El Tres de Mayo de 1808: Simbolismo y Técnica en la Obra Maestra de Goya
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El tres de mayo de 1808
Biografía del autor
Goya aprendió el oficio en Zaragoza y, en 1770, viajó a Italia, donde estudió a los maestros italianos y adquirió la estética neoclásica y el gusto por las figuras alegóricas y mitológicas. Regresó a España y se trasladó a Madrid, bajo la tutela del pintor de la corte, Bayeu. Ingresó en la Real Fábrica de Tapices en 1775, donde realizó cuatro series de cartones. Se introdujo en los círculos aristocráticos de Madrid y se convirtió en el retratista más renombrado de la corte; Carlos IV lo nombró pintor de cámara en 1789. En 1824, decepcionado por la situación política en España, se refugió en Burdeos, donde murió exiliado.
Descripción formal
La composición se articula en dos grupos:
- A la izquierda: un grupo de personas que ha sido o será ejecutada.
- A la derecha: el pelotón de soldados alineados en diagonal.
La luz que ilumina a los personajes de la izquierda y deja a los soldados en penumbra refuerza la diferenciación de los dos grupos. La figura que tiene los brazos en alto se convierte en el foco central de la obra. Goya muestra la expresividad de los personajes a partir de escorzos violentos y con una sabia descripción de sus actitudes: miedo, terror, resignación y heroísmo. Por su parte, los soldados parecen autómatas, representando máquinas de matar. La gama cromática es muy reducida y las pinceladas largas y abiertas potencian el dramatismo.
Temática
La acción se sitúa en la montaña del Príncipe Pío de Madrid, donde se ve al fondo el cuartel del Conde-Duque. Se observa a una mujer y un fraile como rasgo de verosimilitud, ya que las mujeres se habían unido a la lucha y porque aquella noche fue fusilado el clérigo Francisco Gallego y Dávila.
La figura del hombre con los brazos en cruz se relaciona con la crucifixión de Jesús; los colores blanco y amarillo simbolizan la Iglesia, y la luz es una metáfora de la asistencia divina a los condenados a muerte. Se desconoce la función original del cuadro; puede ser que fuera una decoración para un arco de triunfo levantado con motivo del regreso de Fernando VII al trono de España o para conmemorar el Dos de Mayo.