La Era de Isabel II (1843-1868): Conflictos, Regencias y la Caída del Régimen Borbónico
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Las Regencias y el Ascenso de Espartero (1840-1843)
Durante las primeras etapas del liberalismo, se suprimieron los mayorazgos y se abolió el régimen señorial, llevándose a cabo la desamortización de Mendizábal.
Tras la Guerra Carlista, el gobierno moderado de Pérez de Castro intentó limitar las reformas y la participación ciudadana, promulgando la Ley de Ayuntamientos, que suprimía el derecho de los ciudadanos a elegir a sus alcaldes. Esto provocó el desacuerdo de los progresistas, quienes recurrieron a Espartero, que asumió la regencia tras el exilio de María Cristina (1840-1843).
La Regencia Dictatorial de Espartero
El general Espartero gobernó hasta 1843 de manera dictatorial, reprimiendo a los moderados y sin someterse al Parlamento. Su política librecambista generó un fuerte rechazo al poner en riesgo la industria catalana. La oposición catalana y vasca, junto con la resistencia de liberales progresistas, provocó una revuelta militar liderada por Narváez en 1843, derrocando al gobierno de Espartero.
Para evitar una nueva regencia, las Cortes adelantaron la mayoría de edad de Isabel II, quien fue coronada reina a los trece años.
El Reinado Efectivo de Isabel II (1843-1868)
La Década Moderada (1844-1854)
El reinado efectivo de Isabel II comenzó con la Década Moderada, apartando a los progresistas, quienes realizaron una doble estrategia:
- El **“retraimiento”**: negándose a participar en unas consultas electorales amañadas.
- La preparación de pronunciamientos.
Reformas Clave del Gabinete Narváez
En mayo de 1844 se formó un gabinete presidido por el general Narváez. Entre las principales medidas de este periodo destacan:
- Creación de la **Guardia Civil** (1844).
- Ley de Ayuntamientos (1845).
- Reforma del sistema fiscal (1845) de Mon y Santillán.
- Código Penal de 1851.
- **Concordato de 1851**: El Papa reconoció a Isabel II como reina a cambio de que el Estado subvencionase a la Iglesia.
Características de la Constitución Moderada de 1845
La Constitución moderada de 1845 estableció:
- Establecimiento de la soberanía compartida (Rey-Cortes).
- Confesionalidad católica del Estado.
- Recortes de los derechos individuales (especialmente la libertad de expresión).
- Ayuntamientos y diputaciones sometidos a la administración central.
El Bienio Progresista (1854-1856)
El control de los moderados fue interrumpido por el Bienio Progresista. O'Donnell lideró un pronunciamiento contra Narváez, acompañado del ***Manifiesto de Manzanares***, que reclamaba:
- El cumplimiento de la Constitución.
- La reforma de la ley electoral.
- La reducción de los impuestos.
- La restauración de la Milicia Nacional.
Tras el triunfo, Espartero presidió el gobierno y O’Donnell fue el ministro de Guerra. Logros de esta etapa:
- Aprobación de la **Desamortización de Madoz** (1855).
- Ley de Ferrocarriles.
- Creación del Banco de España.
- Redacción de la *Constitución non nata* de 1856.
El Retorno Moderado y la Crisis Final
Los conflictos sociales y la división de los progresistas llevaron al reemplazo de Espartero por O’Donnell (1858-1863). Este periodo se caracterizó por reformas educativas (Ley Moyano) y una política exterior colonialista (Guerra de Marruecos y expediciones en México y Cochinchina).
A partir de 1866, el régimen enfrentó una crisis multifactorial:
- Descrédito de la reina.
- Muerte de líderes clave (Narváez y O’Donnell).
- Crisis económica.
- Aumento de la conflictividad social.
Demócratas, progresistas y unionistas firmaron el **Pacto de Ostende** para derrocar a los Borbones y establecer un sistema auténticamente democrático. En 1868, la *Revolución Gloriosa* provocó el exilio de Isabel II y el inicio del Sexenio Democrático.