Grandes Obras de la Arquitectura Histórica: Santa Sofía y Santa María del Naranco

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Arte y Humanidades

Escrito el en español con un tamaño de 4,61 KB

Santa Sofía: Un Icono de la Arquitectura Bizantina

La Iglesia de Santa Sofía, erigida en el siglo VI por encargo del emperador Justiniano, se alza en Constantinopla (actual Estambul) como un imponente símbolo de poder y fe. Esta obra maestra pertenece a la arquitectura del arte bizantino, caracterizándose por su innovador diseño y grandiosidad.

La construcción se inscribe en una planta rectangular, distintiva del arte bizantino, con un ábside principal en uno de sus extremos. El interior se organiza en tres naves, donde la central duplica la anchura de las laterales, separadas por una sucesión de columnas y robustos pilares (machones). El ábside central está flanqueado por dos ábsides secundarios, disposición que se repite simétricamente en los pies de la iglesia.

El elemento más distintivo es la gran cúpula semiesférica que cubre el centro, construida con materiales extremadamente ligeros. Esta cúpula, dividida en su estructura, se eleva sobre una base perforada por una línea de 40 ventanas, creando un efecto óptico de flotación y bañando el interior con una luz celestial. Para contrarrestar el empuje lateral y evitar su colapso, dos semicúpulas se adosan a los lados longitudinales, absorbiendo parte de la presión. A su vez, estas semicúpulas distribuyen el empuje sobre dos exedras con medias cúpulas, generando un impresionante efecto visual de cúpulas que descienden en cascada.

En la parte superior, los muros están horadados por numerosas ventanas que inundan el templo de luz, demostrando que estos muros no cumplen una función sustentante, ya que los empujes y las fuerzas se han disipado ingeniosamente. Junto a los muros, las columnas con cimacio, habituales en este estilo, también actúan como elementos sustentantes. Originalmente, todas las paredes estaban ricamente decoradas con mosaicos de motivos geométricos y figurativos, que realzaban la magnificencia del espacio.

Santa Sofía representa una verdadera revolución en la historia de la arquitectura, sentando las bases de la arquitectura bizantina. Su diseño se fundamenta en la utilización magistral de la cúpula, la planta centralizada y una intensa iluminación para crear espacios diáfanos que evocan una profunda visión emocional de la divinidad.

Santa María del Naranco: Joya del Prerrománico Asturiano

Santa María del Naranco es, sin duda, una de las obras maestras de la arquitectura prerrománica en España. Pertenece al Periodo de la Arquitectura Asturiana del siglo IX, un momento de esplendor artístico en el Reino de Asturias.

Este edificio presenta una planta rectangular con un alzado de dos plantas, aunque visualmente aparenta tener tres debido al ingenioso efecto óptico logrado por el arquitecto mediante la apertura de los ventanales superiores en sus frentes. El material constructivo predominante es el sillarejo, característico de este tipo de arquitectura, aunque también se observa una abundante presencia de sillería.

El piso superior posee una planta rectangular rematada en sus extremos por dos balconadas. Los muros laterales se articulan mediante arquerías ciegas basadas en arcos peraltados de medio punto, dos de las características más típicas de este periodo. Las balconadas de los extremos son muy abiertas, con tres arcos al frente y dos arcadas laterales. Las columnas que las sostienen presentan fustes con decoración sogueada y capiteles vegetales, elementos distintivos del arte asturiano.

El piso inferior comparte la misma planta que el superior y se cubre con una bóveda de cañón, de poca esbeltez, reforzada por arcos fajones que sustentan el peso del piso superior abovedado. En los extremos menores de este piso, existen vanos que permiten el acceso al interior. Además, en el piso inferior se encuentran dos estancias en los extremos, con muros anchos diseñados para soportar las balconadas superiores.

Originalmente, Santa María del Naranco no fue concebida como iglesia, sino como residencia real (un palacio de verano) dedicada al ocio y como sala de audiencias y reuniones del rey con los altos dignatarios del reino. Es un edificio magnífico, único en su tiempo y estilo, que se adelantó en varios siglos a muchos elementos de la arquitectura románica, como la cubrición de un recinto con bóveda de medio cañón reforzada con arcos fajones, demostrando una sorprendente innovación para su época.

Entradas relacionadas: