El Legado de la Generación del 98: Innovación y Crisis en la Literatura Española
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La Generación del 98
1. Nacimiento y Programa Ideológico
Azorín fue el primero en proponer la denominación de Generación del 98 en un artículo de 1913. Se trata de un grupo homogéneo de escritores dentro de una misma generación histórica que engloba a modernistas y noventayochistas. Los rasgos diferenciadores son un espíritu de protesta y un profundo amor al arte, que para él no está desligado del Modernismo.
Hay quienes rechazan la existencia de la Generación del 98 como movimiento opuesto al Modernismo, como Ricardo Gullón. Otros afirman que hay un grupo de escritores que presentan rasgos peculiares específicos, diferentes a los cultivados por el Modernismo:
- a) Tema de España.
- b) Preocupaciones filosóficas.
- c) Tendencia a la sobriedad.
Tuñón de Lara adopta una postura ecléctica y afirma su realidad como grupo diferenciado del Modernismo. Los rasgos esenciales serían:
- a) Espíritu de protesta.
- b) Profesan ideas avanzadas que muestran la crisis de la conciencia pequeño-burguesa.
Comienza el grupo de los tres: Azorín, Baroja y Maeztu, a los que luego se une Unamuno. Más tarde profesarán las mismas ideas Valle-Inclán y Machado. No obstante, todos presentan ideas propias y particulares. Comparten:
- a) El diagnóstico de la descomposición del ambiente espiritual (Crisis).
- b) El hundimiento de las certezas filosóficas.
- c) La bancarrota de los dogmas.
- d) Solo la ciencia social puede mejorar la vida de los miserables.
Casi todos evolucionan desde posturas más radicales de juventud a más conservadoras en la madurez.
2. Madurez. Actitudes. Ideas y Temas
Después del radical idealismo de juventud, hallamos:
- a) Intensificación del entronque con corrientes irracionalistas europeas: Nietzsche... Se llega así a un neorromanticismo.
- b) Importancia de las preocupaciones existenciales.
- c) El tema de España se enfoca de forma subjetiva. Importancia de Castilla, vista con subjetivismo (Machado), impresionismo (Azorín), escepticismo (Baroja), dolor existencial (Unamuno y Baroja).
3. Géneros Cultivados y Autores Principales
No destacó en el cultivo de la poesía. Solo Machado con su obra Campos de Castilla desarrolló temas propios de este grupo de escritores, por lo que es su obra lírica de mayor filiación noventayochista.
Donde realmente dejaron huella fue en la novela. En la novela que se produce durante las primeras décadas del siglo XX encontramos una influencia del Naturalismo, todavía vigente. También hallamos una corriente de novela erótica de tintes naturalistas en Eduardo Zamacois y Felipe Trigo. No podemos olvidar la corriente regeneracionista de Ciro Bayo y Alejandro Sawa. El Modernismo también dejó su huella en este género.
1902 es un año fructífero, pues en él se publican cuatro novelas pertenecientes a los escritores noventayochistas:
- a) La voluntad de Azorín.
- b) Amor y Pedagogía de Unamuno.
- c) Camino de perfección de Baroja.
- d) Sonata de otoño de Valle-Inclán.
Estas cuatro novelas son reveladoras de una nueva sensibilidad y suponen una ruptura respecto a la narrativa realista debido a la irrupción del subjetivismo con el que la realidad aparece teñida de la subjetividad del narrador, y a la clara preocupación artística: el relato se concibe como arte y se proponen renovar las estructuras narrativas.
La narrativa noventayochista posee aspectos modernistas como la preocupación formal, las descripciones impresionistas, la evocación nostálgica y la idealización del pasado. Reacciona también contra el estilo “vulgar” del Realismo.
