Libre albedrío, pecado original y ciudad de Dios en San Agustín: moral, conocimiento y providencia
Enviado por Chuletator online y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 3,54 KB
Libre albedrío, moral y antropología en San Agustín
A. Libre voluntad y responsabilidad moral
En el primer párrafo se explica que, para que una acción humana sea susceptible de ser calificada moralmente, es necesario que dicha acción proceda de una voluntad libre. Si una acción se hace con libertad, esa acción es una acción humana. Sin libertad no hay moralidad.
En el segundo párrafo se emplea el argumento del premio y castigo divinos. Si Dios nos ha dado la libertad para obrar en general, ¿por qué nos castiga cuando obramos el mal? Por tanto, la libertad nos ha sido dada para el bien y no para el mal. Señalemos dos frases que sintetizan perfectamente las dos ideas de Agustín en este texto: una, «Porque no sería ni pecado ni obra buena la que se hiciera sin voluntad libre»; y la otra, «Te castigo porque no has usado tu libre voluntad para aquello para lo cual te la di, esto es, para obrar según razón».
B. Cristianismo y platonismo: realidad, mal y conocimiento
San Agustín, para explicar la realidad, intenta hacer compatible el cristianismo con el platonismo. La realidad creada participa de la perfección de las ideas ejemplares que están en la mente de Dios. Dios crea el mundo y todas las realidades, y las cuida o gobierna mediante su providencia.
El mal hay que distinguirlo: el mal físico no es lo mismo que la mala ética o la mala moral. En el problema del conocimiento, aparece un matiz escéptico: «Si me equivoco, existo». Explica la doxa (conocimiento) como un conocimiento universal de lo material. Las realidades verdaderas son superiores e inmutables. Hay que alejarse de lo sensible y profundizar dentro de uno mismo. En el interior de la conciencia y del alma humana es donde se da ese conocimiento superior, pero no como fruto exclusivo de un esfuerzo meramente humano.
C. La evidencia de Dios y las ideas del alma
Dios es evidente: se deduce la existencia de Dios si contemplamos la complejidad y el orden del universo. El hombre posee ideas sobre lo inmutable, lo eterno y lo infinito, siendo el hombre mismo algo finito y muy limitado.
D. Antropología agustiniana
La antropología agustiniana es, en buena medida, heredera de la antropología platónica: hay una parte material (el cuerpo) y otra espiritual e inmortal (el alma). El alma distingue dos aspectos: la razón inferior y la razón superior.
Difiere de Platón en la reencarnación; introduce la idea del pecado de origen, heredado de la primera pareja humana (Adán y Eva).
E. Libertad, conducta moral y felicidad
La conducta moral del hombre es consecuencia de su libertad. Dios le ha concedido la libertad al hombre para el bien y así poder premiarle tras la muerte. Dios castiga a los que obran mal; la libertad ha sido concedida solo para el bien.
La felicidad máxima está en la contemplación de Dios, cosa que solo es posible tras la muerte. En esta vida, solo la fe nos acerca a esa felicidad.
F. Dos ciudades: la humana y la divina
Distingue dos tipos de sociedades:
- La ciudad de los hombres.
- La ciudad de Dios.
La explicación está inspirada en los Evangelios, que recogen las enseñanzas de Jesucristo y su mensaje. En cuanto a la organización política, el poder supremo aparece en manos de la Iglesia y de la jerarquía eclesiástica; los príncipes y reyes se ocupan de los asuntos humanos y temporales por delegación del poder eclesiástico.