Literatura Renacentista Española: Narrativa y Lírica del Siglo de Oro

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La Narrativa Renacentista

La narrativa renacentista trató de conciliar lo maravilloso con lo verosímil para lograr la que se consideraba la función primordial de la literatura: deleitar para instruir. En su intento por evitar la inmoralidad que los humanistas atribuían a la narrativa de la centuria anterior, especialmente a la novela de caballerías, los escritores del siglo XVI pretendieron aclimatar los modelos narrativos de la Antigüedad clásica.

Uno de ellos fue la novela griega de aventuras, como Las Etiópicas de Heliodoro y Leucipa y Clitofonte de Aquiles Tacio, que incluían relatos verosímiles e instructivos y presentaban recursos que suscitaron admiración: el comienzo in medias res y la interpolación de historias en la trama principal.

Otro modelo fue la novela griega pastoril, que ofrecía una trama de marcado carácter lírico en un espacio bucólico y pastoril; su obra más representativa es Dafnis y Cloe de Longo.

Por otra parte, la narrativa italiana, que a través de la obra de Boccaccio había inspirado la novela sentimental del XV, influyó en el siglo XVI por medio de relatos breves de orientación humorística y didáctica que dieron lugar a la novela corta.

Lazarillo de Tormes

El Lazarillo de Tormes, una de las obras más importantes de la literatura española, inaugura un nuevo subgénero: la novela picaresca. Estas narraciones adoptan la forma de relato pseudoautobiográfico de un personaje de orígenes miserables que abandona tempranamente el medio familiar y presta servicio a varios amos.

El carácter picaresco se define por ser astuto, versátil, prudente y receloso, con un fuerte afán de medro. Las historias picarescas pretenden explicar un estado final de deshonor (aceptado o superado) a partir del pasado del protagonista.

Fecha y Autoría

Las primeras ediciones conservadas del Lazarillo están fechadas en 1554. Ninguna de ellas es la fuente de las otras, y todas proceden de manuscritos o de ediciones perdidas. Probablemente, la primera edición sea de uno o dos años antes, y el libro se compusiera hacia 1540.

Como posibles autores de esta novela se han propuesto distintos nombres: Fray Juan Ortega, Alfonso de Valdés, Cervantes de Salazar.

Obra Narrativa de Cervantes

Miguel de Cervantes, formado en la tradición renacentista, fue un gran lector de la novelística de su tiempo: libros de caballerías, novela bizantina, pastoril, morisca y picaresca. Su producción narrativa surgió en este contexto.

La Galatea

En 1585 se publicó la primera parte de La Galatea, novela pastoril cuyo tema es el amor, presentado a través de diversos casos. La base argumental es sencilla y se localiza en un espacio limitado y en un tiempo muy breve.

Relatos Interpolados

En la trama de la historia principal se incluyen casos de amor que viven y cuentan otros pastores. Aparecen dos géneros: pastoril, una cortesana trágica y otra bizantina.

Poemas

La mayor parte del libro está escrita en prosa. Sin embargo, como los pastores son poetas, se incorporan una variedad de poesía amorosa: sonetos, octavas, tercetos, canciones.

Debates

La novela ofrece debates filosóficos sobre el amor, argumentos a favor o en contra del dolor de no ser correspondido, etc. La Galatea es una novela inacabada con historias sin resolver, incluida la principal. Cervantes prometió una segunda parte que no llegó a escribir.

Don Quijote de la Mancha

Edición de la Obra

La novela más célebre de la literatura española se publicó en dos partes:

Primera Parte

Apareció en 1605 con el título El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Consta de un prólogo, poemas burlescos iniciales y finales, y cincuenta y dos capítulos agrupados en cuatro partes.

Segunda Parte

Se publicó en 1615 con un cambio en el título: El ingenioso caballero Don Quijote de la Mancha. Se compone de un prólogo y setenta y cuatro capítulos sin división en partes.

Un año antes, en 1614, había aparecido el segundo tomo de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, firmado por Alonso Fernández de Avellaneda. En el prólogo de este Quijote apócrifo se insultaba a Cervantes, quien respondió en el prólogo de la segunda parte de su libro e incluyó dentro de la ficción misma numerosas referencias a la falsedad de la novela de Avellaneda.

Estructura

El Quijote desarrolla una acción principal organizada en tres salidas. La primera y la segunda se narran en la primera parte de la obra; la tercera comprende toda la segunda parte. El esquema narrativo básico de cada salida es el siguiente:

  • Salida de la aldea
  • Serie de aventuras
  • Regreso a la aldea

Tiempo y Espacio

  • Tiempo: Narración cronológica y lineal en un larguísimo verano.
  • Espacio: Escasas referencias geográficas.
    • Primera Parte: La Mancha hasta Sierra Morena.
    • Segunda Parte: Aragón y Cataluña, venta, palacio de los duques.

Personajes

  • Don Quijote: Hidalgo culto, solitario, valiente e impulsivo.
  • Sancho Panza: Campesino pobre, inculto, prudente, práctico e impulsivo.
  • Dulcinea: Invención de Don Quijote, creada a partir de una aldeana.

Temas y Sentidos

  • Temas principales: El idealismo, la libertad, el amor, la locura, la literatura.
  • Interpretaciones: Obra cómica, novela idealista (conflicto entre la realidad y el idealismo), carácter realista y perspectivo.

Narradores

  • Narrador principal (omnisciente)
  • Autores ficticios
  • Narradores-personajes

Lenguaje

  • Lenguaje arcaico-caballeresco y estilo oratorio de Don Quijote.
  • Habla popular con incorrecciones y refranes de Sancho.
  • Destaca el diálogo; también hay monólogos, documentos, cartas y poemas.

La Lírica Renacentista

El Renacimiento

El Renacimiento surgió en Italia en el siglo XIV y significó una transformación cultural e ideológica que afectó profundamente a la forma de concebir el mundo y la vida de las personas. El pensamiento de esta etapa histórica se centró en el desarrollo de las facultades, en especial la creación y las posibilidades del ser humano.

El cambio lo proporcionaron los seguidores del humanismo, al impulsar la enseñanza y la recuperación de las ideas, la filosofía y las letras de la Antigüedad clásica grecolatina. Desde el punto de vista literario, los autores del Renacimiento italiano, con los modelos de los clásicos y, especialmente, del cancionero de Petrarca, influyeron decisivamente en las letras españolas, que importaron formas métricas, recursos estilísticos, temas y motivos.

La obra poética de Garcilaso de la Vega, en contacto por sus viajes con la cultura italiana de la época, produjo una verdadera revolución en el panorama de la lírica hispana del siglo XVI.

Reforma y Contrarreforma

En el siglo XVI se produjo en Europa un movimiento de renovación espiritual, entre cuyas manifestaciones se incluye la Reforma, que dio lugar al protestantismo. En 1517, el fraile alemán Martín Lutero expuso 95 tesis en las que cuestionaba el alcance de las indulgencias papales y exhortaba a la Iglesia a retomar las enseñanzas de la Biblia.

Gracias a la imprenta, esas tesis se propagaron por Alemania y el resto de Europa, originando la Reforma Protestante. Este movimiento acentuaba la experiencia religiosa individual, la búsqueda de Dios por el amor y los valores evangélicos, en oposición al ritual externo y a la sumisión a las autoridades de la Iglesia Católica.

Garcilaso de la Vega

En 1543 se publicaron las obras de Boscán y algunas de Garcilaso de la Vega, el primer poemario petrarquista de la lírica española. La breve obra de Garcilaso (cuarenta sonetos, tres églogas, cinco canciones, dos elegías y una epístola, además de ocho poemas octosilábicos de tipo cancioneril) produjo la más importante revolución de la lírica española y se convirtió en el modelo de los posteriores.

El tema por excelencia de la lírica garcilasista es el amor, expresado desde la melancolía y la tristeza por frustración o la ausencia de la amada, en relación con la naturaleza. A partir de 1532 se incrementa el contacto de Garcilaso con la poesía petrarquista; en estos años escribe la mayor parte de su obra e incorpora los géneros de tradición clásica (la oda, la epístola y las églogas).

Fray Luis de León

Fray Luis de León escribió su poesía coincidiendo con el auge de la literatura espiritual de la segunda mitad del siglo XVI. Su obra comprende poemas originales, imitaciones y traducciones de poesía petrarquista y clásica, y textos en prosa.

Su obra original incluye veintitrés poesías originales, la mayoría en liras. Se trata de poesías morales, excepto unos pocos poemas religiosos. Sus fuentes son la poesía clásica de Horacio y de Virgilio, así como los textos bíblicos.

En el lenguaje poético de Fray Luis destacan el uso de metáforas pertenecientes a campos asociativos relacionados con la naturaleza, las repeticiones de palabras, las anáforas, los cultismos latinos y los hipérbatos; también emplea el polisíndeton y el asíndeton.

San Juan de la Cruz

La obra poética de San Juan de la Cruz (algunas poesías de arte menor —coplas, canciones a lo divino, romances, glosas— y tres poemas mayores) constituye un hito de la lírica occidental por su intensidad amorosa y excelencia literaria.

La necesidad de expresar la unión con la divinidad por medio de un lenguaje que le resulta insuficiente llevó a San Juan a incorporar motivos de varias tradiciones poéticas: la lírica tradicional, la clásica, la italianizante y la bíblica (especialmente El Cantar de los Cantares).

La prosa de San Juan se compone de cuatro tratados místicos que glosan los poemas mayores (Subida del Monte Carmelo y Noche Oscura comentan de forma incompleta).

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