Maestros del Barroco Español: Murillo, el Costumbrismo y la Técnica del Trampantojo
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Murillo: El Contraste Pictórico y la Evolución del Estilo
En el contexto de la pintura sevillana, coexisten dos personalidades pictóricas fortísimas y enfrentadas: Valdés Leal y Murillo. Este último es retratista de lo cotidiano, pero muy alejado del crujiente hiperrealismo extremo que tanto gusta a ciertos autores, y que marca el punto y final del capítulo del naturalismo tenebrista, el cual heredará, pero no mantendrá.
Evolución Temática y Estilística
Su obra sufrirá una evolución desde los primeros temas de corte tenebrista de su juventud, con los que recoge el vivir en los barrios pobres sevillanos, hasta las bellísimas y serenas Inmaculadas de sus últimos años.
Así, ejemplos de costumbrismo realista se pueden considerar lienzos como el titulado Niños comiendo melón y uvas, o Vieja espulgando a un niño, en los cuales además aparece uno de los temas recurrentes de Murillo: la infancia. Esta aparece representada de forma anecdótica, como partícipe en las obras marianas, e incluso con una carga dramática.
La Representación de lo Extraordinario
Famosos son sus cuadros religiosos, en los que representa lo extraordinario de una forma sencilla, muchas veces según imágenes de lo cotidiano, como sucede en la Sagrada Familia del Pajarito y sus innumerables Inmaculadas: perfectas, preciosas, delicadas y armoniosas.
Ejemplos destacados de sus Inmaculadas incluyen:
- La Inmaculada del Escorial
- La Inmaculada de la Medialuna
- La Inmaculada Concepción
Trampantojo: La Ilusión Óptica en el Arte
El Trampantojo (del francés trompe-l'œil) es una técnica en pintura ideada para engañar al ojo, de ahí su nombre. El objetivo es crear la ilusión de que el objeto dibujado y representado es real. Esto se consigue jugando con la perspectiva y otros efectos ópticos, como luces y sombras.
Historia y Esplendor Barroco
Unos trampantojos son más sencillos, con simples siluetas, y otros mucho más complejos que juegan con la profundidad. Griegos y romanos pintaron trampantojos, y también se utilizaron en el Renacimiento para aumentar la profundidad de techos y paredes en iglesias y palacios, aunque fue durante el Barroco cuando alcanzaron su máximo esplendor.
El realismo del Barroco sustentó la proliferación de trampantojos. Incluso Las Meninas de Velázquez se ha planteado como un ejercicio de ilusionismo dentro de la meta barroca de superar el parecido y reflejar la animación de la vida.
Ejemplos Notables de Trampantojo
Pintura
Otros ejemplos significativos de la pintura barroca serían:
- La sacristía de la Catedral de Toledo, de Juan Lucas Jordán.
- La Santa Faz de Zurbarán.
De otras épocas históricas, cabe destacar:
- La Corte de los Gonzaga de Mantua, de Andrea Mantegna (Renacimiento).
- La Trinidad de Masaccio (Renacimiento).
- Los frescos de San Antonio de la Florida, de Goya (Neoclasicismo/Romanticismo).
Arquitectura
En arquitectura, destacan:
- El trampantojo de la Galería Spada, de Borromini.
- La Scala Regia de Bernini.