formado por signos y reglas de combinación con que se crea el mensaje.
- Canal: medio físico por el que circula el mensaje.
En el proceso comunicativo pueden intervenir dos factores más:
- Ruido: todo aquello que interrumpe, altera o dificulta la comunicación.
- Redundancia: suele producirse como consecuencia del ruido; consiste en repetir o reformular el mensaje.
Funciones del lenguaje
Función representativa o referencial:
- Es la función básica de toda comunicación.
- El emisor pretende transmitir información sobre objetos y hechos (la realidad).
- Ejemplos: «El cielo está nublado.» «Hoy es martes.»
Función expresiva o emotiva:
La información del mensaje se centra en el emisor, quien exterioriza sus emociones y estados de ánimo; por tanto, su actitud ante lo comunicado es subjetiva. Ejemplo: «¡Ojalá venga pronto!»
Función apelativa o conativa:
La atención se orienta hacia el receptor; el hablante busca provocar una respuesta, verbal o no verbal. Ejemplo: «¿Cuándo vuelves?»
Función fática o de contacto:
Caracteriza los mensajes en los que la atención se centra en el canal comunicativo. Ejemplo: «Uno, dos, tres, probando, probando».
Función metalingüística:
El lenguaje tiene como referencia la propia lengua; la información del mensaje se centra en el código lingüístico.
Función poética o estética:
Aparece cuando el mensaje llama la atención sobre sí mismo, sobre la forma en que está construido. Ejemplo: «En abril, aguas mil.»
Variedades lingüísticas
Variedad diatópica: conjunto de rasgos morfológicos, morfosintácticos y léxico-semánticos que definen la lengua utilizada por los hablantes de una determinada zona geográfica. Estas variedades geográficas tienen un origen histórico, ya que se formaron como consecuencia de la evolución autónoma de la lengua común en cierta zona.
Lengua: un sistema de comunicación verbal compartido por una comunidad lingüística que mantiene la homogeneidad necesaria para permitir la intercomunicación de sus hablantes por encima de las diferencias concretas que puedan apreciarse entre ellos.
Dialectos: la forma o realización concreta que, por razones de evolución lingüística, adopta una lengua en una determinada zona geográfica.
Variedad diastrática: vienen determinadas por factores relacionados con la organización y estratificación de la sociedad, como el nivel cultural y el dominio de la lengua, la edad o la profesión. Los sociolectos son grupos sociales más o menos definidos en los que se observa un uso peculiar de la lengua.
Dentro de una misma comunidad lingüística existen distintos sociolectos que caracterizan a unos grupos de hablantes frente a otros. Los factores que determinan la existencia de estas variedades sociales pueden ser raciales, religiosos, etc. En el caso de los sociolectos del castellano, el factor fundamental es el nivel sociocultural del hablante; también influyen el entorno, las actividades grupales y la edad.
Jerga: variedad de lengua especial de un grupo social definido por algún tipo de relación específica. Las jergas mantienen la base gramatical de la lengua y varían solo el léxico. En algunas jergas el léxico específico es necesario para denominar referentes exclusivos de su trabajo; otras jergas tienen como finalidad la cohesión del grupo.
Variedad diafásica: variaciones lingüísticas que se producen teniendo en cuenta la situación comunicativa y el propósito de la comunicación. Son los llamados registros o estilos de lengua. La variación diafásica se refiere al uso que el hablante hace del código en un momento determinado dependiendo del receptor, la relación con él, el canal y el entorno. Se denomina registro al conjunto de características lingüísticas que permiten al hablante adecuar el uso de la lengua a una situación comunicativa determinada.
Son tres los factores fundamentales que definen el registro seleccionado por un hablante en cada acto comunicativo (oral o escrito): formal, semiformal y informal.
- Registro formal: alto grado de tensión comunicativa que obliga a cumplir una serie de requisitos y formalidades que afectan a la expresión lingüística.
- Registro informal: menor grado de tensión, por lo que se aceptan menos requisitos y formalidades.
Lenguas de España
El catalán: lengua romance, derivada del latín con una base ibérica. En la actualidad, el catalán es lengua materna en Cataluña, Baleares, Comunidad Valenciana, Andorra, el Rosselló y la ciudad italiana de L'Alguer. En muchas palabras se pierde la vocal final. Como característica morfosintáctica destaca el uso de artículo con nombres propios.
