Historia, letra y partituras del Himno Nacional del Ecuador: autores y evolución
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Historia, letra y partituras del Himno Nacional del Ecuador
Introducción
Gabriel Espinosa, un ecuatoriano radicado en Venezuela, nos agradece por haber publicado un documento histórico del Himno de Venezuela, pero sugiere que demos también a conocer el Himno Nacional del Ecuador. Lo hacemos ahora con algunas informaciones nuevas. Cabe señalar que uno de los trabajos más importantes sobre el asunto, desde la panorámica textual y como buen estudio histórico de la letra del himno, fue publicado por el jesuita Aurelio Espinosa Pólit (Quito, 1894-1961): Reseña histórica del Himno Nacional Ecuatoriano, 1948. Hace falta, por tanto, un estudio sobre la parte musical, el mismo que deberá hacerse con tiempo y respaldo de recursos necesarios (o sea, que si depende de los organismos correspondientes, quedará para eternas memorias). Aquí presentamos un pequeño adelanto.
«Indignados tus hijos del yugo…»: Himno Nacional del Ecuador
I. Parte
Fidel Pablo Guerrero Gutiérrez
Portada de la edición hecha en Lima
BEAEP
Este tema es un tanto complejo, extenso y con varias apreciaciones históricas diferentes; por eso, para no confundirnos, vamos a procurar tratarlo en resúmenes sencillos, organizándolos del siguiente modo:
- A. Capítulo “Oficial” sobre la historia y autores del Himno Nacional del Ecuador, con materiales ya existentes y con algunos aportes nuestros. Aquí podrán encontrarse resúmenes sobre la historia del himno, biografías de sus autores, texto del himno y la partitura actual.
- B. Capítulo “no oficial” del himno. Un seguimiento a la música de Juan José Allende propuesta anterior al himno nacional actual. Incluye su partitura (documento manuscrito), transcripción y grabaciones caseras de esta obra.
Agradecemos las contribuciones de varias personas a este corto trabajo documental, que brindaron su aporte de distintas maneras: a César Santos, quien nos ayudó con la interpretación de los himnos anteriores (grabaciones realizadas caseramente); a Alfonso Campos, que nos facilitó las fotos del himno que permanece en la Biblioteca Ecuatoriana Aurelio Espinosa Pólit; y a Wilman Ordóñez, en Guayaquil, por las fotos del himno que reposa en la Biblioteca Municipal Carlos Rolando (las cuales están en mejores condiciones que las que nosotros tomamos hace más de una década en ese mismo lugar).
PRIMERA PARTE: A. CAPÍTULO “OFICIAL” SOBRE LA HISTORIA Y AUTORES DEL HIMNO
1. Resumen biográfico de los autores
Juan León Mera Martínez
Atocha (Ambato, Tungurahua), 28 de junio de 1832 – Atocha, 13 de diciembre de 1894. Escritor.
Juan León Mera
Compilación y digitalización: Fidel Guerrero Gutiérrez
Ocupó varios cargos públicos y políticos. Eminente escritor e investigador, es considerado precursor dentro del folklore americano. En su obra Cantares del pueblo ecuatoriano, editada en 1892, recoge una serie de textos y coplas de carácter popular: sentencias, sátiras, burlas, etc. Buscaba crear un lenguaje literario local, una mixtura de romanticismo e indianismo; de ahí que algunas de sus obras contengan una gran cantidad de localismos lingüísticos y palabras de la historia quichua. A fines de 1865 compuso los versos del Himno Nacional del Ecuador, que fueron musicalizados por Antonio Neumane, un músico corso que se había radicado en el país.
Juan León Mera
Compilación y digitalización: Fidel Guerrero Gutiérrez
A su pluma también se deben la novela Cumandá (que ha sido objeto de varias representaciones y musicalizaciones); Ojeada histórica sobre la poesía ecuatoriana. Desde su época más remota hasta nuestros días (Quito, 1868); Estudio sobre los cantares del pueblo ecuatoriano ([Quito], 1886); Cantares del pueblo ecuatoriano (Quito, 1892); y Concepto de las artes (Quito, 1894), entre varias otras obras. De tendencia política conservadora, el texto del himno denota a un hombre anticolonialista que propugnaba la emancipación de los yugos “metropolitanos”.
Antonio Neumane Marno
Córcega, 13 de junio de 1818 – Quito, 3 de marzo de 1871. Director de orquesta, director de banda y pianista.
