Liberalismo, Nacionalismo y las Revoluciones del Siglo XIX en Europa
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 5,36 KB
El Liberalismo
El liberalismo es una corriente ideológica, a la vez que una doctrina política y económica, surgida a partir de las ideas de pensadores ilustrados como John Locke o los ilustrados franceses. Se fundamenta sobre unos principios básicos:
- Los ciudadanos poseen la soberanía nacional y eligen unos representantes que ejercen el poder en su nombre (sistema representativo). La voluntad de los ciudadanos se ejerce mediante el derecho al sufragio y se canaliza a través de los partidos políticos.
- La separación de poderes para evitar su concentración en una misma persona. El poder ejecutivo recae en el Gobierno, el legislativo en el Parlamento y el judicial está en manos de unos Tribunales de Justicia.
- La existencia de una Constitución garantiza los derechos y libertades de los ciudadanos, así como su igualdad jurídica y fiscal, fija los límites del poder y define las relaciones entre los poderes del Estado y de los ciudadanos.
- El derecho de propiedad se formula como una libertad fundamental que garantiza a los ciudadanos poder disponer libremente de sus bienes.
El Nacionalismo
El nacionalismo es una ideología política que defiende el derecho de las naciones a ejercer su soberanía y a crear su propio Estado.
Causas de la Revolución Francesa
En Francia existía una profunda crisis económica y social, malas cosechas, menor producción, aumento de precios y, por consiguiente, el descontento popular. Por otro lado, la burguesía, que tenía poder económico, pero no político, también se encontraba descontenta.
Además, existía una crisis financiera debido a los elevados gastos del Estado y de la Corte. La solución al déficit del Estado pasaba por una reforma fiscal.
Fases de la Revolución Francesa
- La monarquía constitucional (1789-1792): estaba apoyada por la burguesía.
- La república democrática (1792-1794): la burguesía radical y los sectores populares proclamaron la república ante la negativa a aceptar los cambios revolucionarios.
- La república burguesa (1794-1799): ante la radicalización de la Revolución, la burguesía moderada implantó de nuevo el liberalismo censitario.
La Europa de la Restauración
Entre 1814 y 1815, los Estados vencedores de Napoleón se reunieron en el Congreso de Viena. Su objetivo era poner fin a la expansión de las ideas liberales y garantizar la restauración del absolutismo monárquico.
- Las cuatro grandes potencias remodelaron el mapa europeo en su provecho. Se acordó el regreso de Francia a sus fronteras de 1792 y la división del Imperio napoleónico entre los vencedores.
- En Viena se establecieron los principios ideológicos de la Restauración: legitimidad, negación de la soberanía nacional, equilibrio y derecho de intervención. Se creó la Santa Alianza, un tratado de ayuda mutua entre los monarcas absolutos.
- La fuerza del liberalismo y del nacionalismo se demostró en tres grandes oleadas revolucionarias que fueron resquebrajando el sistema de la Restauración.
Las Revoluciones de 1830
Tras una primera oleada de revoluciones liberales, se produjo una segunda explosión revolucionaria entre 1829 y 1835.
- El movimiento se inició en Francia, donde, en julio de 1830, se derrocó al monarca absoluto Carlos X y se proclamó una monarquía de corte liberal en la persona de Luis Felipe de Orleans.
- En 1831 estalló una revuelta en Polonia.
Las Revoluciones de 1848
La revolución de 1848 significó la aparición de los ideales democráticos y el surgimiento de los trabajadores como fuerza política.
- Un levantamiento popular destronó a Luis Felipe de Orleans y proclamó la Segunda República. Adoptó una serie de medidas democráticas: sufragio universal masculino, libertad de prensa, abolición de la pena de muerte y de la esclavitud, y reconocimiento de algunos derechos de los trabajadores.
- La república evolucionó y Luis Napoleón Bonaparte impuso su poder personal y proclamó el Segundo Imperio francés.
- En el Imperio austriaco, la revuelta tuvo un carácter liberal, donde la revolución obligó al canciller Metternich a dimitir.
- Las reformas democráticas y muchas aspiraciones nacionales se consolidaron en la segunda mitad del siglo XIX.
La Unificación de Alemania
En el siglo XIX, Alemania estaba fraccionada en treinta y seis Estados, y el principal problema para su unidad era la rivalidad entre las dos potencias germánicas: Prusia y Austria. Prusia tomó la iniciativa y potenció una unión aduanera.
- También se dejó sentir en Alemania el espíritu revolucionario de 1848. El parlamento, reunido en Frankfurt, ofreció la corona de una Alemania unificada al rey de Prusia como un acto de soberanía nacional, pero este no aceptó.
- La victoria le permitió unir a todos los Estados bajo el cetro del rey de Prusia. En 1871 se produjo la proclamación del Segundo Imperio alemán y de Guillermo I como káiser (emperador).