Materiales bituminosos para pavimentos e impermeabilizaciones: tipos, aplicaciones y características
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Aplicación de materiales bituminosos 1 – Pavimentos
Un pavimento está formado por una o varias capas de diferentes espesores y naturaleza de materiales.
Capas
- Explanada: Es el propio terreno modificado por compactación.
- Sub‑base: Un material granular (grava) que aislará el pavimento del terreno.
- Base: Tiene por misión el reparto de las cargas (tráfico rodado) sobre una superficie estructural lo más grande posible.
- Capa de rodadura: Es la superior de todas. Tiene como objetivo la facilidad de rodadura, seguridad y buena adherencia, e impermeabilizar las capas inferiores. Presentará, tanto en frío como en caliente, buenas resistencias a la flexión, a la fatiga, al choque, a los ciclos de hielo y deshielo, así como larga durabilidad.
Tipos de asfaltado
Entre los tratamientos y materiales bituminosos empleados en pavimentación destacan los siguientes:
Riegos — Imprimación
Imprimación: aplicación de un ligante bituminoso sobre una superficie no bituminosa, preparada así para recibir cualquier tratamiento asfáltico. Normalmente se aplica el ligante (una emulsión o un betún fluidificado) más un enarenado de cobertura.
Riegos — De adherencia
Riego de adherencia: aplicación de un ligante bituminoso fluido sobre un pavimento bituminoso ya existente, para la aplicación posterior de otra capa bituminosa. La finalidad es garantizar la perfecta unión entre el pavimento existente y la nueva capa.
Tratamientos superficiales
Aplicación de un ligante bituminoso sobre una superficie asfáltica, seguida de la extensión y posterior apisonado de otra capa de áridos.
- Monocapa: Barrido de la calzada, riego con emulsión, extensión de los áridos y compactación.
- Multicapa: Barrido de la calzada, riego con emulsión, extensión de la primera capa de áridos con ligera compactación; segundo riego con emulsión, extensión de la segunda capa de áridos y compactación final.
Macadams
Se coloca una primera capa de árido grueso, se compacta y a continuación se vierte un ligante bituminoso que penetra. Se extiende una segunda capa de árido fino que, compactada mecánicamente, ocupará los huecos del árido grueso.
Lechadas bituminosas
Bitúmenes fluidos formados por emulsiones asfálticas y áridos finos, para su aplicación en capas de poco espesor (de 2 a 8 mm). Su finalidad es uniformar e impermeabilizar superficies envejecidas y permeables.
Mezclas bituminosas
Hormigones asfálticos, formados por áridos con una granulometría muy estudiada para obtener la máxima compacidad, y un material bituminoso que envuelve a los áridos creando una película adhesiva que los une. El material cementante es el aglomerante bituminoso.
2 – Impermeabilizaciones
Las impermeabilizaciones tienen por misión impedir que el agua o la humedad penetren al interior de los edificios. Las humedades pueden tener origen atmosférico o por capilaridad del terreno.
En masa
Se basan en pinturas impermeabilizantes o en productos bituminosos que penetran en los poros del material, principalmente para hormigón y cerámica. Para impermeabilizar el hormigón se usan tierras diatomeas impregnadas con asfalto, que mezcladas con los otros componentes del hormigón actúan como un filler.
Otro uso es la adición de una emulsión asfáltica en el amasado del hormigón, sin que altere el fraguado del hormigón. El porcentaje de emulsión a emplear va del 20–30% del peso del cemento. No debe disminuir las características mecánicas del hormigón.
Pinturas asfálticas
Betunes para la protección de estructuras metálicas, mediante láminas o pinturas en caliente; también se aplican en frío mediante emulsiones. Los betunes viscosos son más convenientes que los fluidos, ya que son más fácilmente aplicables en zonas inclinadas o verticales. Pueden reforzarse con una armadura textil o arena proyectada.
Membranas asfálticas
Se presentan en forma de rollos que al estirarse forman una capa de protección continua. Se aplican sobre cubiertas planas o inclinadas: una o varias capas de telas de betún fluido recubiertas por capas superficiales de un betún más duro, con la flexibilidad necesaria para que las membranas puedan enrollarse y desenrollarse sin fisurarse.
Existen membranas multicapas formadas por dos o tres capas de telas o láminas plásticas unidas por un betún aplicado en caliente. La adhesión de la membrana al material de la cubierta (hormigón o cerámica) se realiza mediante una capa de imprimación que las unirá y sellará; con aportación de calor se sueldan los rollos solapando unos con otros unos 10 cm. La cara superior o vista puede cubrirse con una lámina de aluminio reflectante; otras veces se aplica arena o grava que dará rugosidad y protección a la membrana frente a los rayos UV.
De obras públicas
Las soluciones más empleadas son la fabricación de hormigones asfálticos y los tratamientos superficiales. Los hormigones asfálticos están formados por una mezcla de áridos perfectamente dosificada, con una granulometría óptima, y un aglomerante asfáltico.
Los tratamientos asfálticos superficiales se aplican en obras públicas para dar mayor impermeabilidad superficial, protegerla de la erosión, preservarla de la acción de algas o lodos, mejorar la protección ante la oxidación de los materiales, etc. En el caso de las obras hidráulicas, los hormigones asfálticos son muy empleados por ser muy impermeables, no descolgarse al estar en pendiente y ser lo suficientemente flexibles como para no fisurarse ante los movimientos de las estructuras.