Intervención Extranjera y Fases Clave de la Guerra Civil Española (1936-1938)
La Guerra Civil Española: Intervención Internacional y Desarrollo Militar (1936-1938)
1. La Internacionalización del Conflicto
Se alcanzó un compromiso internacional para aislar el conflicto, impedir su expansión a todo el continente, evitar la participación de otros países en la Guerra Civil y prohibir la venta de material bélico a los bandos en lucha. Se creó un Comité de No Intervención. Este acuerdo fue saboteado por Alemania, Italia y la Unión Soviética.
Los sublevados recibieron la ayuda de Alemania, Italia y Portugal. Hitler envió material bélico y aviones indispensables para el transporte del ejército de África desde Marruecos hasta la península y tropas (la Legión Cóndor). Los motivos que impulsaron a Hitler a intervenir fueron económicos y estratégicos. Las razones de la ayuda italiana fueron la simpatía ideológica y la posibilidad de ganar un aliado en el área mediterránea.
Por su parte, el bando republicano solicitó ayuda a Francia y Gran Bretaña. El gobierno británico se negó a exportar armamento por temor al triunfo de una revolución comunista en España y para evitar tensiones con Hitler y Mussolini. El gobierno francés, suspendió las entregas presionado por Gran Bretaña y por temor a un enfrentamiento con alemanes e italianos. Al no encontrar auxilio, pidió ayuda a la URSS. Stalin aprobó el envío de armas.
Las consecuencias de la ayuda material soviética, que se pagó al contado con las reservas de oro y plata depositadas en el Banco de España, fueron:
- Evitó el hundimiento del ejército republicano.
- Reforzó la posición de poder e influencia de los comunistas españoles en el gobierno republicano.
- Se impulsó la creación de Brigadas Internacionales, compuestas exclusivamente por voluntarios procedentes de todo el mundo para luchar a favor de la República.
Un gran número de intelectuales se solidarizaron con la causa republicana.
2. Desarrollo Militar del Conflicto (1936-1938)
El conflicto atravesó por una serie de etapas, centradas en el control de Madrid, el norte y la zona mediterránea. Se pueden observar tres fases principales:
2.1. Primera Fase: Desde el 17 de julio de 1936 hasta mediados de 1937
Francisco Franco se trasladó en avión a Marruecos para ponerse al frente del ejército de África. Al principio de la guerra, el objetivo principal de los sublevados fue la toma de Madrid, la capital del Estado y símbolo del poder republicano. El bando rebelde tuvo que vencer varias dificultades: la escasez de recursos del sur y la necesidad de transportar al grueso del ejército, que se encontraba en África, a Andalucía.
Por Extremadura, el coronel Yagüe tomó Badajoz, pero el desvío por Talavera a Toledo permitió a los generales republicanos José Miaja y Vicente Rojo reorganizarse. El frente se estabilizó en la Ciudad Universitaria y aledaños. Las fuerzas sublevadas fueron detenidas en los alrededores de la capital. Concluye así la fase denominada “guerra de columnas” o fase miliciana. En la retaguardia de ambos bandos se cedió a la persecución.
2.2. Segunda Fase: Desde febrero de 1937 hasta el verano de 1938
La contienda crece en envergadura por la ayuda exterior a ambos bandos y, de los movimientos de pequeñas columnas, se pasa a las grandes ofensivas y contraofensivas. La aviación comienza a ser un arma fundamental; se llega al concepto de guerra total al ser bombardeadas las ciudades. Se intensifica la guerra psicológica y la llamada literatura de trinchera.
Fracasado el intento de entrar en la capital, se llevan a cabo dos maniobras envolventes para aislar Madrid: las grandes batallas del Jarama y la de Guadalajara. En Guadalajara, las tropas italianas sufrieron un grave descalabro a manos de los brigadistas internacionales. Franco abandona la idea de tomar Madrid y determina concentrar los efectivos militares en el Norte y hacerse con sus recursos energéticos e industriales. Mola inició la conquista de la zona norte.
La República desencadenó dos movimientos envolventes: el ataque a Brunete y a Belchite. Pero no logró que las tropas de Franco entrasen a Santander y en Asturias. En 1938, el ejército Popular de la República lanzó un nuevo ataque. La batalla de Teruel se convirtió en una derrota republicana. Teruel significó también la decisión de Franco de desplazar el eje de la guerra al frente de Aragón. Se produce la marcha hacia el Mediterráneo, con el fin de partir a la zona republicana en dos y aislar Cataluña. Tras la ocupación de Aragón, la zona republicana quedó partida en dos y Cataluña aislada.
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