Impresiones e ideas en la filosofía de Hume: impresiones simples, complejas y asociación de ideas

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Impresiones e ideas en la filosofía de Hume

Las impresiones

Las impresiones son los datos inmediatos de la experiencia, las sensaciones propiamente dichas. Las impresiones pueden ser de sensación (frío, dolor...) que nos llegan por los sentidos, o de reflexión (emociones, pasiones), producidas en nuestra alma o mente. Por ejemplo, una aguja me produce una sensación (dolor), que a su vez me produce una impresión de aversión (impresión de reflexión), es decir, un dato psíquico. Son datos vivaces, intensos y actuales.

Las ideas

Las ideas son el recuerdo que se produce en la mente de las impresiones. Son representaciones internas, débiles y pálidas. Son solamente copias o imágenes desvaídas de las impresiones tal como las posee el espíritu en los procesos del pensamiento y del razonamiento; un ejemplo de idea sería el recuerdo de un paisaje en la memoria. Resultan de una operación de la mente sobre los datos previamente obtenidos a través de las impresiones. Las ideas son imágenes de las impresiones que tenemos en la mente al recordarlas o pensar sobre ellas.

Todas nuestras ideas provienen de las impresiones; responden a alguna impresión recibida de nuestros sentidos, de la cual son imágenes débiles y desvanecidas.

Impresiones e ideas simples y complejas

  • Impresiones simples: Son como los átomos que constituyen nuestro conocimiento. El color rojo que ahora estoy viendo es una impresión simple.
  • Impresiones complejas: Son conjuntos de sensaciones, por ejemplo la visión actual de un paisaje.
  • Ideas simples: Surgen al representarse mentalmente (recordar, evocar) impresiones simples cuando las sensaciones han desaparecido, por ejemplo el recuerdo de un color o de un sabor.
  • Ideas complejas: Se constituyen por combinación, agregación o agrupación de las simples.

Memoria e imaginación

Las ideas pueden ser producidas en la mente por la memoria, que no hace más que representar con cierta fidelidad las impresiones (la experiencia), en el orden y forma en que se han producido, o por la imaginación, que puede trastocar el orden y realizar nuevas asociaciones de ideas simples, aunque dichas asociaciones ya no tienen necesariamente base en la experiencia.

Por ello, la idea simple corresponde siempre a la impresión simple. Sin embargo, la idea compleja no se corresponde siempre con una impresión compleja. Por ejemplo, puedo imaginar un paisaje fantástico o irreal, asociando ideas simples que sí tienen base en impresiones; aunque una idea compleja falsa puede descomponerse, de hecho, en ideas simples. Esto es lo que hace que algunas ideas (conceptos, conocimientos) sean problemáticas desde el punto de vista de su validez, en particular las metafísicas, porque Hume opina que no tienen base en la experiencia (impresiones).

La asociación de ideas

La asociación de ideas permite formar ideas complejas en la mente: es preciso que las ideas simples se unan, se asocien. Dicha asociación psíquica se rige por tres reglas o principios:

  • Semejanza y desemejanza.
  • Contigüidad espacio-temporal.
  • Relación de causa a efecto.

Según Hume, la fuerza de la atracción entre las ideas combinadas es proporcional a la distancia o proximidad que haya entre los términos asociados. Esto nos recuerda cómo esta ley de la psicología del conocimiento se inspira en las leyes físicas de Newton.

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