Literatura Española: Del Siglo XVIII al Romanticismo – Autores y Obras Esenciales
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Literatura Española del Siglo XVIII: Neoclasicismo e Ilustración
Poesía del Siglo XVIII
La lírica del siglo XVIII no se caracterizó por ser emotiva ni original. Se distinguen tres estilos principales:
- Poesía Neoclásica: Destaca Juan Meléndez Valdés. La fábula es el género didáctico por excelencia, en el que sobresalen Tomás de Iriarte y Félix María Samaniego.
- Poesía Prerromántica.
Juan Meléndez Valdés
Su obra sintetiza las corrientes poéticas del momento: la neoclásica anacreóntica, sensual, fácil y juguetona, y la prerromántica, que recoge las preocupaciones humanitaristas. Un ejemplo es Doña Elvira.
Prosa del Siglo XVIII
En la prosa del siglo XVIII se dan las tendencias posbarroca, neoclásica y prerromántica. Sin embargo, lo más significativo fue el desarrollo del ensayo, con figuras como Benito Jerónimo Feijoo y Gaspar Melchor de Jovellanos, quienes emplearon un nuevo lenguaje natural, preciso y funcional. El novelista más representativo de la época es José Cadalso.
Benito Jerónimo Feijoo
Sus obras divulgan conocimientos muy variados con el objetivo de modernizar la sociedad de su época. Obras destacadas:
- Teatro crítico universal
- Cartas eruditas y curiosas
José Cadalso
Es autor de la obra narrativa más representativa de la Ilustración, Cartas marruecas. En ella se realiza una sátira social, repasando y criticando las costumbres, las ideas y la organización social hispánica. Otra de sus obras importantes es Noches lúgubres.
Gaspar Melchor de Jovellanos
Destacado representante del ensayo, abordó temas muy variados: economía, educación, agricultura, derecho, entre otros. Desde su perspectiva de ilustrado, se propuso modernizar el país mediante obras como:
- Memoria para el arreglo de la policía de espectáculos
- Informe sobre la Ley Agraria
- Memoria sobre la educación pública (en la que consideraba que la cultura era el origen de la prosperidad social y de la felicidad personal, y planteó extender la educación, combinando los aprendizajes teóricos con la práctica de oficios).
También escribió teatro, con obras como Pelayo y El delincuente honrado.
Teatro del Siglo XVIII
El teatro del siglo XVIII vivió una época convulsa, ya que se produjeron virulentas polémicas entre los partidarios del teatro barroco y los defensores del teatro ilustrado. Las discusiones sobre el teatro fueron constantes durante buena parte del siglo XVIII: los ilustrados defendían un teatro didáctico y verosímil, mientras que el público aplaudía enfervorizado las obras barrocas y posbarrocas. Se distinguen tres corrientes:
- Teatro Posbarroco: La comedia posbarroca triunfa durante la primera mitad de siglo. También tuvieron éxito los autos sacramentales y los sainetes, expresiones del teatro popular barroco.
- Teatro Neoclásico: Representado por Leandro Fernández de Moratín.
- Teatro Prerromántico.
Leandro Fernández de Moratín
Es el dramaturgo más sobresaliente del teatro neoclásico, creador de una comedia de forma clásica y finalidad didáctica, que planteaba una suave crítica de las costumbres de la época. La comedia de Moratín pretende educar a los espectadores; son obras moralizadoras que critican algunas normas sociales, costumbres y comportamientos, como los matrimonios de conveniencia. Entre sus obras más conocidas se encuentran:
- El sí de las niñas
- La comedia nueva o El café
El Romanticismo en la Literatura Española
Poesía Romántica
Se distinguen dos tendencias principales:
- Poesía lírica intimista: Expresa los anhelos y frustraciones del poeta, abordando sentimientos como el amor, el desengaño o la soledad, así como temas sociales. Destacan José de Espronceda, Gustavo Adolfo Bécquer y Rosalía de Castro.
- Poesía narrativa: Recoge leyendas y temas históricos. Entre sus exponentes se encuentran José de Espronceda, el Duque de Rivas y José Zorrilla.
Las características principales de la poesía romántica incluyen:
- Rechazo del entorno
- Evasión o rebeldía
- Exaltación sentimental
- Anhelo de libertad
- Comunión con la naturaleza
José de Espronceda
Es el prototipo de romántico liberal exaltado, lo que se refleja en su obra literaria y en su actitud rebelde frente a la sociedad. Su poesía es un apasionado canto a la libertad con un estilo romántico inconfundible: brillante, musical y efectista. En su obra destacan dos extensos poemas narrativos:
- El estudiante de Salamanca
- El diablo mundo
También cultivó la novela histórica y obras de teatro como Blanca de Borbón. Su poesía se desarrolla a su regreso a Madrid en 1833, creando composiciones líricas más personales y exaltadas, que versan sobre temas de marginados sociales. Ejemplos de estas composiciones son:
- Canción del pirata
- El mendigo
- El verdugo
- El reo de muerte
Su estilo se caracteriza por la expresión de un temperamento apasionado. Las imágenes llenas de violentos contrastes, los frecuentes cambios métricos, los versos rítmicos y sonoros, y las interrogaciones retóricas, le confieren una brillante musicalidad.
Romanticismo Tardío
La lírica intimista alcanza su culminación tardíamente, con Gustavo Adolfo Bécquer y Rosalía de Castro. Ambos se inclinaron por una lírica introspectiva y sencilla. Prefirieron un tipo de lírica intimista y natural, que sigue el modelo de los románticos alemanes, especialmente el de Heinrich Heine.