La Insociable Sociabilidad de Kant: Conflicto, Armonía y el Proceso de Socialización Humana

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1.3. Armonía y Disharmonía Social

En el ser humano conviven dos tendencias opuestas: la inclinación a vivir y convivir con los demás, pero también el enfrentamiento y la oposición a los otros. Ambos fenómenos se deben al carácter un tanto especial del ser humano. En palabras de Kant, a su insociable sociabilidad.

El ser humano es esencialmente sociable: necesita y desea la compañía y el reconocimiento de los otros, pero por otra parte vive en el temor a ser engullido y, por tanto, siente la necesidad de individualizarse. Estrechamente relacionada con este deseo está la necesidad de intimidad y de soledad.

El Conflicto como Elemento Cohesionador

Estas tendencias conviven en la mayoría de las sociedades de forma equilibrada y estable. La tendencia de todo ser humano a individualizarse y oponerse a otros individuos y a la sociedad en general contribuye a enriquecer a esta última. El inconformismo y la crítica que les caracterizan se convierten en poderosos instrumentos de transformación social. El conflicto es un importante elemento cohesionador.

La mayoría de las organizaciones ha conseguido canalizar de forma socialmente aceptable estas inclinaciones, de manera que solo excepcionalmente deriven en violencia abierta. En ellas se da rienda suelta a la rivalidad, la competitividad y el ansia de triunfo sin que resulten desestabilizadores.

2. El Proceso de Socialización

El proceso de adquisición y asimilación de estas habilidades, pautas y creencias recibe el nombre de socialización.

Refuerzo Conceptual: La Dualidad Social y la Socialización

A continuación, se reitera la importancia de estos conceptos fundamentales:

1.3. Armonía y Disharmonía Social (Revisión)

En el ser humano conviven dos tendencias opuestas: la inclinación a vivir y convivir con los demás, pero también el enfrentamiento y la oposición a los otros. Ambos fenómenos se deben al carácter un tanto especial del ser humano. En palabras de Kant, a su insociable sociabilidad.

El ser humano es esencialmente sociable: necesita y desea la compañía y el reconocimiento de los otros, pero por otra parte vive en el temor a ser engullido y, por tanto, siente la necesidad de individualizarse. Estrechamente relacionada con este deseo está la necesidad de intimidad y de soledad.

Estas tendencias conviven en la mayoría de las sociedades de forma equilibrada y estable. La tendencia de todo ser humano a individualizarse y oponerse a otros individuos y a la sociedad en general contribuye a enriquecer a esta última. El inconformismo y la crítica que les caracterizan se convierten en poderosos instrumentos de transformación social. El conflicto es un importante elemento cohesionador.

La mayoría de las organizaciones ha conseguido canalizar de forma socialmente aceptable estas inclinaciones, de manera que solo excepcionalmente deriven en violencia abierta. En ellas se da rienda suelta a la rivalidad, la competitividad y el ansia de triunfo sin que resulten desestabilizadores.

2. El Proceso de Socialización (Revisión)

El proceso de adquisición y asimilación de estas habilidades, pautas y creencias recibe el nombre de socialización.

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