Antonio Neumane, foto s. XIX
Compilación y digitalización: Fidel Guerrero Gutiérrez
Estudió en el Conservatorio de Milán, donde obtuvo el título de profesor de música. A mediados del siglo XIX se dirigió a Chile y actuó como maestro de coros en el teatro de Santiago; también emprendió una gira por el Perú con una Compañía Lírica encabezada por Pablo Ferreti. En septiembre de 1842, Neumane y la Compañía Lírica de Ferreti llegaron a Guayaquil, donde ofrecieron varios conciertos. Neumane decidió quedarse en Guayaquil y el gobierno lo nombró director de una de las bandas de música del Ejército.
Portada partitura en si bemol mayor
Compilación y digitalización: Fidel Guerrero Gutiérrez
Neumane es el compositor del Himno Nacional del Ecuador; compuso la música en 1869. Posteriormente, Neumane vino a Quito y el 10 de agosto de 1870, en la Plaza de la Independencia de Quito, con la Banda de músicos del Batallón No. 2 y el coro de la Compañía Lírica de Pablo Ferreti, bajo la dirección de Neumane, se estrenó el himno. En los primeros meses de 1870 el presidente Gabriel García Moreno lo contrató con un sueldo de 4 000 pesos para que organizara el primer Conservatorio en Quito, del cual fue director hasta 1871, año en que murió en esta ciudad. En Chile se publicó en el Semanario Musical (1852) una composición suya, la polka Alaide.
El cronista Modesto Chávez señala que “cajones llenos de piezas musicales de propia composición y otras de los mejores maestros y autores notables, conseguidas originales por el Sr. Neumane por sus relaciones personales o artísticas, se quemaron en casa de la familia Maruri en el incendio de 1902”. Neumane fue integrante de una logia masónica.
2. Letra del Himno Nacional del Ecuador (facsimilar)
(Dar click en los gráficos para ver e imprimir en grande)
3. Letra del Himno Nacional del Ecuador (transcripción)
Himno Nacional del Ecuador
1865
Autor del texto: Juan León Mera
Compositor: Antonio Neumane
Transcripción hecha en base al facsimilar que hemos colocado en el acápite anterior y al manuscrito que puede consultarse en: http://www.cervantesvirtual.com/...
Coro
¡Salve, oh Patria, mil veces! ¡Oh Patria, gloria a ti! Ya tu pecho rebosa gozo y paz, y tu frente radiosa más que el sol contemplamos lucir.
I
Indignados tus hijos del yugo que te impuso la ibérica audacia, de la injusta y horrenda desgracia que pesaba fatal sobre ti, santa voz a los cielos alzaron, voz de noble y sin par juramento, de vengarte del monstruo sangriento, de romper ese yugo servil.
II
Los primeros, los hijos del suelo que soberbio el Pichincha decora, te aclamaron por siempre señora y vertieron su sangre por ti. Dios miró y aceptó el holocausto, y esa sangre fue germen fecundo de otros héroes que atónito el mundo vio en tu torno a millares surgir.
III
De esos héroes al brazo de hierro nada tuvo invencible la tierra; y del valle a la altísima sierra se escuchaba el fragor de la lid; tras la lid la victoria volaba, libertad tras el triunfo venía, y al león destrozado se oía de impotencia y despecho rugir.
IV
Cedió al fin la fiereza española, y hoy, ¡Oh Patria!, tu libre existencia es la noble y magnífica herencia que nos dio el heroísmo feliz: de las manos paternas la hubimos, nadie intente arrancárnosla ahora, ni nuestra ira excitar vengadora quiera, necio o audaz, contra sí.
V
Nadie, ¡oh Patria!, lo intente. Las sombras de tus héroes gloriosos nos miran, y el valor y el orgullo que inspiran son augurios de triunfos por ti. Venga el hierro y el plomo fulmínéo, que a la idea de guerra y venganza se despierta la heroica pujanza que hizo al fiero español sucumbir.
VI
Y si nuevas cadenas prepara la injusticia de bárbara suerte, ¡Gran Pichincha! prevén tú la muerte de la Patria y sus hijos al fin; hunde al punto en tus hondas entrañas cuanto existe en tu tierra, el tirano huelle solo cenizas y en vano busque rastro de ser junto a ti.
Foto: PGG, 2010
4. Audio de la música oficial del Himno Nacional del Ecuador
(Sección reservada para audio)
5. Resumen histórico del Himno Nacional del Ecuador
En época republicana empieza la historia del Himno Nacional del Ecuador; hay quien dijo con mucha razón que los himnos nacionales de América son hijos de la Emancipación. Aunque desde 1830 se hicieron varios intentos por tener la letra de un himno nacional, uno de los primeros himnos presentados por un músico a las autoridades legislativas, con miras a su oficialización, fue compuesto en la segunda mitad del siglo XIX, en 1865, por el argentino Juan José Allende, quien trabajaba como director de bandas en nuestro país; sin embargo, su himno no alcanzó el necesario consenso para oficializarlo, pero sí sirvió de motivación para generar la preocupación por dotar definitivamente de una canción nacional al país.
