El Legado de Paul Cézanne: Los Jugadores de Cartas y la Revolución Geométrica Postimpresionista

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Los Jugadores de Cartas de Paul Cézanne (1894-1895)

Museo de Orsay, París. Postimpresionismo.

Trayectoria Artística de Paul Cézanne

Paul Cézanne comenzó sus estudios de arte en la década de 1860 en la Academia Suiza en París, animado por el escritor Émile Zola, quien le había presentado a Manet y Courbet. Allí coincidió con Monet, Pissarro (del que se consideraba discípulo) y Renoir, vinculándose al movimiento impresionista.

Sus primeras obras trataban temas románticos y estaban influenciadas por la obra de Delacroix, Daumier y Courbet. Sin embargo, pronto dejó de lado el realismo y se interesó más por el estudio estructural de la pintura, lo que lo fue alejando tanto de los impresionistas como de las ideas de los realistas.

En la década de los noventa, se encontró aislado del grupo parisino, abandonó París y se trasladó a su ciudad natal de Aix-en-Provence, donde residió hasta su muerte. Tenía un patrimonio bastante holgado, por lo que no tenía necesidad de trabajar. A través de sus bodegones, retratos y paisajes de la Provenza, Cézanne inició un camino en solitario en el que sentó las bases para muchos movimientos de la pintura en el siglo XX.

Cézanne fue uno de esos pintores incomprendidos que, o bien no fueron capaces de asimilar las innovaciones de los impresionistas, o bien quisieron superarlas; todos los postimpresionistas pertenecieron a ese grupo de artistas incomprendidos por la sociedad. La evolución posterior del arte ha permitido el reconocimiento tardío del genio de algunos de ellos.

Contexto y Serie Pictórica de Los Jugadores de Cartas

En Los Jugadores de Cartas, el autor reproduce una escena cotidiana en la que dos personajes están sentados alrededor de una mesa jugando a las cartas. El jugador de la izquierda fuma en pipa y se ha identificado con el jardinero de Cézanne: Alexandre.

Este lienzo es uno de los cinco cuadros que el artista realizó durante la primera mitad de la década de 1890. Parece ser que unos labradores que había observado mientras jugaban a las cartas sirvieron como modelo para la serie. El tema no era nuevo, sino que ya había sido tratado por otros pintores franceses en los siglos XVII y XVIII, como Le Nain, cuyas obras se encontraban en museos de la Provenza, donde vivía el artista.

Estructura y Composición Geométrica

Observamos a dos hombres sentados frente a frente en una mesa, aunque solo nos son visibles los perfiles. El eje compositivo, que está ligeramente descentrado a la derecha, lo marca la botella encima de la mesa, dejando que la figura de la izquierda aparezca completamente dentro del cuadro mientras que la otra aparece cortada.

A pesar de ello, la robusta figura del jugador de la derecha compensa la parte perdida al ocupar un mayor espacio en la mesa, ya que aparece ligeramente inclinado hacia adelante. El torso erguido del jugador de la izquierda forma una columna vertebral que contrasta con la línea horizontal de detrás de su cabeza.

La composición termina con un triángulo invertido (imaginario) cuyos vértices son las miradas de los jugadores y las cartas en sus manos.

La Visión de Cézanne: Esfera, Cono y Cilindro

El uso de la geometría es uno de los aspectos centrales, no solo de la composición, sino de todas las figuras, elaboradas en base a formas geométricas. Cézanne decía que “todo en la naturaleza se modela según la esfera, el cono y el cilindro”, lo que se aprecia en la forma en que se han pintado los brazos, el sombrero y, en general, todos los elementos de la composición.

Técnica, Color y Luminosidad

No obstante, esto no significa que Cézanne supedite el color a la línea, puesto que para él ambos aspectos tienen la misma importancia. Pinta a base de pinceladas cortas dispuestas mediante el uso de diferentes tonalidades, que sirven para modelar los cuerpos y objetos de la escena.

La luz también se utiliza para configurar el espacio y no solo como elemento realista. No es una luz real, sino que se usa a modo de contrastes de tonos. Esto contrasta con el despliegue de colorido que hicieron sus compañeros postimpresionistas como Van Gogh o Gauguin.

La Paleta Cromática

La contraposición formal de ambos jugadores está reforzada a través del color. Predominan las tonalidades ocres y pálidas. El autor ha invertido los colores de las vestimentas de los jugadores (chaqueta y pantalón) para crear un ritmo visual y reforzar la estructura compositiva.

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