Historia de la Segunda República Española: Etapas, Reformas y Conflictos

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1. Los inicios de la República: el Gobierno Provisional

Tras las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, en las que vencieron las candidaturas republicanas en las ciudades, el comité revolucionario del Pacto de San Sebastián (1930) proclamó la República el 14 de abril en Madrid. Se formó un Gobierno provisional presidido por Niceto Alcalá Zamora, que decretó una amnistía, inició medidas reformistas y convocó elecciones a Cortes Constituyentes para el 28 de junio con sufragio universal masculino. El rey Alfonso XIII se marchó al exilio.

2. Panorama político de la España republicana

La República se caracterizó por una intensa actividad política y sindical, siendo las Cortes el centro de la vida política:

  • Izquierda: Destacaban la CNT, dividida entre moderados y la corriente revolucionaria de la FAI (dirigida por Buenaventura Durruti); el PCE, inicialmente minoritario; el POUM (1936), marxista antiestalinista liderado por Andreu Nin; y el PSOE, dividido entre Largo Caballero (radical) e Indalecio Prieto (moderado). Acción Republicana / Izquierda Republicana de Manuel Azaña defendía reformas.
  • Nacionalismos: En Cataluña destacó Esquerra Republicana (Francesc Macià y Lluís Companys). En Galicia, la ORGA y el Partido Galeguista (1931) con Bóveda y Castelao.
  • Centro-derecha: Partido Republicano Radical de Alejandro Lerroux, Derecha Liberal Republicana de Alcalá Zamora y el PNV en el País Vasco liderado por José Antonio Aguirre.
  • Derecha y extrema derecha: La CEDA (1933) de Gil Robles fue el principal partido conservador. También existían Renovación Española (monárquico) y la Comunión Tradicionalista. En la extrema derecha destacaban las JONS y la Falange Española (1933) de José Antonio Primo de Rivera, antidemocrática y organizada en grupos paramilitares (camisas azules).

3. Las primeras reformas del Gobierno Provisional

3.1 Primeras medidas y elecciones

El Gobierno provisional presidido por Niceto Alcalá Zamora inició un programa reformista mediante decretos antes de la apertura de las Cortes. Destacaron la Ley de Reforma Militar impulsada por Manuel Azaña y varias medidas laborales de Largo Caballero, como el decreto de Laboreo Forzoso (que obligaba a los propietarios a cultivar las tierras) y el decreto de Términos Municipales (que priorizaba la contratación de jornaleros del propio municipio). Además, tras la proclamación del Estado Catalán por Francesc Macià, se iniciaron negociaciones para elaborar un Estatuto de autonomía para Cataluña.

En las elecciones a Cortes Constituyentes de junio de 1931 venció la coalición republicano-socialista. El PSOE fue el partido más votado, seguido del Partido Radical, y también tuvieron peso el Partido Radical Socialista, Acción Republicana y los nacionalistas de ERC y de la ORGA. Por primera vez en la historia de España fueron elegidas tres diputadas, entre ellas Clara Campoamor, defensora del sufragio femenino.

3.2 La Constitución de 1931

Aprobada el 9 de diciembre de 1931, constaba de 125 artículos y definía a España como una república democrática de trabajadores basada en la soberanía popular. Reconocía amplios derechos y libertades (expresión, culto y sufragio universal con voto femenino), establecía el matrimonio civil, el divorcio y reconocía el derecho a la educación y al trabajo. También subordinaba la propiedad privada al interés público, permitiendo expropiaciones.

El poder legislativo recaía en las Cortes unicamerales, el ejecutivo en el Presidente de la República (que nombraba al jefe de gobierno y a los ministros) y se establecía un poder judicial independiente con un Tribunal de Garantías Constitucionales. Territorialmente definía a España como un Estado integral que permitía autonomía para regiones y municipios. En la cuestión religiosa se establecieron medidas como la disolución de las congregaciones religiosas, la prohibición de enseñar y el fin de la financiación pública de la Iglesia, lo que generó fuertes polémicas. Tras su aprobación, Alcalá Zamora fue elegido primer presidente de la República.

4. El Bienio Reformista (1931-1933)

Fue la primera etapa de gobierno republicano-socialista, caracterizada por un amplio programa de reformas para democratizar el país, modernizar sus estructuras y mejorar las condiciones de las clases populares.

4.1 La cuestión religiosa

Se buscó reducir la influencia de la Iglesia y secularizar la sociedad. La Constitución estableció la separación Iglesia-Estado, libertad de cultos, matrimonio civil, divorcio y educación laica, además de prohibir a las órdenes religiosas enseñar y disolver la Compañía de Jesús.

