La investidura de Calvo Sotelo y el golpe de Estado del 23F
Resumen
El texto explica cómo Leopoldo Calvo Sotelo fue elegido presidente del Gobierno tras la dimisión de Suárez y cómo la votación de investidura fue interrumpida por el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Describe el desarrollo del golpe, el papel decisivo del Rey y la reacción democrática de la sociedad. Después analiza el gobierno de Calvo Sotelo, la LOAPA, la división de la UCD y los resultados de las elecciones de 1983.
Puntos clave
- Calvo Sotelo fue propuesto por la UCD como presidente del Gobierno tras la dimisión de Adolfo Suárez, sin unanimidad en el partido.
- El 23 de febrero de 1981 fuerzas de la Guardia Civil, dirigidas por el teniente coronel Antonio Tejero, ocuparon el Congreso de los Diputados durante la votación de investidura.
- El mensaje del Rey, hacia la 1:15 del 24 de febrero, fue decisivo para frenar el golpe, aunque la neutralización completa tardó unas horas.
- La LOAPA (Ley Orgánica para la Armonización del Proceso Autonómico), de julio de 1982, buscaba armonizar el modelo autonómico y provocó el rechazo de nacionalistas vascos y catalanes.
- El Tribunal Constitucional declaró inconstitucionales varios artículos de la LOAPA y no le reconoció el carácter de ley armonizadora.
- La división de la UCD obligó a Calvo Sotelo a formar cinco gobiernos y dio lugar a nuevos partidos como el Centro Democrático y Social de Suárez.
- En las elecciones legislativas de octubre de 1983 la UCD se hundió y el PSOE ganó por mayoría absoluta.
Ante la situación de vacío creada por la dimisión de Suárez, la UCD propuso, sin unanimidad y sin entusiasmo, a Leopoldo Calvo Sotelo como presidente del Gobierno. Tenía la virtud de no pertenecer claramente a ningún ala concreta del partido ni tampoco haberse enemistado con ningún grupo. Él mismo se había postulado como candidato desde el verano de 1980, destacando su experiencia en la vida parlamentaria, en política exterior y economía, experiencias que, para él, le faltaban a Adolfo Suárez.
La votación de investidura del presidente del Gobierno fue interrumpida en la media tarde del 23 de febrero de 1981, cuando fuerzas de la Guardia Civil ocuparon el Congreso de los Diputados, ejecutando el primer paso de un golpe de Estado con un sector de las fuerzas armadas involucrado. A la 1:15 de la madrugada del 24, el mensaje del Rey por TVE resultó decisivo para neutralizar el golpe.
Contexto del Golpe de Estado
Los gobiernos de la transición ya habían conseguido neutralizar varias tramas golpistas. Los militares implicados recibieron condenas leves y se dejó constancia de la debilidad del ejecutivo, así como de las simpatías hacia los golpistas de ciertos sectores de las Fuerzas Armadas. En general, estaban en contra de la política antiterrorista del gobierno y cuando podían, demostraban su descontento. Ante eso, el gobierno limitó la libertad de expresión (ej. Diario 16), aunque era consciente de que las tramas golpistas continuaban. Una parte de sus protagonistas creía que el golpe sería aceptado por el Rey, versión transmitida por el general Alonso Armada, tiempo atrás secretario general de la Casa del Rey y quien acaba de ser ascendido a segundo jefe del Estado Mayor.
Desarrollo del Golpe
Así, en la tarde del 23 de febrero fuerzas de la Guardia Civil comandadas por el teniente coronel Antonio Tejero ocuparon el Congreso, reteniendo a los diputados. El capitán general de Valencia, Jaime Milans del Bosch, declaró el estado de guerra e hizo ocupar con tanques la ciudad del Turia. Otros militares, en distintas capitanías, tomaron órdenes que parecían apoyar al golpe. En Madrid, la División Acorazada de Brunete, la más potente del ejército, ocupó las estaciones de radio y televisión.
