El Giro Epistemológico de la Modernidad: Racionalismo y Empirismo
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El Origen de la Modernidad: De la Autoridad Papal a la Conciencia Individual
La modernidad, abarcando aproximadamente desde el siglo XV hasta el XVIII, se inaugura con una profunda crisis teológica: el surgimiento del protestantismo, cuyo máximo exponente fue Martín Lutero. Esta rama del cristianismo desafió la autoridad del papa, quien durante la Edad Media era considerado el único intérprete legítimo de la verdad bíblica.
Este quiebre fomentó una nueva reflexión: la persona posee una conciencia intrínseca con capacidad de interpretación. Este proceso dio lugar al paradigma de la conciencia, donde el sujeto se establece como el centro del conocimiento y la verdad. Esta centralidad subjetiva planteó una duda fundamental sobre la posibilidad de alcanzar la verdad objetiva, dando origen a dos corrientes filosóficas principales:
- Escepticismo: Postula que es imposible alcanzar la verdad.
- Cognitivismo: Sostiene que la verdad es alcanzable. Este se bifurca en dos vertientes fundamentales:
- Racionalismo: Busca conocer la verdad por medio de la razón (Ejemplo: Descartes).
- Empirismo: Busca conocer la verdad mediante la experiencia sensible (Ejemplo: Hume).
El Racionalismo: La Supremacía de la Razón
Contexto y Fundamentos del Racionalismo
El racionalismo es una corriente filosófica del siglo XVII cuyo principal exponente es René Descartes, a menudo considerado el padre de la filosofía moderna. Se caracteriza por su confianza absoluta en la razón como la única fuente legítima de conocimiento, marcando una ruptura con la tradición medieval que subordinaba la razón a la fe.
A partir de Descartes, la pregunta fundamental de la filosofía se transforma: pasa de cuestionar qué es el ser, a investigar cómo llegamos a conocerlo, estableciendo así el subjetivismo moderno.
El Método Cartesiano y la Certeza
Para garantizar un conocimiento seguro, Descartes desarrolla la duda metódica, cuestionando sistemáticamente todo aquello que pueda ser puesto en duda hasta alcanzar una verdad indudable: "Cogito, ergo sum" (Pienso, luego existo).
A partir de esta certeza fundacional, Descartes sostiene la existencia de ideas innatas —como las del yo, Dios y el mundo— que sirven como base del conocimiento. Rechaza la experiencia sensible como fuente confiable de verdad, argumentando que los sentidos son falibles y pueden engañarnos.
El Modelo Deductivo
Siguiendo el modelo de las matemáticas, los racionalistas buscan establecer un método deductivo que permita construir un sistema de conocimiento basado en principios evidentes y ordenados. De esta manera, el racionalismo se opone directamente al empirismo, que afirma que el conocimiento proviene exclusivamente de la experiencia.
Finalmente, el racionalismo parte de la premisa de que el mundo es inherentemente racional y, por lo tanto, accesible a la razón humana. Esto permite al hombre conocerlo de manera objetiva, sentando las bases del pensamiento científico moderno.
El Empirismo: La Experiencia como Única Fuente
Desarrollo y Principios del Empirismo
Por otra parte, el empirismo es una corriente filosófica que sostiene que el conocimiento humano proviene únicamente de la experiencia sensorial. Esta corriente se desarrolló principalmente en las Islas Británicas durante los siglos XVII y XVIII, con figuras clave como Locke, Berkeley y David Hume (quien radicalizó el empirismo hasta llevarlo a un escepticismo extremo).
El principio fundamental del empirismo es que la mente humana es una tabula rasa (pizarra en blanco) al nacer; no existen ideas innatas. Todo conocimiento se forma a partir de lo que percibimos a través de los sentidos, lo cual es diametralmente opuesto al racionalismo.
La Crítica Humeana
Hume argumentó que todo conocimiento humano se basa en dos elementos derivados de la experiencia:
- Impresiones: Lo que percibimos directamente (sensaciones vívidas).
- Ideas: Copias más débiles y menos vívidas de esas impresiones.
A partir de esta distinción, Hume demostró que no podemos conocer con certeza nada que no provenga directamente de la experiencia sensible, llevando las implicaciones del empirismo a sus últimas consecuencias.
Documento revisado por Marina Ramón.