Maestros del Cinquecento: La Transformación de la Pintura Renacentista Italiana

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La Pintura Italiana en el Auge del Renacimiento: El Cinquecento

En el siglo XVI, conocido como el Cinquecento, la evolución de la pintura es notable. El color se aplica de forma más suelta y los contornos se desdibujan. Las formas adquieren un aspecto más redondeado y la luz cobra un gran protagonismo. Las composiciones son claras, a menudo triangulares, y las escenas se representan con mayor naturalidad que en el siglo anterior.

Leonardo da Vinci: El Genio Polifacético

Es considerado por la historiografía como uno de los grandes genios de la humanidad. Su actividad creativa e intelectual fue tan amplia que abarcó campos muy distintos.

Para Leonardo, la pintura era una actividad intelectual destinada a reproducir la realidad. Consideraba que la misión del artista era plasmarla fielmente mediante el estudio del ser humano y de la naturaleza que lo rodea.

La técnica del sfumato

Su estudio de la naturaleza lo llevó a investigar sobre la luz. En este sentido, empleó la técnica del sfumato, basada en la difuminación de las formas y los colores, envolviéndolo todo en una especie de neblina que proporcionaba una sensación aterciopelada.

Leonardo analizó la figura humana y la representó en innumerables escorzos, demostrando su excepcional capacidad para el dibujo.

Obras destacadas

  • La Virgen de las rocas
  • La Gioconda
  • La Santa Cena
  • Santa Ana, la Virgen y el Niño
  • La dama del armiño

Miguel Ángel: La Fuerza Expresiva

Realizó su primera pintura, el conocido como Tondo Doni. En esta obra, el artista quiso plasmar la unión simbólica del mundo pagano y el cristiano.

Grandes encargos papales

Posteriormente, Miguel Ángel acudió a Roma llamado por el papa Julio II para realizar su tumba. Tres años después, recibió el encargo de pintar los frescos de la bóveda de la Capilla Sixtina, su obra pictórica más conocida.

En 1536, fue nuevamente llamado para pintar la gran pared del fondo de la Capilla Sixtina, donde representó el Juicio Final.

Su última actividad como pintor se centró en los frescos de la Capilla Paulina del Vaticano, donde pintó la Conversión de San Pablo y la Crucifixión de San Pedro.

El giro hacia el pesimismo

En todas estas pinturas, expresó el pesimismo que se adueñó de su espíritu al contemplar la ruptura de la Iglesia con la Reforma Protestante y el saco de Roma por los soldados mercenarios españoles y alemanes de Carlos V. Estos hechos pusieron el punto final al Humanismo y, con él, al propio Renacimiento.

Evolución de su estilo

Miguel Ángel fue un maestro del dibujo. Destacan sus figuras escultóricas: musculosas, monumentales, expresivas y dinámicas. En sus primeras pinturas, utiliza colores brillantes y las figuras transmiten optimismo. En sus obras de madurez, su paleta perdió vigor y los tonos se volvieron más lúgubres. Las anatomías de las figuras se alargan hasta la desproporción, y el tono dramático y los forzados escorzos lo invaden todo.

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