La mayor parte de las Fuerzas Armadas rechazó el golpe, pero la división de los militares implicaba un grave riesgo. La actuación del Rey, jefe de las Fuerzas Armadas, del general Sabino Fernández Campos, jefe de la Casa Real, y de los miembros de las Juntas de Estado Mayor de los Ejércitos resultó decisiva para mantener la disciplina militar y crear un estado de opinión contrario al golpe y entonces hacerlo fracasar. En esto último tuvo un importante papel el director general de Seguridad, Francisco Laína, así como los jefes de la Guardia Civil y Policía Nacional. El mensaje del Rey, hacia la 1:15 del día 24, frenó definitivamente el golpe, aunque la neutralización completa de los golpistas tardó unas horas más. Tejero dejó libres a los presos y se entregó. Al día siguiente, millones de españoles exteriorizaron sus sentimientos contra el Golpe y a favor de la democracia. Políticos conservadores, centristas, socialistas y comunistas se manifestaron unidos, cogidos del brazo.
El Gobierno de Calvo Sotelo
El gobierno de Calvo Sotelo se formó a continuación. Nacía en una coyuntura extremadamente difícil, con frentes abiertos como la construcción de la España de las autonomías. Así, aprobado en el anterior gobierno el Concierto Económico para el País Vasco, en éste se completaron el proceso gallego, con elecciones al Parlamento de Galicia, y los estatutos de Asturias, Cantabria y Andalucía (diciembre 1981).
La LOAPA y el Modelo Territorial
Entre tanto, las negociaciones entre Calvo Sotelo y el PSOE dieron lugar a la Ley Orgánica para la Armonización del Proceso Autonómico (LOAPA), de julio de 1982. Se enfrentó al grave problema de marginación que sentían los partidos nacionalistas al haber estado ausentes de dicha negociación, ya que las diversas leyes que habían aprobado en esos años habían sido fruto del consenso entre la UCD y el PSOE. Junto a la Ley del Fondo de Compensación Interterritorial, conocidos los dos como “los acuerdos de 1981”, establecieron el modelo territorial que iba a imperar en España, con la creación de comunidades autónomas y homogeneizando el grado de alcance de todas ellas.
Así, los partidos nacionales decidieron pactar un nuevo mapa español que conjugase con las aspiraciones de unos con el poco entusiasmo de otros. La LOAPA influyó en la regulación y aprobación de las 13 comunidades autónomas restantes. Pero, a la vez, provocó el rechazo de los nacionalistas vascos y catalanes, que presentaron recurso ante el Tribunal Constitucional. Al año siguiente, este tribunal dictaminó la inconstitucionalidad de varios artículos de la ley, a la vez que no le reconoció su carácter de ley armonizadora, lo que se presentó como un triunfo de los partidos nacionalistas.
División de la UCD y Elecciones de 1983
A pesar de los logros anteriores, la división de UCD, más que evidente al ser aprobada la ley de divorcio, supuso que Calvo Sotelo tuviera que formar cinco gobiernos hasta la celebración de las elecciones. También provocó dimisiones, como la de Fernández Ordóñez, que arrastró con ella la división del sector socialdemócrata, que acabó en el PSOE. Otros acabaron en AP, otros fundaron el Partido Demócrata Popular, y Suárez fundó el Centro Democrático y Social.
En las elecciones en las comunidades autónomas, UCD retrocedió y en las legislativas de octubre de 1983, se ratificó el hundimiento de UCD. La derecha de Fraga creció notablemente y el PSOE ganó por mayoría absoluta.
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PDF Word HTMLPreguntas frecuentes
¿Quién ocupó el Congreso durante el golpe del 23F?
Fuerzas de la Guardia Civil comandadas por el teniente coronel Antonio Tejero ocuparon el Congreso de los Diputados en la tarde del 23 de febrero de 1981, reteniendo a los diputados.
¿Qué papel tuvo el Rey en el golpe de Estado de 1981?
El mensaje del Rey, emitido hacia la 1:15 del 24 de febrero por TVE, fue decisivo para frenar definitivamente el golpe. Su actuación, junto a la de otros mandos, ayudó a mantener la disciplina militar.
¿Qué establecía la LOAPA?
La LOAPA, aprobada en julio de 1982, fue una ley de armonización del proceso autonómico que pactaron la UCD y el PSOE. Influyó en la regulación de las 13 comunidades autónomas restantes.
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