El Legado Imperial de Hispania: Historia y Monumentos de Tarraco y Barcino Romanas
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Tarraco: Capital de la Hispania Citerior
218 a.C. Aníbal inicia su marcha hacia Roma, atravesando los Pirineos y los Alpes. Los romanos, para cortarle la retaguardia, desembarcan en Ampurias y se trasladan hacia el sur. Cerca del poblado de Cesse hay una batalla con los cartagineses, que se retiran al otro lado del Ebro. Los romanos, por su parte, instalan un campamento al lado del poblado ibérico para hacer invernada. Es el nacimiento de Tarraco.
Siglo II a.C. Es el momento de la conquista, por parte de Roma, de gran parte de la península ibérica, con las campañas contra los celtíberos y Numancia. El antiguo campamento militar y el poblado ibérico vecino se convierten en una verdadera ciudad romana. Se construyen las primeras grandes obras públicas, las murallas.
45 a.C. Julio César, después de su victoriosa campaña contra los pompeyanos en Hispania, concede el título de Colonia de Derecho Romano a Tarraco. Ahora, oficialmente, la ciudad se llamará Colonia Iulia Urbs Tarraco (CIUT).
27-24 a.C. Augusto se instala en Tarraco durante las campañas contra los cántabros, y durante tres años Tarraco es la capital del Imperio Romano. Las reformas provinciales que hizo con posterioridad la convierten, además, en capital de la provincia Tarraconense, la más grande de toda Hispania.
16 d.C. Se inicia el culto al emperador. Tarraco es la primera ciudad del imperio en erigir un altar a Augusto.
Siglos I-II d.C. Es el momento de mayor esplendor de la ciudad. Se edifican el impresionante foro provincial, el circo, el anfiteatro, el acueducto, la basílica judicial y muchos otros edificios y viviendas residenciales.
Monumentos Histórico-Artísticos de Tarraco
Dentro de la ciudad se conservan multitud de restos, muchos de los cuales son declarados "Monumentos Histórico-Artísticos":
- Las Murallas: Los mejores restos de la época republicana.
- El Foro Provincial: El más grande de los recintos forales de la península.
- El Circo: Uno de los circos romanos mejor conservados del mundo.
- El Anfiteatro: Sus restos comparten solar con una iglesia visigoda y otra románica.
- El Teatro: Se conserva la cavea, la orchestra y la scaena.
- El Acueducto de las Ferreras: Uno de los mejores conservados de la Península.
- La Torre de los Escipiones: Importante monumento funerario situado a las afueras de Tarraco.
- El Arco de Triunfo de Barà: Un ejemplo de la importancia de esta ciudad dentro del Imperio Romano.
Barcino: La Colonia Iulia Augusta Paterna
Durante el periodo de colonización y conquista, los romanos se establecieron en la montaña de Montjuic, donde había estado el poblado ibérico llamado Laie o Barkeno. En tiempos de Augusto, Barcino se convirtió en colonia romana, llamada Colonia Iulia Augusta Paterna Barcino.
Barcino tenía una estructura típica del modelo de ciudades romanas, aunque su planta no era totalmente un rectángulo, al seguir el perfil natural de la pequeña colina sobre la que se había construido: el Monte Táber. Barcino era una ciudad pequeña pero rica. Era rica por un producto llamado garum, una salsa que contenía pescado y sus vísceras, sal, hierbas y aceite. También había viñedos.
Infraestructura y Edificaciones Clave de Barcino
Murallas
La primera muralla de Barcino, de fabricación sencilla, se empezó a construir con la denominación de Colonia en el siglo I a.C. Tenía pocas torres, solo en los ángulos y en las puertas del perímetro amurallado. Las primeras incursiones de francos y alamanes a partir de los años 250 suscitaron la necesidad de reforzar las murallas.
La nueva muralla se construyó sobre las bases de la primera, y estaba formada por un muro doble de dos metros (hasta 8 metros en algunos tramos), con espacio en medio relleno de piedra y mortero (muestras arqueológicas modernas demuestran que también se utilizó como relleno esculturas, inscripciones y otros elementos arquitectónicos). El muro constaba de 81 torres de unos 18 metros de altura, la mayoría de base rectangular (diez con base semicircular, situadas en las portaladas).
El Foro
El foro de Barcino se encontraba en la confluencia del Decumanus Maximus con el Cardo Maximus.
El Templo de Augusto
El templo de Barcino estaba dedicado a Augusto, primer emperador y fundador de la Barcino romana. Fue construido pocos años después de la fundación de la ciudad, probablemente a principios del siglo I d.C. Era un edificio de planta rectangular, sobre podio, hexástilo y períptero, de unos 35 metros de largo por 17,5 de ancho, unas dimensiones considerables para la ciudad.
Entre la columnata de orden corintio se situaba la cella, un habitáculo que contenía la imagen o escultura del emperador Augusto, accesible desde el foro. Parece que, además del Templo de Augusto, el conjunto estaba presidido por uno o dos templos menores más.
Las Termas Públicas
Las termas públicas, actualmente bajo la plaza de Sant Miquel, fueron donadas a la ciudad por la familia Minici Natal en el 125 d.C. Esta familia, cercana al emperador, fue una de las más notables de la Barcelona romana y accedió a la categoría social más elevada, la clase senatorial. Incluso consta que en los Juegos Olímpicos del 129 d.C.
Los Hábitats
En cuanto a los hábitats, Barcino estaba dividida una parte por los hábitats, que en su gran mayoría eran domus e insulae, y por otra parte, estaba dividida por edificios de uso público. En Barcino, como colonia de población reducida, no se construirían grandes edificios como el anfiteatro o el circo, ya que era una ciudad de tamaño muy reducido donde la vida cotidiana estaba bastante limitada.
La Necrópolis
También se han descubierto restos de una necrópolis romana al aire libre en la actual plaza de la Vila de Madrid que conserva 85 elementos funerarios, sobre todo del siglo II d.C. al III.