Los Tres Cerditos: cuento infantil sobre esfuerzo y perseverancia
Resumen
El texto narra el cuento tradicional de los tres cerditos, que construyen casas de paja, madera y ladrillos para protegerse de un lobo feroz. A través de sus distintas decisiones, muestra cómo la diligencia y el trabajo bien hecho permiten resistir las amenazas. Es una lectura breve y adecuada para trabajar la comprensión lectora y la moraleja del relato.
Puntos clave
- Tres cerditos hermanos construyen casas de paja, madera y ladrillos para protegerse de un lobo.
- El primer cerdito, el más perezoso, hace una casa de paja que el lobo derriba fácilmente.
- La casa de madera también cae ante el soplido del lobo, aunque resiste más que la de paja.
- La casa de ladrillos resiste todos los intentos del lobo, que fracasa al soplar.
- El lobo intenta entrar por la chimenea y cae en un caldero de agua hirviendo.
- La moraleja destaca el valor del trabajo duro frente a la pereza.
Introducción: El Miedo al Lobo Feroz
Había una vez tres cerditos que eran hermanos y vivían en lo más profundo del bosque. Siempre habían vivido felices y sin preocupaciones en aquel lugar, pero ahora se encontraban temerosos de un lobo que merodeaba la zona. Fue así como decidieron que lo mejor era construir cada uno su propia casa, que les serviría de refugio si el lobo los atacaba.
La Construcción de las Casas
El primer cerdito era el más perezoso de los hermanos, por lo que decidió hacer una sencilla casita de paja, que terminó en muy poco tiempo. Luego del trabajo se puso a recolectar manzanas y a molestar a sus hermanos que aún estaban en plena faena.

El segundo cerdito decidió que su casa iba a ser de madera; era más fuerte que la de su hermano, pero tampoco tardó mucho tiempo en construirla. Al acabar, se le unió a su hermano en la celebración.
El tercer cerdito, que era el más trabajador, decidió que lo mejor era construir una casa de ladrillos. Le tomaría casi un día terminarla, pero estaría más protegido del lobo. Incluso pensó en hacer una chimenea para **asar** las mazorcas de maíz que tanto le gustaban.
La Llegada del Lobo y la Prueba de Resistencia
Cuando finalmente las tres casitas estuvieron terminadas, los tres cerditos celebraron satisfechos del trabajo realizado. Reían y cantaban sin preocupación:
—¡No nos comerá el lobo! ¡No puede entrar!
El lobo, que pasaba cerca de allí, se sintió insultado ante tanta insolencia y decidió acabar con los cerditos de una vez. Los tomó por sorpresa y, rugiendo fuertemente, les gritó:
—¡Cerditos, me los voy a comer uno por uno!
Los tres cerditos asustados corrieron hacia sus casas, pasaron los pestillos y pensaron que estaban a salvo del lobo. Pero este no se había dado por vencido y se dirigió a la casa de paja que había construido el primer cerdito.
El Ataque a la Casa de Paja
—¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme o soplaré y la casa derribaré! —dijo el lobo feroz.
Como el cerdito no le abrió, el lobo sopló con fuerza y derrumbó la casa de paja sin mucho esfuerzo. El cerdito corrió todo lo rápido que pudo hasta la casa del segundo hermano.
El Ataque a la Casa de Madera

De nuevo, el lobo, más enfurecido y hambriento, les advirtió:
—¡Soplaré y soplaré y esta casa también derribaré!
El lobo sopló con más fuerza que la vez anterior, hasta que las paredes de la casita de madera no resistieron y cayeron. Los dos cerditos a duras penas lograron escapar y llegar a la casa de ladrillos que había construido el tercer hermano.
La Resistencia de la Casa de Ladrillos
El lobo estaba realmente enfadado y decidido a comerse a los tres cerditos, así que sin siquiera advertirles comenzó a soplar tan fuerte como pudo. Sopló y sopló hasta quedarse sin fuerzas, pero la casita de ladrillos era muy resistente, por lo que sus esfuerzos fueron en vano.
El Triunfo de la Diligencia
Sin intención de rendirse, se le ocurrió trepar por las paredes y colarse por la chimenea. *“Menuda sorpresa le daré a los cerditos”*, pensó.
Una vez en el techo, se dejó caer por la chimenea, sin saber que los cerditos habían colocado un caldero de agua hirviendo para cocinar un rico guiso de maíz. El lobo lanzó un aullido de dolor que se oyó en todo el bosque, salió corriendo de allí y nunca más regresó.
Moraleja y Final
Los cerditos agradecieron a su hermano por el trabajo duro que había realizado. Este los regañó por haber sido tan perezosos, pero ya habían aprendido la lección, así que se dedicaron a celebrar el triunfo. Y así fue como vivieron felices por siempre, cada uno en su propia casita de ladrillos.
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PDF Word HTMLPreguntas frecuentes
¿Cuál es la moraleja de la historia de los tres cerditos?
La moraleja es que el trabajo duro y la diligencia protegen mejor que la pereza. El cerdito que construyó su casa de ladrillos fue el único que se mantuvo a salvo del lobo.
¿Por qué se cae la casa de paja?
El lobo sopla con fuerza y derrumba la casa de paja sin esfuerzo. Es la construcción más frágil de las tres.
¿Cómo termina el lobo?
Intenta colarse por la chimenea, cae en un caldero de agua hirviendo y sale huyendo del bosque, sin volver jamás.
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