Infecciones por Campylobacter y Helicobacter: características, diagnóstico y tratamiento

Enviado por Chuletator online y clasificado en Medicina y Salud

Escrito el en español con un tamaño de 4,77 KB

1. Campylobacter (C. jejuni principalmente)

Características principales

  • Morfología: bacilos curvos o en “S”.
  • Gram: Gramnegativos, móviles por flagelo polar.
  • Requerimientos: microaerófilos (poco O2) y termófilos (≈42 °C).
  • Metabolismo: no fermentan carbohidratos; usan aminoácidos como fuente de energía.

Epidemiología

  • Principal causa de diarrea bacteriana transmitida por alimentos.
  • Reservorio: aves de corral.
  • Otras fuentes: agua contaminada y leche no pasteurizada.
  • Alta incidencia global y estacionalidad, con mayor número de casos en verano.

Patogenia

  • Dosis infectiva baja (≈500–800 UFC).
  • Invade el epitelio intestinal → produce diarrea inflamatoria o sanguinolenta.
  • Presencia de la toxina CDT y daño inflamatorio local.

Cuadro clínico

Fiebre, dolor abdominal intenso y diarrea, frecuentemente con sangre. Duración típica: 3–7 días.

Complicaciones

  • Síndrome de Guillain-Barré (complicación neurológica más importante asociada).
  • Artritis reactiva.
  • Bacteriemia en pacientes inmunocomprometidos.

Diagnóstico

  • Coprocultivo en medios selectivos y condiciones microaerófilas (Skirrow, Preston, CCDA).
  • Morfología en Gram: aspecto en “alas de gaviota”.
  • Pruebas bioquímicas: oxidasa (+), catalasa (variable).
  • PCR y pruebas de antígeno en heces pueden usarse según disponibilidad.

Tratamiento

  • Generalmente no requiere antibióticos; el manejo es de soporte.
  • Casos graves o sistémicos: azitromicina (elección) o fluoroquinolonas, aunque hay resistencia frecuente a estas últimas.
  • Hidratación y soporte siempre indicados.

2. Helicobacter (principal: H. pylori)

Características principales

  • Morfología: bacilo helicoidal/espiralado.
  • Gram: Gramnegativo, muy móvil por un haz de flagelos polares.
  • Requerimientos: microaerófilo; crece a 37 °C.
  • Ureasa: alta actividad ureasa que neutraliza el ácido gástrico, facilitando la supervivencia y colonización.

Epidemiología

  • Infecta a 50–60% de la población mundial.
  • En países en desarrollo la prevalencia puede alcanzar 70–90%.
  • Transmisión: fecal-oral, oral-oral y a través de agua o alimentos contaminados.

Patogenia

  • El organismo llega al antro gástrico y se fija al epitelio.
  • La ureasa produce amonio que neutraliza el ácido y permite la colonización.
  • Provoca inflamación crónica (gastritis) y posee factores de virulencia como CagA, VacA y fosfolipasas.

Cuadros clínicos

  • Gastritis crónica.
  • Úlcera péptica (gástrica o duodenal).
  • Adenocarcinoma gástrico (clasificado como carcinógeno tipo I).
  • Linfoma MALT.

Síntomas comunes y signos de alarma

  • Síntomas comunes: dolor epigástrico, saciedad precoz y náuseas.
  • Signos de alarma: vómito con sangre, heces negras (melena), anemia y pérdida de peso.

Diagnóstico

Pruebas no invasivas:

  • Prueba del aliento con urea → muy precisa para detectar infección activa.
  • Antígeno en heces → útil para diagnóstico y para confirmar erradicación.
  • Serología → útil en epidemiología pero no distingue infección activa de pasada.

Pruebas invasivas (con endoscopia):

  • Biopsia para histología.
  • Prueba de ureasa rápida en tejido biopsiado.
  • Cultivo y PCR sobre biopsia cuando se requiere sensibilidad antimicrobiana o confirmación.

Tratamiento

  • Inhibidor de bomba de protones (IBP) + dos antibióticos durante 10–14 días.
  • Terapia triple clásica: IBP + amoxicilina + claritromicina.
  • Terapia cuádruple con bismuto: IBP + bismuto + metronidazol + tetraciclina (indicada en áreas con alta resistencia a claritromicina o tras fracaso terapéutico).
  • Confirmar la erradicación con prueba del aliento o antígeno en heces tras completar el tratamiento.

Prevención

  • Higiene personal y comunitaria, acceso a agua potable y manejo adecuado de alimentos.
  • En poblaciones de alto riesgo, programas de detección y erradicación pueden reducir el riesgo de cáncer gástrico.

Entradas relacionadas: