Grandes Pensadores de la Historia: Rousseau, Hume y Santo Tomás de Aquino

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Jean-Jacques Rousseau: La Bondad Natural y la Corrupción Social

Jean-Jacques Rousseau sostiene que el ser humano es bueno por naturaleza, libre y compasivo, pero susceptible de corrupción a causa del progreso social y cultural. Distingue entre lo que el hombre es por naturaleza y lo que llega a ser en sociedad, donde surgen la desigualdad, la dependencia y la pérdida de autenticidad.

El Estado de Naturaleza y la Propiedad Privada

En el estado de naturaleza, el ser humano es simple, autosuficiente y guiado por dos impulsos básicos:

  • Amor de sí: orientado a la conservación personal.
  • Piedad natural: sentimiento que le impide dañar a otros seres.

Con la aparición de la propiedad privada, las leyes y la vida social, el amor de sí se transforma en amor propio, generando vanidad, competencia y una marcada desigualdad moral y política.

Perfectibilidad y Educación Natural

Sin embargo, esta corrupción no es definitiva. Rousseau afirma que el ser humano es perfectible, es decir, posee la capacidad de cambiar y mejorar. Gracias a esta facultad, es posible una regeneración moral mediante una educación adecuada y reformas sociales. En su obra Emilio, defiende una educación natural que respete la libertad y fomente la autonomía, la razón y la autenticidad.

Así, la antropología de Rousseau concibe al ser humano como un ser libre y moralmente educable, cuya plenitud solo puede alcanzarse recuperando la armonía entre naturaleza, conciencia y vida social.

David Hume: Empirismo, Realismo y Utilidad Política

La filosofía política de David Hume se basa en una visión empírica, realista y escéptica del ser humano y de la sociedad. Para él, el orden político no surge de principios racionales abstractos ni de contratos hipotéticos, sino de la costumbre, la experiencia histórica y la utilidad social.

Instituciones y Evolución Histórica

Hume sostiene que las instituciones políticas son el resultado de un proceso gradual de evolución histórica. La obediencia al poder no se funda en un pacto racional, sino en el hábito y en la creencia de que la autoridad garantiza estabilidad y bienestar. Por ello, rechaza las teorías racionalistas del contrato social y desconfía de los modelos políticos idealizados.

Moderación y Liberalismo Moderno

El autor defiende la moderación política y el equilibrio entre gobierno y libertad. Valora especialmente el sistema mixto británico (monarquía constitucional, parlamento y estado de derecho) como un modelo estable. Critica tanto el absolutismo como el radicalismo democrático, proponiendo una visión gradualista y prudente del cambio político.

En política, al igual que en su teoría del conocimiento, Hume afirma que nuestras creencias se forman por la experiencia repetida y la utilidad percibida, no por deducciones racionales. El buen gobierno debe juzgarse por sus efectos prácticos, ya que su valor reside en su utilidad para la sociedad. Su pensamiento anticipa rasgos centrales del liberalismo moderno, como la defensa de la libertad civil, el escepticismo frente a las utopías y la importancia de las instituciones.

Santo Tomás de Aquino: La Síntesis entre Razón y Fe

Santo Tomás de Aquino sostiene que la existencia de Dios puede ser conocida por la razón, aunque no sea evidente por sí misma para el ser humano. Por ello, debe demostrarse a partir de sus efectos, es decir, a través del mundo sensible.

Las Cinco Vías de la Demostración

De esta premisa surgen las cinco vías, que conducen a la afirmación de un ser supremo, necesario, perfecto e inteligente, fundamento de todo lo que existe:

  1. El movimiento: todo lo que se mueve es movido por otro.
  2. La causalidad eficiente: existe una serie de causas que requiere una causa primera.
  3. La contingencia: los seres contingentes exigen un ser necesario.
  4. Los grados de perfección: la diversidad de perfecciones apunta a un máximo grado de perfección.
  5. El orden del universo: la finalidad de las cosas naturales implica una inteligencia ordenadora.

Dios como Acto Puro y Amor Personal

Estas demostraciones no se apoyan en la fe, sino en principios racionales. Dios es entendido como acto puro, subsistente por sí mismo, cuya esencia coincide con su existencia. Él no solo crea el mundo, sino que lo conserva y lo gobierna con sabiduría.

Sin embargo, la razón no agota el conocimiento de Dios. A la luz de la fe, Tomás afirma que Dios es amor, causa libre y generosa de la creación, de la providencia y de la redención. En la Encarnación, Dios se acerca plenamente al ser humano, permitiéndole participar de la vida divina.

Así, Tomás de Aquino ofrece una síntesis entre razón y fe, presentando a Dios como fundamento racional del ser y, al mismo tiempo, como amor personal que da sentido último a la existencia humana.

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