Impacto de la Crisis de 1930 en Argentina: Transformaciones Sociales, Políticas y Económicas

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 7,17 KB

Impacto de la Crisis de 1930 en Argentina: Transformaciones Sociales, Políticas y Económicas

La crisis de 1930 representó la primera gran prueba del capitalismo, generando un rechazo mundial al libre comercio y un reflorecimiento de las medidas proteccionistas. Esto modificó las relaciones entre Argentina y Europa. Argentina atravesó dificultades para vender materias primas al mercado europeo, ya que, al haber menos divisas, existía la imposibilidad de importar productos industrializados. Esto marcó el fin del crecimiento hacia afuera y el comienzo del crecimiento hacia adentro. También marcó un desprendimiento de las naciones europeas, lo que generó una disminución de la inmigración y un éxodo migratorio del campo a la ciudad, conocido como migración interna (entre 1943 y 1946), lo cual produjo concentración urbana y desequilibrio regional. Algunos encontraron trabajo en industrias y otros en servicios públicos. Se creó una nueva clase obrera que, tarde o temprano, tomaría conciencia de su poder para exigir sus derechos y su participación.

Después de 1930, se dio un periodo de inseguridad política e institucional al que le siguió un golpe de Estado que puso fin a décadas de evolución continua institucional. Con el golpe de Estado, empezaron a aparecer las ideas de totalitarismos europeos que criticaban al Estado de derecho. El país entró en una crisis de desarrollo que exigió una reorientación total desde lo político.

Crisis de Identidad

Después de 1930, se generaron cambios sociales, políticos y económicos, debido a un cambio de conciencia que llevó a cuestionar la identidad nacional. Esto se debió, por un lado, a la pérdida del prestigio de la clase alta tradicional y, por otro, a la exigencia de incorporación de la clase obrera. La clase alta fue incapaz de encontrar una respuesta a los problemas que surgieron porque se aferró a los principios tradicionales, sumado a sus prácticas desleales. El poder de la clase alta había consistido, además, en su influencia sobre el estilo de vida argentino, es decir, sobre la autoconcepción nacional. Entonces, al cuestionarse su prestigio, también se cuestionó la identidad nacional, ya que era la clase alta la que la definía. La clase media no estaba en condiciones de reemplazarla porque nunca había podido desprenderse de ella.

Surgieron movimientos nacionalistas provenientes de Europa, como el fascismo. Estos fueron un síntoma de la crisis y no una respuesta. Se limitaron a difundirse en un grupo reducido y se concentraron casi únicamente en el problema de la renovación de las élites, sin darle importancia a la clase baja. La clase baja reclamaba una mejora de su estatus social y una mayor participación e integración. Pero, dado que la clase alta había perdido prestigio, no había autoridad para llevar esto a cabo.

Crisis de Dependencia

Se refiere a la dependencia de Argentina respecto a Europa. Argentina sacó provecho del excedente económico y demográfico de los procesos realizados por Europa. En el periodo de 1930, se empezó a notar el abuso de la potencia sobre Argentina y nuestra tendencia a inclinarnos ante ella. Entonces, se dejó de creer en la mentira de la igualdad y reciprocidad, y se empezó a luchar por establecerse en el contexto mundial. Ahí se notó que Argentina se encontraba en inferioridad de condiciones respecto a Inglaterra. Se habla de crisis de dependencia porque la población comenzó a sentir los aspectos negativos de la situación.

Los intelectuales argentinos no lograron desprenderse de las corrientes europeas para desarrollar ideas propias, pero la crisis era, más que nada, económica. La política económica, pese a la dificultad de exportación, no dejó de vender productos agropecuarios a Europa, y los terratenientes siguieron siendo los más favorecidos.

Negociaciones Económicas con Inglaterra: El Pacto Roca-Runciman

Argentina aceptó condiciones perjudiciales para la nación, mientras que Inglaterra se comprometió a seguir comprando carne argentina. En este pacto, se establecía que la ganadería inglesa no podía ser afectada en sus precios por el contrato. Argentina había aceptado un contrato en el que solo salía perdiendo, lo que originó protestas públicas y ataques al gobierno. Esta situación se intensificó cuando el gobierno aceptó la ley que protegía a la red tranviaria inglesa de la competencia de los colectivos.

Crisis de Distribución

Antes de 1930, el rápido crecimiento económico ocultaba la creciente diferencia de ingresos entre los distintos grupos sociales. Luego de la crisis, los estratos más altos trasladaron las pérdidas a las clases bajas. La diferencia entre el desarrollo y el sector agropecuario argentino se reflejó en la situación económica entre ricos y pobres. Por eso, se puede considerar que los problemas de esta fase son un síntoma de la crisis de dependencia.

Frentes de Lucha y Desigualdad

Se forman frentes de lucha entre las clases sociales y aparece la lucha de clases, por parte de la clase dirigente, para mantener y aumentar el activo, y por una ausencia de organización de la clase trabajadora, generando inestabilidad social. Debido a la reducción de la venta de carne, los criadores experimentaron grandes pérdidas, mientras que los invernadores pudieron mantenerse. El Estado creó la Junta Nacional de Carnes (JNC), que puso de manifiesto los intereses del sistema político en esta fase. La JNC consideró suprimir las zonas de conflicto entre la clase media y alta para ayudar a la clase alta, que se veía debilitada. Para mantener esta alianza, la clase alta aplicó medidas políticas, pero siguió sin prestar atención a la clase baja, que era víctima de la recesión económica. Esta comenzó una lucha para protegerse a través de huelgas.

Crisis de Participación

Entre 1930 y 1943, se vivió un periodo de participación limitada. Más allá de que la ley de voto universal, secreto y obligatorio se había establecido en 1912, y hasta 1930 se eligieron gobiernos apoyados por una mayoría, a partir de este año se comenzó con métodos de falseamiento y manipulación en las elecciones, como el fraude electoral y prácticas antidemocráticas, que comenzaron cuando el gobierno militar de Uriburu desplazó al radicalismo del poder.

Fraude Electoral y Crisis de Representación

Existía una tendencia a anteponer los intereses propios a los del pueblo en general, y las ambiciones de los grupos representados para mantener la supremacía de una minoría, una minoría que movilizó a sus aliados para conservarse en el poder con la Concordancia. Se habla también de una crisis de representación, ya que los intereses del pueblo no fueron bien representados por sus gobernantes. El pueblo observaba el accionar del gobierno con desconfianza por manejos turbios y negociados, no solo en lo político, sino también en sindicatos y organizaciones. La fuerza de los sindicatos creció entre 1930 y 1943, debido a la gran desocupación y a la tendencia de sus dirigentes a aceptar arreglos, lo que provocó una disminución en el número de afiliados y un desinterés general por parte de los trabajadores.

Entradas relacionadas: