El juicio ordinario
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Derecho
Escrito el en
español con un tamaño de 3,89 KB
Frente a las tesis imperativistas, Kelsen elabora una teoría que contempla la norma jurídica como juicio hipotético y no como un imperativo.
El propio enunciado de la norma jurídica en términos de imperativo es calificado por Kelsen como un absurdo, puesto que según él es imposible que la simple voluntad de un sujeto pueda producir un efecto análogo en el destinatario del mensaje sin que éste haya interiorizado la idea de que la ejecución del comportamiento le puede procurar un beneficio o evitar un perjuicio. La intervención de un elemento psicológico como es la sanción puede ser la justificación de la tesis imperativista, pero éste es un problema que no interesa al análisis de la noción de norma jurídica.No es posible identificar a la norma jurídica como imperativo porque falta la relación interpersonal propia de los imperativos: la norma jurídica, expresión de la voluntad del Estado, no prescribe ninguna obligación para los miembros de la comunidad jurídica, porque como tal voluntad del Estado sólo puede versar sobre su propia conducta.
La interpretación de la norma jurídica como imperativo se debe a un defecto de perspectiva, puesto que las normas jurídicas y los imperativos se ubican en dos mundos diferentes, el del deber ser y el del ser. La norma es un modelo de conducta que por sí solo es incapaz de garantizar que en el mundo de la realidad, del ser, tengan lugar comportamientos coincidentes con él, por lo que pertenece al mundo del deber ser.Al pertenecer la norma al mundo del deber ser, no puede aparecer guiada por el principio de causalidad, que es el que regula al mundo del ser, sino por el principio de imputación. Mientras que el principio de causalidad establece que a la producción de un acontecimiento le sigue una consecuencia, el principio de imputación nos dice que a la producción de la condición prevista por el ordenamiento jurídico le debe seguir la consecuencia que el mismo establece: no nos refiere la consecuencia que es, sino la que debe ser.De esta concepción del mundo jurídico gobernado por el principio de imputación deduce Kelsen el significado de la norma jurídica como juicio hipotético. La norma jurídica no nos dice cómo debemos comportarnos, sino que describe las consecuencias que deben producirse en el caso de que tenga lugar una conducta que constituye su presupuesto, esto es, establece la relación entre una condición y la consecuencia de la condición. Así, la norma que dice que aquel que matare a otro será castigadro con pena de prisión de 10 a 15 años no debe ser interpretada como una prescricpión de no matar, sino como un juicio hipotético que establece las consecuencias que deben derivar de la hipotética circunstancia de que una persona mate a otra.Más adelante, con la publicación de su Teoría pura del derecho, Kelsen destaca el elemento voluntarista de la noción de norma jurídica. Consciente de las dificultades de una concepción puramente formal de la norma jurídica, desprovista de la consideración de la persona que la emana, Kelsen asume su consideración como un acto volitivo, como una expresión de deseo de que determinadas conductas tengan lugar.Termina Kelsen, a medida que va adquiriendo madurez, por no rechazar de lleno el sentido imperativo de la norma jurídica debido a la consideración de la voluntad como base de la norma jurídica, al establecer que la norma es el sentido de un acto de voluntad, y si la norma es un precepto, es el sentido de un acto dirigido al comportamiento de otro sujeto, que deberá comportarse de cierto modo. No puede esto menoscabar la relevancia del juicio hipotético como esquema explicativo del contenido de la norma jurídica, por mayor o menor peso que se haya dado al elemento volitivo en la concepción de la norma jurídica