El Imperio Ruso: De la Autocracia Zarista a la Dictadura de Stalin
Un Imperio Inmenso y Atrasado
El zar, investido de un poder absoluto proveniente de Dios, gobernaba Rusia bajo un régimen autocrático. Sin estar sujeto a constitución ni parlamento alguno, se apoyaba en la burocracia, el ejército y la Iglesia Ortodoxa. La economía, principalmente agraria, se dividía entre la propiedad comunal (mir) y la privada, en manos de una poderosa nobleza. Los campesinos vivían en pésimas condiciones, sometidos a una agricultura técnicamente atrasada y de baja producción. A finales del siglo XIX, el capitalismo llegó a la parte occidental del imperio (Petersburgo, Moscú, Polonia, Finlandia, Ucrania…), iniciando un proceso de industrialización que trajo consigo la aparición de una importante clase obrera, muchos de ellos antiguos campesinos que huían de la miseria rural.
Crecimiento de la Oposición
Desde finales del siglo XIX, la oposición al zarismo creció como resultado de la industrialización y la difusión de ideas liberales, anarquistas y marxistas. Movimientos populares, como Voluntad del Pueblo, buscaban la destrucción del zarismo. El anarquismo ganó popularidad, produciendo figuras como Bakunin y Kropotkin. Surgieron partidos liberales burgueses como el Partido Democrático Constitucional (KDT) y el Partido Social-Revolucionario (SR). La influencia del marxismo dio lugar al Partido Social Demócrata Ruso (PSDR), inspirado por George Plekhanov y liderado por Vladimir Lenin, que luego se dividiría en bolcheviques y mencheviques.
Revolución de 1905 e Intentos de Reforma
Durante el reinado de Nicolás II (1894), la agitación social y política aumentó debido a las malas condiciones de vida, la corrupción en la corte (influenciada por figuras como Rasputín) y la derrota en la guerra ruso-japonesa. En enero de 1905, estalló una revolución en San Petersburgo, con una manifestación frente al Palacio de Invierno reprimida violentamente (Domingo Sangriento). La sublevación se extendió, con la participación de diversos grupos políticos y la resonancia del motín del acorazado Potemkin en Odessa. Tras la revolución, Nicolás II implementó reformas: convocó la Duma (Asamblea legislativa) y el gobierno de Stolypin propuso una reforma agraria.
Caída del Zarismo
En febrero de 1917, un nuevo episodio revolucionario estalló en Petrogrado, exigiendo el fin de la guerra y mejoras en las condiciones de vida. La huelga general del 27 de febrero y la formación de soviets por todo el país debilitaron al zar, quien abdicó ante la presión del ejército y los partidos políticos. La Duma formó un gobierno provisional presidido por Lvov, que prometió reformas políticas y una asamblea constituyente, pero mantuvo a Rusia en la Primera Guerra Mundial. La caída del zar no resolvió los problemas: la guerra continuaba, las condiciones de vida no mejoraban y los soviets exigían la retirada de la guerra, creando una dualidad de poderes.
La Dualidad de Poderes
En marzo de 1917, la pugna entre el gobierno provisional (liberal, dirigido por el KDT) y los soviets continuó. Lenin, de regreso del exilio, defendía la transformación de la revolución en una revolución proletaria y la salida inmediata de la guerra. Ante la falta de avances en las reformas, Lvov fue sustituido por Alexander Kerenski, quien prometió elecciones para una asamblea constituyente en noviembre. El fallido golpe de estado del general Kornilov fortaleció a los bolcheviques, quienes, liderados por Lenin, se prepararon para la insurrección armada.
Las Jornadas Revolucionarias
En el verano de 1917, el partido bolchevique fue prohibido y Lenin se exilió. Sin embargo, la lucha por el poder continuó. El 25 de octubre, las fuerzas bolcheviques, con el apoyo de la Guardia Roja, tomaron lugares clave de Petrogrado, culminando con el asalto al Palacio de Invierno. El gobierno provisional dimitió y la revolución se extendió por Rusia, aunque algunos territorios seguían bajo el control de las fuerzas zaristas.
La Guerra Civil y el Comunismo de Guerra
Los defensores del zarismo (rusos blancos) iniciaron una guerra civil contra el nuevo estado soviético (rusos rojos). Los bolcheviques, liderados por Trotsky, crearon el Ejército Rojo. La guerra civil, con la participación de fuerzas extranjeras, causó muerte, miseria y hambre. El zar Nicolás II y su familia fueron ejecutados en 1918. El "comunismo de guerra" (supresión de la propiedad privada, estatalización de la industria y economía dirigida) se implementó para abastecer al ejército.
La Consolidación del Poder Bolchevique y la Formación de la URSS
Tras la victoria, los bolcheviques disolvieron la asamblea constituyente. El partido bolchevique se convirtió en el PCUS, con el Politburó como centro de poder. En 1922, se creó la URSS, formalizada en la constitución de 1924. El Congreso de los Soviets (poder legislativo) y el Presídium (poder ejecutivo) se establecieron como órganos supremos del estado.
La NEP, una Nueva Política Económica
La guerra civil devastó la economía rusa. Lenin, ante la resistencia campesina y las revueltas, propuso la NEP, que permitía la pequeña propiedad privada y los intercambios privados. La NEP mejoró la economía, pero generó desigualdades sociales y debates dentro del partido comunista.
La Creación de la Tercera Internacional
Los bolcheviques, considerando a los partidos socialistas reformistas, fundaron la Tercera Internacional (Komintern) para promover la revolución mundial. Las "21 condiciones" para la adhesión provocaron la división de los partidos socialistas y la creación de los partidos comunistas.
La Disputa del Poder
Tras la muerte de Lenin en 1924, Stalin y Trotsky se disputaron el poder. Stalin, secretario general del PCUS, defendía el "socialismo en un solo país", mientras que Trotsky, más radical, abogaba por la "revolución permanente". Stalin se impuso, eliminando la oposición y estableciendo un régimen autoritario.
Stalin, el Dueño del Poder
Stalin consolidó su dictadura personal, eliminando cualquier oposición dentro del PCUS. Se apoyó en la burocracia, creando una nueva clase privilegiada (Nomenclatura). El culto a la personalidad de Stalin se impuso, junto con una rígida censura y el realismo socialista en el arte.
La Planificación y Colectivización de la Economía
Stalin implementó una economía planificada, dirigida por el Gosplan, con el objetivo de industrializar la URSS. La colectivización forzosa de la agricultura, con la eliminación de los kulaks, generó hambrunas y escasez, aunque la URSS se convirtió en una potencia industrial.
El Terror Stalinista
El régimen de Stalin se basó en la represión y el terror. Las purgas, los juicios falsos y los gulags (campos de trabajo forzado) eliminaron a millones de personas.
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