Para ello, el presidente de la Cámara de Senadores, Nicolás Martínez, comprometió a Juan León Mera Martínez (1832–1894), secretario del Senado y distinguido literato, para que hiciera una letra que supliera la presentada por Allende. A partir de 1869, la música del himno de Allende fue también reemplazada por la música del músico Antonio Neumane Marno (Córcega, 1818 – Quito, 1871), en base al texto de Juan León Mera.
El estudio del jesuita Aurelio Espinosa, 1948.
Compilación y digitalización: Fidel Guerrero Gutiérrez
Poco después del Primer Grito de la Independencia se habían hecho algunos intentos creativos de canción patriótica. Dos composiciones literarias aparecieron en una compilación del Dr. Agustín Salazar y Lozano, de 1854, titulada Recuerdos de los sucesos principales de la revolución de Quito desde el año de 1809 hasta el de 1814:
Canciones modernas, a la memoria de los precedentes acontecimientos. La siguiente alternó en uno de los acostumbrados aniversarios del 10 de agosto de 1809.
Coro (extracto)
De la Patria loor al gran día comprensivo de dicha eternal, en que el paso primero dio Quito hacia el templo de la Libertad.
Si los pueblos de Grecia y de Roma hoy hubieran su suerte probado, en sus fastos habrían colocado a esta aurora de gloria inmortal. Pero no; que de América es día, y es de Quito animosa y triunfante, que en los Andes se muestra radiante cual vistoso, perenne fanal.
Otra pieza lírica acredita a José Joaquín de Olmedo:
Saludemos la aurora del día para Quito de gloria inmortal, en que osado Pichincha el primero proclamó Libertad, Libertad.
Como se podrá advertir, estos cantos patrióticos dedicados a Quito tienen algunos elementos que se encuentran en el himno de Juan León Mera. Al parecer, Mera conoció la existencia de esa publicación y, evidentemente, tomó de esos cantos ciertas figuras o motivos para la elaboración del himno nacional, escrito a fines de 1865, mientras aquellos otros corresponden a 1810–1814. Al menos uno de ellos sí fue conocido por Mera: en el himno que presentó Allende a la Cámara de Senadores aparece la frase “Saludemos la aurora del día…”, atribuida a José Joaquín de Olmedo (Guayaquil, 1780–1847).
Cuando Mera aún vivía afirmaba que había visto una impresión del himno hecha en Lima. Conocemos tres partituras hechas en Lima: una para canto y piano y dos para piano solo, las cuales hemos podido compilar —la primera en la ciudad de Guayaquil, la otra en Quito y la tercera encontrada en un rastreo en Internet— e insertarlas en este estudio, conjuntamente con otras de épocas posteriores. Luego se mandó a imprimir otra en Milán, 1901; esta última fue decretada por el presidente Eloy Alfaro Delgado. Para un mejor conocimiento, en la segunda parte de este estudio podrán verse varias de las ediciones que hemos recuperado y que pueden servir para hacer un seguimiento y estudio musical del himno.
En 1887 el encargado de negocios y diplomático en Ecuador, el español Manuel Llorente Vázquez, escribió a Juan León Mera una carta en la que manifestaba: “[...] ni las estrofas del Himno Nacional, ni su oposición a que se cambiaran cuando algún representante lo indicó en la última legislatura [...] revelan en Ud. (lo digo con dolor) sentimientos de verdadera amistad hacia la madre Patria, ni son los más a propósito para establecer los vínculos fraternales que desea España”. Así se dio inicio a una serie de impugnaciones para que se cambiara el himno, tanto en su texto como en su música.
Quizá quien más bregó por su modificación fue el compositor cuencano Luis Pauta Rodríguez (1858–1945), que elaboró un estudio de reformas para la música y con la contribución de algún escritor, del texto. Sus postulados se concentran en su libro Reformas a la canción nacional ecuatoriana, del cual conocemos dos ediciones, la primera de 1903 y la de 1938. Para el musicólogo ecuatoriano Segundo Luis Moreno (1882–1972), el himno de Mera debía pasar a ser una canción patriótica y debía convocarse a crear otra obra. En la parte textual, los cercenadores del texto, en gran medida, eran hispanófilos que consideraban que la letra de Mera era una agresión a la “madre patria”.
Luis Pauta Rodríguez y sus Reformas al himno
Si bien las primeras propuestas de cambio, en el siglo XIX, no se concretaron —en primera instancia porque Juan León Mera se negó rotundamente a que se modificara su himno y entabló una larga controversia con el diplomático Llorente Vázquez—, en el siglo XX, a pesar de largas campañas para que se hicieran reformas drásticas, estas no obtuvieron una respuesta contundente, aunque sí se hicieron algunos cambios en el himno.
