La Ilustración y el Sistema Señorial en la España del Siglo XVIII

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 5,25 KB

La Ilustración en la España del Siglo XVIII

La Ilustración es una corriente de pensamiento que se extiende por la Europa del siglo XVIII, gestándose entre una minoría privilegiada. El pensamiento ilustrado considera la razón y la experimentación como fuentes del conocimiento y confía en que el progreso, el bienestar y la felicidad de los individuos pueden lograrse a través de la cultura y la modernización de la sociedad y de la economía.

Principios de los Ilustrados Reformistas

Los ilustrados reformistas defendían:

  1. Afirmaban la tolerancia religiosa.
  2. Defendían la libertad de pensamiento y de expresión.
  3. Se oponían al mantenimiento de los privilegios.
  4. Criticaban el poder clerical.
  5. Censuraban la excesiva influencia política y educativa de la Iglesia.

La Ilustración en España

La Ilustración llegó a España con cierto retraso respecto a Europa debido a la falta de una pujante burguesía y a la resistencia de ciertos sectores eclesiásticos y aristocráticos. Será bajo el reinado de Carlos III cuando se produzca la eclosión del movimiento ilustrado en España, destacando a personajes como: Campomanes, Floridablanca, Jovellanos, el Conde de Aranda y Olavide.

La mayoría de ellos fueron intelectuales que participaron activamente en la vida política, formando parte del grupo de colaboradores cercanos del monarca, con el objetivo de aplicar el pensamiento ilustrado al gobierno absolutista.

Los ilustrados analizaron la problemática de la nación y propusieron reformas con el objetivo de superar:

  1. Las supersticiones de la cultura popular.
  2. El desprestigio de las actividades artesanales y mercantiles.
  3. La debilidad de la agricultura.

Reformas Impulsadas por Carlos III

Carlos III, influido por este pensamiento, aplicó diversas reformas en:

  1. La economía: dignificación del trabajo manual, construcción del Canal Imperial de Aragón.
  2. Las relaciones con la Iglesia: regalismo, que culminó con la expulsión de la Compañía de Jesús en 1767.
  3. El ejército: establecimiento del servicio militar obligatorio.
  4. La educación: se favoreció la creación de instituciones de enseñanza superior.

Todas estas medidas pretendían mejorar la situación del país. Sin embargo, en el momento en que las reformas intentaban transformar las estructuras del Antiguo Régimen, los cambios se paralizaban, pues los privilegiados se oponían. Aun así, el movimiento ilustrado fue fundamental porque llamó la atención acerca del atraso cultural y económico que sufría el país, pero, sobre todo, sirvió de base al pensamiento liberal del siglo XIX y contribuyó a abolir el Antiguo Régimen.

El Señorío en la España Moderna

El señorío supone el dominio sobre tierras y hombres, delegado por el rey en otras personas o colectivos. Aunque la autoridad del monarca se extendía, en principio, sobre todo el reino, solo era verdaderamente efectiva en las tierras que estaban bajo su dominio directo. Esas tierras eran llamadas realengo. El resto de las tierras del reino eran los señoríos, tierras cuyos titulares asumían atribuciones propias del monarca.

Origen de los Señoríos

El origen de los señoríos se sitúa en la Edad Media, en el proceso de Reconquista y repoblación llevado a cabo por los reinos cristianos. Estos, para favorecer el asentamiento de gentes en las nuevas tierras, utilizaron diversos sistemas que permitieron a nobles y eclesiásticos hacerse con la propiedad de grandes extensiones de tierra y controlar a las personas que vivían dentro de ellas.

Tipos de Señoríos

En función de las atribuciones que se ejercen sobre ellos, los señoríos pueden ser:

  1. Territoriales: cuando un señor posee la propiedad de la tierra y los campesinos que viven en él deben pagarle una serie de rentas por la explotación de sus parcelas.
  2. Jurisdiccionales: cuando un señor posee la propiedad de la tierra y actúa dentro de su feudo como si fuera el propio rey.

La principal característica de los señoríos es que dentro de ellos vivían campesinos que eran vasallos de su señor, a quien debían satisfacer cuantiosas rentas, los llamados «derechos señoriales».

El desmantelamiento final de los señoríos se produce en el siglo XIX con el régimen liberal.

Entradas relacionadas: