Límites de la Autoridad Social sobre la Libertad Individual
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Resumen de los límites de la autoridad de la sociedad sobre el individuo
Origen de la sociedad no contractual
La sociedad no se fundamenta en un contrato formal, sino en la convivencia natural de los seres humanos.
Obligaciones del individuo ante la sociedad
El individuo debe compensar la protección que la sociedad le proporciona mediante dos deberes fundamentales:
- 2.1. No perjudicar los intereses y derechos de los demás.
- 2.2. Cooperar en la defensa de la sociedad.
Límites al poder punitivo de la sociedad
La sociedad carece de legitimidad para castigar actos individuales, incluso si son perjudiciales para el propio sujeto o para terceros, siempre que estos actos no violen derechos ajenos, independientemente de si cuentan con la aprobación social.
La soberanía del individuo maduro
Ninguna persona o grupo está legitimado para imponer a un individuo maduro una conducta distinta a la que él mismo elija en asuntos que solo le conciernen a él. Esto se debe a que nadie tiene mayor interés en su propio bienestar ni conoce mejor las circunstancias de su caso particular.
Ejercicio de la libertad y reprobación social
En el ejercicio de nuestra propia libertad, podemos optar por evitar la compañía de otros, expresar nuestra antipatía o desaprobación sin necesidad de alardear de ello.
Protección de los derechos fundamentales
A pesar de la libertad de expresión y opinión, debe evitarse la violación de los derechos ajenos. Los actos que infrinjan estos derechos son objeto de reprobación moral y, en casos graves, de animadversión y castigo legal.
Críticas a la libertad individual y respuestas de Mill
Algunos críticos sostienen que ninguna acción es inocua para la sociedad. A continuación, se exponen los argumentos y las respuestas de John Stuart Mill:
- 7.1. Repercusión en terceros: Se argumenta que toda acción afecta a los demás. Mill sostiene que es un inconveniente que la sociedad debe consentir en aras del mayor bien: la libertad humana.
- 7.2. El efecto del ejemplo: Se teme que el mal ejemplo sea perjudicial. Mill replica que, por el contrario, mostrar las consecuencias penosas y degradantes de una mala elección sirve como lección.
- 7.3. Incapacitados para gobernarse: Ante la obligación de intervenir contra quienes no pueden gobernarse, Mill señala que la sociedad es responsable por no haberles capacitado previamente.
- 7.4. Vigilancia policial: Se propone castigar lo que la experiencia ha mostrado inútil. Mill advierte que, cuando la sociedad interviene, suele hacerlo de forma torcida y fuera de lugar.
- 7.5. Propensión a la coacción: Se debe preservar la libertad en materias inciertas. Mill alerta sobre la propensión universal humana a coartar libertades legítimas, citando ejemplos históricos como la prohibición mahometana de comer cerdo o el rechazo puritano.