Se dejó de cantar la primera estrofa, que fue sustituida por la segunda; esto se dio tras el pedido de la legislatura que encargó a la Academia Ecuatoriana del Idioma (extensión de la Real Academia Española) que “en asocio del señor Juan León Mera Iturralde, hijo del ilustre autor de nuestra canción nacional, hiciera, en su parte literaria, las enmiendas que juzgare oportunas para desterrar los conceptos hirientes a la Nación preclara que nos infundió la virtualidad de su alma caballerezca, sus respetables tradiciones y su armoniosa y fecunda lengua, cuidando, al mismo tiempo, de que se conserven, en su mayor parte, las patrióticas frases del autor que constituyen, por su tradición y recuerdo, la historia de la República. / La H. Academia Ecuatoriana aceptó, complacida, este honroso encargo y ha pedido a ese Ministerio que someta al próximo Congreso las siguientes ligeras modificaciones, introducidas por ella en el Himno Nacional: '1ª. Supresión de la primera estrofa del Himno, para que ocupe su lugar la segunda, que bien se relaciona con la expresiva salutación del coro; etc.'”. Esto se publicó en el Informe que el Ministro de Instrucción Pública, Beneficencia, Agricultura, etc., presenta a la nación, p. 165–168 (1924).
Otro cambio: en 1900 se bajó la tonalidad del original (si bemol mayor) a sol mayor. (En este punto cabe preguntarse por qué Neumane habría escrito originalmente en esa tonalidad; ¿para que canten solo sopranos de ópera? Incluso existe una versión en do.)
En 1948 se bajó oficialmente la tonalidad a fa mayor, aunque ya existía una versión publicada en 1917 en esa tonalidad, hecha por Pedro Pablo Traversari; de modo que solo se ratificó aquello que ya se practicaba. Asimismo, se ratificó que debía cantarse la segunda estrofa en vez de la primera y se decretó la intangibilidad del himno. Finalmente, entre los cambios significativos posteriores, en 2001, por gestión del músico y director de orquesta Álvaro Manzano, se fijó por decreto la tonalidad en mi mayor y se reiteró la intangibilidad del himno.
6. Partitura del Himno Nacional del Ecuador
(Tonalidad oficial: mi mayor; partitura levantada en la Orquesta Sinfónica Nacional y entregada como respaldo al respectivo decreto legislativo)
(Dar click en los gráficos para ver e imprimir en grande)
Notas
1. Término tan fuera de lugar, que se compara al de “padres de la patria” que el pueblo usaba para referirse a los diputados, como eufemismo para no utilizar alguna procacidad.
2. Juan León Mera mantuvo una enconada disputa con Manuel Llorente Vázquez, no solo por la letra del himno y por el ataque de España a Perú y Chile, sino porque Llorente en nuestro país logró que se mutilara una estatua de Sucre que tenía a sus pies un león derrotado. Comentarios sobre ese asunto y un perfil imaginario sobre don Manuel Llorente, quien había publicado en Madrid unas memorias de viaje tituladas Cuadros de costumbres con un capítulo sobre el Ecuador, se escribieron en el Diario de la Capital (Managua, 24 de julio de 1891) de Nicaragua:
“... Observa, Don Manuel, que en una de las plazas de Quito se alza un monumento a la memoria de Sucre, simbolizado por un león pisoteado por aquel genio americano. Las ideas absolutistas se sublevan en el alma del monárquico y gestiona para que la estatua sea derivada… Pedradas, [gritos], silbatinas, todo hubo.
Sin embargo, el monumento fue derribado, porque el presidente don José María Caamaño dijo que así convenía a la política internacional y que era un gran paso diplomático.
... Yo no le conozco, ni deseo conocerlo [a Llorente]. Me imagino que debe de tener muchos años encima ese literato; debe llevar gran petaca en las espaldas y peluca empolvada en la cabeza. La caja de rapé en la faltriquera, los anteojos cabalgando eternamente sobre la nariz, la tosecita seca en la garganta, el párpado rugoso cubriendo los ojos centellantes; todos estos deben ser los atributos del presumido escritor que juzga a la raza latinoamericana como una raza muerta.
... Viejo ha de ser, y del siglo XIV, quien le niega porvenir brillante a nuestra raza, belleza a nuestras mujeres, educación a nuestras sociedades, moralidad a nuestras costumbres, talento administrativo a nuestros mandatarios y suficiencia a nuestros escritores.
No es probable otra edad para el diplomático que habla además de fraternidad entre España y América al propio tiempo que nos da puntapiés y hace irrisión de estas Repúblicas”.
(Fin del documento)