4.2 La reforma del Ejército

Impulsada por Manuel Azaña, pretendía modernizar el Ejército y someterlo al poder civil, reduciendo el número de oficiales (Ley de Retiro) y cerrando la Academia Militar de Zaragoza. Se creó la Guardia de Asalto para mantener el orden público.

4.3 La reforma agraria y social

La Reforma Agraria buscaba solucionar la desigual distribución de la tierra. Largo Caballero impulsó medidas como el laboreo forzoso, contratación de jornaleros locales, jornada de 8 horas y salarios mínimos. La Ley de Reforma Agraria de 1932 permitía expropiar tierras y se creó el IRA para aplicarla.

4.4 El problema regional

La Constitución permitía autonomías. En Cataluña se aprobó el Estatuto de Núria y Francesc Macià fue presidente de la Generalitat. En el País Vasco el estatuto no se aprobó hasta 1936, con José Antonio Aguirre como lehendakari. En Galicia el estatuto se aprobó en referéndum en 1936, pero el golpe militar impidió su aprobación final.

4.5 La reforma educativa

Pretendía reducir el analfabetismo y modernizar el país mediante una educación pública, laica, gratuita y obligatoria, con la construcción de escuelas, formación de maestros e iniciativas culturales.

5. Dificultades del Bienio Reformista

5.1 Coyuntura económica desfavorable

La República coincidió con la crisis económica mundial iniciada en 1929, lo que provocó descenso de las exportaciones y de la emigración a América. Además, el aumento de los salarios redujo los beneficios empresariales y disminuyeron las inversiones privadas y públicas.

5.2 Oposición a las reformas y conflictividad social

Las reformas encontraron la oposición de terratenientes, Iglesia, oligarquía financiera y parte del ejército. En 1932, el general Sanjurjo intentó un golpe de Estado que fracasó. La lentitud de las reformas provocó el desencanto de los trabajadores y la radicalización de la izquierda (CNT, UGT y PCE), aumentando huelgas, insurrecciones y ocupaciones de tierras. Destacaron conflictos como Castilblanco, Arnedo (1931) y Casas Viejas (1933). La dura represión desacreditó al gobierno y Azaña dimitió.

5.3 Reorganización de las derechas

Los sectores contrarios a las reformas se reorganizaron políticamente. Destacó la CEDA (1933), principal partido de la derecha, que defendía los valores católicos y la propiedad privada. También actuaron Renovación Española, Comunión Tradicionalista y Falange Española con las JONS, de carácter más autoritario y fascista.

6. Bienio de derechas o Bienio Negro (1933-1936)

6.1 Elecciones de 1933

Fueron las primeras en las que votaron las mujeres. Ganaron los partidos de centro-derecha, destacando la CEDA de Gil Robles y el Partido Radical de Alejandro Lerroux.

6.2 Gobiernos radicales y política rectificadora (1933-1934)

Lerroux formó gobierno con el apoyo de la CEDA e inició una política contrarreformista: se frenó la reforma agraria, bajaron los salarios agrícolas, se paralizaron los estatutos vasco y gallego, se limitó la autonomía catalana, se concedió amnistía a los implicados en el golpe de Sanjurjo y se recuperó apoyo económico a la Iglesia.

6.3 Gobierno radical-cedista y revolución de 1934

La entrada de la CEDA provocó una fuerte reacción de la izquierda: huelga general de octubre de 1934, insurrección en Cataluña (Lluís Companys proclamó el Estado Catalán) y la Revolución de Asturias, liderada por mineros socialistas, anarquistas y comunistas (UHP), reprimida con dureza por el ejército dirigido por Franco.

6.4 Crisis del Bienio conservador

La CEDA aumentó su influencia y endureció la política contra la izquierda. El gobierno se debilitó por escándalos de corrupción (caso Estraperlo y Nombela). Finalmente, Alcalá Zamora convocó elecciones para febrero de 1936.

7. El gobierno del Frente Popular (febrero-julio 1936)

7.1 Triunfo del Frente Popular

La izquierda (republicanos, socialistas y comunistas) se unió en el Frente Popular, que venció en las elecciones de febrero de 1936. Manuel Azaña fue elegido presidente de la República y Casares Quiroga jefe de gobierno.

7.2 Programa de reformas

El gobierno retomó las reformas del primer bienio: amnistía a los presos de 1934, recuperación de la reforma agraria, restablecimiento del estatuto catalán e impulso a los estatutos vasco y gallego. La movilización social aumentó.

7.3 Hacia el golpe de Estado

La derecha reaccionó con fuerte oposición: salida de capitales, campañas de la Iglesia y aumento de la violencia política, impulsada especialmente por la Falange. Sectores militares conspiraron para derribar la República. La conspiración fue organizada por Emilio Mola, con el apoyo de Sanjurjo y otros militares. El gobierno intentó alejar a los generales sospechosos, pero el golpe militar acabaría iniciándose en julio de 1936.

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