Unamuno (1864-1936)
Es el representante de la novela intelectual y existencial, propia del pensamiento alemán. Personalidad fortísima y desgarrada. Intensa vida intelectual: incesante lucha. Hombre de contradicción y pelea: lucha consigo mismo. Agitador de las conciencias. Hondos problemas religiosos: lucha entre su anhelo de creer y su imposibilidad de conseguirlo. Evolución política: Socialismo Moderación. Los grandes temas de su obra son el tema de España y el sentido de la vida humana: Preocupaciones existenciales y vinculación con el vitalismo alemán. En sus ensayos analiza sus grandes preocupaciones: la inmortalidad, la plenitud del ser humano, la nada, el hambre de Dios, su cristianismo cercano al protestantismo. Destacan: Del sentimiento trágico de la vida y Agonía del cristianismo. En sus novelas se muestra como un gran renovador del género: “nivolas”. Le concede importancia al diálogo y hallamos parquedad descriptiva. Diferencia dos tipos de novelas: ovíparas, de incubación larga: Paz en la guerra, y vivíparas, de parto rápido: Amor y Pedagogía. La novela es cauce de expresión de sus preocupaciones existenciales: Paz en la guerra; Amor y Pedagogía. En cuanto a su estilo, podemos decir que está despegado de retóricas. Es un estilo desnudo, con una lengua precisa, seca, rápida. Muestra interés por las paradojas y las antítesis y predilección por las palabras primitivas y terruñeras.
Pío Baroja (1872-1956)
Es el representante de la novela social y naturalista. Recoge el legado temático e ideológico del Naturalismo: Determinismo biológico y ambiental. Carácter huraño y misógino. Crítica social global por considerar corrupta a la sociedad. Desesperación y angustia propias del Romanticismo. Impresionismo descriptivo propio del Modernismo. Sus obras se agrupan en trilogías: Tierra vasca: Zalacaín el aventurero; La vida fantástica: Camino de perfección; La lucha por la vida: La busca; La raza: El árbol de la ciencia.
Azorín (1873-1967)
Representa la novela descriptiva, en la que se difumina la frontera entre ensayo y novela. Anarquismo juvenil que evoluciona al conservadurismo de madurez. Obsesión por el tiempo y la fugacidad de la vida. Nostalgia, melancolía, tristeza: intento de apresar lo que permanece debajo de lo que fluye. Gran ensayista y renovador del género. Evocación de los paisajes y habitantes de España. Pierde importancia el argumento. Predominio de pinturas y ambientes. Voluntad artística y subjetivismo. Precisión y claridad. Obras: La voluntad; Antonio Azorín; Las confesiones de un pequeño filósofo.
Ramón Mª del Valle-Inclán (1866-1956)
Rechaza el Realismo tradicional. Comienza bajo el influjo del Modernismo: Sonatas. Éstas son una alegoría de la vida humana. El Marqués de Bradomín es el hilo conductor. Son una parodia de la literatura decadentista y en ella presenta el amor en todas sus facetas. Introduce innovaciones en el género narrativo hasta llegar al Esperpento: deformación sistemática de la realidad de forma caricaturesca. Obras: La guerra carlista, donde enfrenta una visión tradicional y otra liberal acerca de la España del momento. Tiene también novelas de técnica esperpéntica: Tirano Banderas (1926), donde experimenta en el género de la novela histórica y El ruedo ibérico, con la que pretende abarcar un ciclo histórico que va de Isabel II a Alfonso XIII.
4. Significación y Estilo de la Generación del 98
Repudiaron la retórica o el prosaísmo de la generación anterior. Aceptaron el magisterio de Mariano José de Larra. S
ienten veneración por Fray Luis de León, Quevedo y Cervantes. Experimentan fervor por la literatura medieval: Poema de Mío Cid ; Berceo, Arcipreste de Hita y Jorge Manrique. El estilo que desarrollan es sobrio. Unamuno afirma al respecto: “Tengamos primero que decir algo jugoso, fuerte, hondo…, y luego, del fondo, brotará la forma”. Hay una voluntad de ir a las ideas, al fondo, más que a la forma. Su estilo es antirretórico y cuidado. Sienten predilección por las palabras tradicionales y terruñeras, a las que resucitan.