El gallego: lengua derivada del latín vulgar con influencias ligures y celtas. Galicia y Portugal formaban una región llamada España Citerior, por lo que el gallego medieval se denomina gallego-portugués. Actualmente, la lengua gallega se habla en toda Galicia y en zonas fronterizas de Asturias, León, Zamora y Extremadura; está impulsada por la legislación y se usa en todos los niveles de enseñanza.
El euskera: es la única lengua prerromana conservada en la península. Se caracteriza por tener multitud de dialectos. Durante la dictadura de Franco se prohibió su uso; luego se creó la Academia de la Lengua Vasca para normalizar la lengua escrita y se estableció la variedad «Batua» como lengua estándar, aunque las diferencias dialectales siguen suponiendo una dificultad. Se extiende por Vizcaya, Álava, Guipúzcoa y parte de Navarra.
Poesía lírica popular tradicional
Jarchas: breves composiciones líricas escritas en mozárabe (lengua derivada del latín hablada en territorio musulmán). Surgieron entre los siglos XI y XIV. Sus temas tratan la queja amorosa femenina por la ausencia del amado, confidencias a la madre, hermanas y amigas, etc. En cuanto a la forma, son muy simples: poemas de dos, tres o cuatro versos; los versos suelen ser cortos y con rima asonante. Fueron puestas por escrito cuando hacía bastante tiempo que eran conocidas. Es un lirismo directo donde se expresan abiertamente las emociones; abundan los vocativos con los que la mujer se dirige a su amado, a su madre o a sus hermanas.
Cantigas de amigo: las más antiguas son del siglo XII. Comparten muchos rasgos con las jarchas: tema amoroso y voz femenina. Hay diferencias: mayor extensión, estrofas encadenadas mediante el uso de paralelismo y continuas referencias a la naturaleza, que revelan la realidad campesina y marinera de Galicia, frente al ambiente urbano mozárabe. La forma característica es la canción paralelística. Un rasgo esencial del paralelismo es su inmovilidad: las cantigas tienen una progresión narrativa mínima, limitándose a repetir los mismos elementos con pequeñas variaciones.
Villancicos: se crearon entre mediados del siglo XV y finales del siglo XVII. Los temas tratan de la queja amorosa femenina por la ausencia del amado y la confidencia a la madre, hermana y amigas, similar a las jarchas; el lenguaje es en castellano y la métrica irregular. La estructura está compuesta por villancico + glosa.
Cantigas de amor: escritas en gallego-portugués, florecieron en los siglos XIII y XIV. Su tema es amoroso; frente a las cantigas de amigo, es el caballero quien se lamenta por el desdén de la amada.
Moaxajas: están escritas en árabe o hebreo clásicos; surgieron en el siglo X. Son composiciones cultas de cinco y siete estrofas, al final de las cuales se inserta la jarcha. Abordan el tema amoroso, aunque no siempre esté relacionado con la jarcha.
El Renacimiento
Temas:
- Amor: tema habitual de la poesía renacentista, influido por la lírica del amor cortés. Los poetas conciben el amor como una virtud que mejora a las personas, pero también como un intenso anhelo insatisfecho, fuente de melancolía. La contemplación de la belleza femenina permite llegar al conocimiento de la Belleza Absoluta; la mujer se idealiza como reflejo de la belleza divina y se describe mediante metáforas y comparaciones basadas en la naturaleza.
- Naturaleza: aparece estilizada como reflejo de la Belleza divina y como marco de incidencias amorosas. Se sigue el tópico del locus amoenus (naturaleza ideal, armónica y reposada). El tópico de la aurea mediocritas alaba la vida sin riquezas ni ambiciones. El beatus ille muestra la añoranza de la vida apartada del mundo para encontrar la paz.
- Mito: la mitología se utiliza con frecuencia como símbolo de las fuerzas de la naturaleza y de la pasión amorosa.
- Religión: los temas de amor y naturaleza se aplican también a la exaltación del sentimiento religioso.
