El Laberinto del Conocimiento: Un Recorrido Filosófico de Platón a Hume

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La Teoría del Conocimiento de Platón

Para Platón, el conocimiento se divide en dos grandes ámbitos: la doxa (opinión), que proviene de los sentidos y se refiere al mundo sensible, y la episteme (ciencia o conocimiento verdadero), que se alcanza a través de la razón y pertenece al mundo de las ideas. Estos se subdividen en los siguientes grados:

  • Eikasía (Imaginación)

    Es el grado más bajo del conocimiento (doxa). Se basa en la percepción de imágenes y sombras de la realidad.

  • Pistis (Creencia)

    Es una opinión justificada (doxa), un conocimiento de los objetos sensibles directos, pero aún sujeto a error.

  • Dianoia (Pensamiento discursivo)

    Grado del conocimiento de la ciencia, como las matemáticas. Se encuentra fuera del ámbito de la opinión, ya que sus verdades se cumplen siempre. Es la pieza fundamental para la base de la filosofía y tiene un carácter universal (episteme).

  • Noesis (Intuición intelectual)

    Es el conocimiento directo de las ideas, la forma más alta de conocimiento (episteme). Consiste en alcanzar la verdad universal a través de la dialéctica, un proceso que Platón identifica con el recordar (anámnesis).

La Perspectiva de Aristóteles

Aristóteles considera que en las cosas hay algo que no se corrompe ni muere, sino que es eterno e inmutable: la esencia. También distingue entre un conocimiento de los sentidos y un conocimiento de la razón. En el mero conocimiento sensible tan solo vemos, por ejemplo, un árbol particular; sin embargo, hay algo que todos los árboles tienen en común. Esa esencia es el verdadero conocimiento, lo común e inmutable.

Aristóteles distingue entre:

  • Entendimiento agente: Recibe la información de los sentidos y extrae lo común a todas las cosas.
  • Entendimiento pasivo: Recoge esas cualidades comunes (la esencia) y les da un nombre, creando así los conceptos (por ejemplo, el concepto "árbol").

Para Aristóteles, el conocimiento sensible es el punto de partida, originado en la necesidad de conocer el mundo para sobrevivir.

El Conocimiento en la Edad Moderna

Racionalismo: René Descartes

Descartes argumenta que la filosofía no ha aportado un conocimiento seguro hasta su época, pues ha sido un proceder sin método. Considera que los filósofos han tenido un problema: han ido en busca de la verdad como si buscaran un tesoro, pero sin un mapa. Piensa que, a lo largo de la historia, unos filósofos han ido derrumbando las teorías de los anteriores, convirtiéndose así en un continuo volver a empezar.

A Descartes lo único que le interesa es llegar a un conocimiento cierto, un conocimiento del que no quepa duda. Considera que el principal error ha sido tomar como fuente de información los sentidos, ya que siempre se puede dudar de ellos. Por lo cual, Descartes se basará exclusivamente en la razón. Quiere unos principios de la razón que descansen sobre la razón misma; hay que partir de la razón para llegar a la razón. Esto supone un giro antropocéntrico: Descartes va a encontrar los principios no en el objeto conocido, sino en el sujeto que conoce.

¿Dónde vamos a encontrar algo de lo que no se pueda dudar? Su método para hallarlo es la propia duda: la duda metódica, con la que busca encontrar ideas innatas, absolutamente seguras e innegables.

  • Duda acerca de la existencia del mundo: Los sentidos nos pueden engañar, por tanto, la realidad no tiene por qué ser aquello que percibo.
  • Duda entre el sueño y la vigilia: ¿Cómo puedo estar seguro de que esto no es un sueño?
  • Duda de las verdades matemáticas: Son menos dudosas, pero puede ocurrir que exista un genio maligno que me haya creado para que me equivoque incluso en las operaciones más simples.

Empirismo: David Hume

Para el empirismo de Hume, conocemos únicamente mediante la experiencia, y con ella solo podemos construir conocimientos probables. Su filosofía representa un "despertar del sueño dogmático" de la razón. Aquellos problemas que van más allá de la experiencia no se pueden conocer. Esto plantea un problema: si todo conocimiento proviene de la experiencia, la certeza absoluta queda fuera de nuestro alcance. Tan solo vamos a tener juicios inductivos más o menos probables.

No sabemos más allá de lo vivido. Por ejemplo, si veo cuatro cisnes blancos, la única certeza es que he visto cuatro cisnes blancos, pero no puedo afirmar categóricamente que "todos los cisnes son blancos". Tan solo puedo decir que hay una alta probabilidad de que el quinto cisne que vea también sea blanco.

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