Kant y la Arquitectura del Conocimiento: La Crítica de la Razón Pura
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Kant: La Crítica de la Razón Teórica
Gracias a David Hume, Immanuel Kant comienza a dudar sobre el valor absoluto de la razón, despertando de lo que él mismo denominó su «sueño dogmático». Antes de comenzar su estudio, Kant advierte que hay tres posturas filosóficas ante las que es preciso situarse para realizar un análisis riguroso de la razón:
- Racionalismo dogmático: Otorgaba un poder absoluto y sin críticas a la razón.
- Escepticismo: Negaba el valor de la razón, argumentando que muchas de sus grandes ideas eran producto de la imaginación.
- Irracionalismo: No concedía valor alguno a la razón como fuente de conocimiento.
Para resolver este enfrentamiento, Kant lleva a cabo su monumental Crítica de la razón.
La Pregunta por la Ciencia y la Metafísica
Kant se cuestiona si la metafísica es una ciencia, pues solo si lo es, se podrán establecer los grandes temas como Dios, el alma o el mundo desde un discurso científico coherente. Esta pregunta fundamental le lleva a otra previa: ¿cómo es posible la ciencia? Cuando Kant habla de ciencia, se está refiriendo a un conocimiento progresivo, seguro, universal y necesario.
La Síntesis del Conocimiento: Razón y Experiencia
En su Crítica de la razón pura, Kant afirma que «todo nuestro conocimiento comienza con la experiencia», pero no todo el conocimiento procede de ella. En todo proceso de conocer interviene, por un lado, los datos sensibles que recibimos por los sentidos y, por otro, la estructuración que de esos datos realiza el sujeto que conoce. El conocimiento se compone, pues, de dos elementos:
- La materia del conocimiento: Son los datos que recibimos por medio de los sentidos, las impresiones sensibles. Kant lo considera el elemento a posteriori (posterior a la experiencia). Es un conocimiento singular y contingente.
- La forma del conocimiento: Es la estructuración mental que el sujeto que conoce impone sobre esos datos. Kant lo considera el elemento a priori (anterior e independiente de la experiencia). Lo a priori es universal y necesario para que haya conocimiento.
Tipos de Juicios
Para entender cómo es posible la ciencia, Kant analiza los tipos de juicios que podemos formular:
- Juicios analíticos: Son a priori. El predicado está contenido en el sujeto (ej: "un triángulo tiene tres ángulos"). Son universales y necesarios, pero no aumentan nuestro conocimiento. Se rigen por el principio de no contradicción.
- Juicios sintéticos: Son a posteriori. El predicado aporta información nueva que no está contenida en el sujeto (ej: "la mesa es de madera"). Aumentan nuestro conocimiento, pero se basan en la experiencia, por lo que son contingentes y carecen de validez universal estricta.
- Juicios sintéticos a priori: Son los juicios propios de la ciencia (y la pregunta es si son posibles en la metafísica). Amplían nuestro conocimiento (son sintéticos) y, a la vez, son universales y necesarios, sin depender de la experiencia para su validación (son a priori).
La Filosofía Trascendental
Kant denomina su filosofía como trascendental, definiéndola como todo conocimiento que se ocupa, no tanto de los objetos, sino de nuestro modo de conocerlos en cuanto que éste ha de ser posible a priori.
Estética Trascendental
En esta sección de su obra, Kant estudia la sensibilidad, que es la facultad de recibir percepciones sensibles (intuiciones). Todo conocimiento es una síntesis entre materia y forma:
- La materia aporta el contenido empírico y hace avanzar el conocimiento.
- La forma es puesta por el sujeto trascendental, que aporta la estructura (el espacio y el tiempo como formas a priori de la sensibilidad).
Fenómeno y Noúmeno: Los Límites del Conocimiento
Kant se opone al realismo ingenuo, la creencia de que somos capaces de capturar las propiedades de un objeto tal y como son en sí mismas y transferirlas directamente a nuestra conciencia.
El Noúmeno
El noúmeno (o la "cosa en sí") es la realidad tal como es independientemente de nuestra experiencia. Según Kant, no podemos conocer los objetos en sí mismos; el noúmeno es pensable, pero no cognoscible.
El Fenómeno
El fenómeno es el objeto tal como se nos aparece, es decir, como resultado de la aplicación de nuestras formas a priori (de la sensibilidad y del entendimiento) a las intuiciones empíricas. Es el único objeto de conocimiento posible para el ser humano y se opone a lo que la realidad es en sí misma (el noúmeno).