Garcilaso de la Vega fue el prototipo del cortesano renacentista. Su obra poética es escasa: una epístola, dos elegías, tres églogas, cinco canciones, treinta y ocho sonetos y algunas composiciones al estilo tradicional. En su primera etapa cultivó la poesía del cancionero, con un silencio intimista, austeridad imaginativa y desatención de la naturaleza. En la segunda etapa imitó a Petrarca (temas, vocabulario, estilo e imágenes de la belleza y la naturaleza). En la tercera etapa convirtió esos materiales en su propia voz poética. Sus tres églogas, compuestas durante su estancia en Nápoles, son composiciones líricas donde pastores exponen sus quejas amorosas en un entorno idealizado. En los sonetos habla del amor que siente por Elisa, su inspiradora; su lenguaje es sencillo y el tono, dulce, triste y melancólico.
Lazarillo de Tormes
En 1554 aparecieron simultáneamente en Burgos, Alcalá y Amberes tres ediciones de La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades. La obra tuvo un éxito fulminante, pero cinco años después fue prohibida por la Inquisición. En 1573 volvió a autorizarse su impresión, suprimiendo los tratados IV y V. Se desconoce por completo quién pudo ser el autor; se trata, en todo caso, de un escritor culto, pese al tono llano y natural que emplea.
La novela es un relato de corta extensión escrito en forma autobiográfica y de desarrollo lineal: una sucesión de episodios. Los tres primeros tratados muestran el aprendizaje de Lázaro en la adversidad y están dominados por la crueldad de los amos y por el hambre. Los tratados IV, V, VI y VII exponen cómo Lázaro empieza a mejorar su nivel de vida; ha aprendido lo suficiente para sobrevivir, lo que explica que consienta las relaciones adúlteras de su mujer con el arcipreste. El Lazarillo es una novela itinerante: el protagonista se mueve por distintos lugares siguiendo a sus amos. Los temas principales son la honra y la religión. Está escrito en un lenguaje llano, sin artificios y directo; los personajes se expresan de acuerdo con su condición individual y con lo que pide el momento. La ironía destaca en todos los personajes.
La Celestina
Publicada en 1499, desarrolla los amores trágicos de Calisto y Melibea, propiciados por la complicidad de sus criados y las artes de la vieja alcahueta y hechicera Celestina. La obra plantea los peligros de dejarse llevar por las pasiones y concluye dramáticamente. La obra tiene dos autores: uno desconocido (autor del primer acto) y Fernando de Rojas (autor de los restantes). En sucesivas ediciones aparecieron nuevos actos, hasta los 22 de la última edición.
La obra está pensada más para ser leída en círculos intelectuales que para ser representada, dada su extensión. El lenguaje de La Celestina se adapta a los personajes: alternan vocablos cultos y refinados, en boca de Calisto y Melibea, con los tomados de la lengua coloquial e, incluso, con ciertos vulgarismos de los criados.
Tópicos literarios
- Carpe diem ("Aprovecha el día"): invitación a disfrutar del presente y de la juventud antes de que la vejez y la muerte lleguen.
- Locus amoenus ("Lugar agradable"): descripción de un paisaje natural idealizado y tranquilo, a menudo escenario de encuentros amorosos.
- Tempus fugit ("El tiempo huye/vuela"): reflexión sobre la rapidez con la que pasa la vida y la inevitabilidad de la muerte.
- Ubi sunt? ("¿Dónde están?"): pregunta retórica sobre el paradero de personas, riquezas o glorias pasadas, destacando la fugacidad de las cosas terrenales.
- Beatus ille ("Dichoso aquel"): elogio de la vida sencilla y tranquila en el campo, lejos del bullicio de la ciudad o la corte.
- Memento mori ("Recuerda que morirás"): recordatorio de la certeza de la muerte y la fragilidad de la vida.
Figuras literarias
- Aliteración: repetición de uno o varios sonidos en uno o varios versos.
- Anáfora: repetición de una o más palabras al comienzo de varios versos.
- Paralelismo: repetición, con ligeras variantes, de la misma estructura sintáctica en dos o más versos.
- Asíndeton: supresión de las conjunciones copulativas.
- Polisíndeton: repetición de una o varias conjunciones dentro de una misma frase o texto con el fin de dar más fuerza a lo que se expresa.
- Elipsis: supresión de una o más palabras de una frase que, desde un punto de vista gramatical, deberían estar presentes pero sin las cuales se comprende perfectamente el sentido.
- Hipérbaton: alteración del orden sintáctico natural. Ejemplo: un orden más natural sería «Las golondrinas oscuras volverán a colgar sus nidos en tu balcón».