Historia de España: De la Dictadura a la República
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Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)
En septiembre de 1923, Miguel Primo de Rivera, capitán general de Cataluña, proclamó el estado de guerra en su región y difundió el manifiesto Al país y al Ejército español. El golpe militar fue pacífico debido a la escasa oposición política y social, comenzando por el Gobierno, presidido por el liberal Manuel García Prieto. El rey aceptó el golpe y nombró a Primo de Rivera presidente de un Gobierno militar conocido como Directorio, concebido como una solución temporal. Se declaró el estado de guerra en todo el país, manteniéndose hasta 1925, y se suspendieron las garantías constitucionales, aunque la Constitución no fue derogada. Las Cortes se disolvieron, se prohibió la actividad de los partidos políticos y se estableció la censura de prensa. La Iglesia católica, los terratenientes, la burguesía, el Ejército y el propio rey aceptaron la situación.
El golpe de Estado se produjo por:
- La inestabilidad política (corrupción, disputas en los partidos dinásticos, breve duración de los Gobiernos).
- La crisis económica.
- El auge del movimiento obrero, socialistas, republicanos y nacionalistas.
- El malestar en el Ejército por la depuración de responsabilidades por el Desastre de Annual.
Directorio militar (1923-1925)
En esta etapa, el Gobierno militar prohibió la actividad de partidos políticos y sindicatos, así como las manifestaciones y huelgas, creándose un partido único en la práctica: la Unión Patriótica. Además, se ejerció la censura de prensa, el control sobre ayuntamientos y diputaciones provinciales, y una política centralista, destacando la supresión de la Mancomunidad de Cataluña. También destacó el desembarco de Alhucemas (septiembre de 1925), una operación conjunta de España y Francia, que sometió a las cabilas rifeñas de Abd el-Krim. Dos años después terminó la guerra en Marruecos.
El Frente Popular (1936)
En las elecciones de febrero de 1936, los partidos de izquierda y nacionalistas se unieron en el Frente Popular, buscando recuperar las reformas del bienio anterior y amnistiar a los represaliados en la Revolución de 1934. El Frente Popular incluía a Izquierda Republicana, Unión Republicana, PSOE, PCE y POUM, mientras que los anarquistas apoyaban sus candidaturas. Aunque la derecha se presentó unida en el Frente Nacional, el Frente Popular ganó las elecciones.
Azaña formó un gobierno que restauró el Estatuto de Autonomía de Cataluña y retomó la reforma agraria. Sin embargo, la destitución del presidente de la República y la formación de un nuevo gabinete sin el PSOE aumentaron las tensiones. En la primavera siguiente, los extremistas de ambos bandos ganaron influencia, lo que condujo a un aumento de la violencia. En julio, dos asesinatos provocaron una mayor tensión, y el 17 de julio las tropas de la Comandancia de Melilla se sublevaron contra el Gobierno, iniciando la Guerra Civil.
El Sexenio Revolucionario (1868-1874)
La Constitución de 1869 y el Gobierno Provisional (1868-1870)
El Gobierno Provisional del Sexenio Democrático, tras la Revolución de 1868 que derrocó a Isabel II, estableció un período de transición con un gabinete presidido por Serrano y compuesto por progresistas y unionistas. Los demócratas, excluidos del gobierno, abogaban por la república y se dividieron en el Partido Republicano Democrático Federal y una minoría que apoyaba a los unionistas y progresistas. A pesar de la influencia democrática en las juntas revolucionarias, el Gobierno disolvió estas y convocó elecciones constituyentes en 1869, donde los partidos de la coalición gobernante, a favor de la monarquía constitucional, obtuvieron la mayoría.
La Constitución de 1869 estableció la soberanía nacional, la separación de poderes, el sufragio universal masculino, y garantizó derechos individuales y libertades, incluida la libertad de culto con la continuidad del apoyo estatal a la Iglesia católica.
El reinado de Amadeo de Saboya (1871-1873)
Aprobada la Constitución, Serrano fue nombrado regente hasta que el Gobierno de Prim encontrase un rey que la acatara. Prim y los progresistas lograron que las Cortes reconocieran como monarca a Amadeo I de Saboya. Serrano también tuvo que hacer frente a insurrecciones populares por la no supresión de las quintas y a un levantamiento armado independentista en Cuba, iniciado en 1868. En diciembre de 1870, días antes de que Amadeo jurase la Constitución (enero de 1871), Prim, su principal valedor, fue asesinado.
El rey acató la Constitución, pero ante la falta de apoyos, abdicó en febrero de 1873. Su fracaso se debió a:
- La falta de respaldos políticos: los progresistas, su principal apoyo, se dividieron tras la muerte de Prim en constitucionalistas (Sagasta) y radicales (Ruiz Zorrilla).
- La oposición política: alfonsinos (Cánovas del Castillo), carlistas y republicanos.
- Los conflictos armados: guerra de Cuba y tercera guerra carlista.
- La frialdad de las clases dirigentes (fidelidad a los Borbones y oposición a la libertad de culto) y populares (por su condición de extranjero).
La Primera República (1873-1874)
Fue votada por las Cortes (republicanos y radicales) en febrero de 1873, tras la abdicación de Amadeo I. Tuvo que hacer frente a:
- La división de los republicanos en federalistas y unitarios.
- La oposición política de carlistas, alfonsinos y progresistas.
- La tercera guerra carlista, la guerra de Cuba y el movimiento federalista cantonal.
- La crisis económica de 1873, que intensificó la conflictividad obrera y sus expectativas políticas (reparto de tierras, mejoras salariales).
Durante la Primera República se sucedieron diferentes gobiernos:
- Estanislao Figueras (febrero-junio): convocó elecciones a Cortes Constituyentes, donde los republicanos federales obtuvieron mayoría debido a la abstención de parte de la oposición (alfonsinos, carlistas y republicanos unitarios).
- Francisco Pi y Margall (junio-julio): redactó una Constitución non nata, que proponía una república federal para contentar a los republicanos unionistas (Salmerón, Castelar). Esta cesión provocó el estallido de un movimiento cantonal.
- Nicolás Salmerón (julio-septiembre): sometió a los cantones, salvo Cartagena, pero dimitió por su negativa a firmar penas de muerte a líderes cantonalistas.
- Emilio Castelar (septiembre-enero): suspendió las Cortes, de mayoría federal, para tranquilizar a la burguesía, y reforzó al Ejército para acabar con las guerras carlista y cubana, transformando la república federal en unitaria. Su autoritarismo provocó su cese.
En enero de 1874, Pavía entró en las Cortes y las disolvió. Tras este golpe de Estado, la república fue dirigida por un Gobierno militar encabezado por Serrano, que tomó Cartagena. En diciembre, Martínez Campos dio otro golpe de Estado en Sagunto y restauró la monarquía con Alfonso XII.