Impacto de la Agricultura Industrial y el Turismo en los Recursos Hídricos Mundiales
Enviado por Chuletator online y clasificado en Geografía
Escrito el en
español con un tamaño de 4,45 KB
Desigualdad en el Consumo de Agua: Turismo y Geopolítica
En los complejos turísticos en países periféricos, donde grandes empresas como Club Méditerranée garantizan consumos de 1400 litros por turista (en Marruecos, por ejemplo), la población local a duras penas accede a 15 litros por persona. Aparte de que las poblaciones del Centro “importan” también agua de la Periferia en forma de mercancías, pues su uso y abuso está presente en la producción de todos los productos manufacturados.
La Agricultura Industrializada: El Mayor Consumidor de Agua Dulce
Sin embargo, es la agricultura industrializada la que se lleva la parte del león mundial del consumo de agua dulce, y la que es cada vez más responsable de su deterioro. En el siglo XX, la superficie regada mundial se multiplicó por cinco, siendo la agricultura industrializada la principal responsable de ese incremento. Y ello fue factible por la energía barata que permitió explotar acuíferos a gran escala mediante el bombeo masivo de agua, sobre todo en la segunda mitad del siglo, gracias al petróleo. Lo cual posibilitó que crecieran las ciudades y que llegaran hasta florecer los desiertos, allí donde el oro negro era abundante (McNeill, 2003).
El Agotamiento de los Acuíferos y el Agua Fósil
Sin embargo, la época de la explotación industrializada de los acuíferos será probablemente una época pasajera, excepto en aquellos sitios donde se extraen por debajo de su tasa de reposición. En la actualidad, esta es la realidad de la minoría de las explotaciones del planeta. El caso más extremo sería el de Arabia Saudita, que cultiva hasta trigo en el desierto para autoalimentarse, al tiempo que exporta parte del mismo. Eso sí, consumiendo agua fósil a un ritmo absolutamente depredador para los recursos hídricos subterráneos existentes, gracias también a la exuberancia de petróleo de su subsuelo.
Pero lo mismo ocurre en otras petromonarquías de Oriente Medio, o en Libia, con consumos de agua absolutamente irracionales y fastuosos para el entorno en que se hallan enclavadas. En Dubái, incluso se utiliza para alimentar la mayor pista de esquí cubierta del mundo; un verdadero despropósito ambiental y energético. Ante el agotamiento creciente de sus escasos recursos subterráneos, pues es agua fósil histórica, todos ellos recurren cada vez más a costosas técnicas de desalación que se sustentan en el consumo imparable de crudo.
Crisis en los Graneros del Mundo
También se ha hecho aflorar masivamente el riego en otros territorios donde las aguas superficiales escaseaban pero la energía era barata, como en el Medio Oeste estadounidense. Allí, el descenso del enorme acuífero de Ogallala ya es dramático y está empezando a poner en cuestión la productividad agraria del llamado granero del mundo. En otros territorios del planeta, el progresivo agotamiento de los recursos hídricos subterráneos también está poniendo en solfa la continuidad de un ritmo de producción agraria que se sustenta en un consumo devastador y contaminador del agua (McNeill, 2003).
Contaminación y Deterioro de los Recursos Hídricos
La agricultura industrializada es uno de los principales responsables de la creciente contaminación de los recursos hídricos, a la que se suman los efluentes urbanos e industriales. El volumen de nutrientes químicos sintéticos de la agricultura industrializada, junto con la toxicidad de herbicidas y pesticidas, están ocasionando un muy serio deterioro de las aguas superficiales y subterráneas.
A ello se suma la ausencia de un tratamiento adecuado de las aguas de los complejos metropolitano-industriales, sobre todo en los territorios periféricos, donde es prácticamente inexistente. La depuración de las aguas residuales es una realidad solo en los territorios urbano-metropolitanos de los espacios centrales. Pero es solo una realidad incompleta, pues la eliminación de determinados componentes químicos persistentes es muy difícil y costosa de alcanzar. Lo cual provoca la creciente eutrofización y contaminación de muchos lagos y embalses, además de un impacto en ascenso en los mares interiores y en las zonas litorales con presión urbano-industrial y turística.