Generación del 98, Novecentismo y Realismo: autores, obras y contexto histórico
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Generación del 98: origen, características y autores
Generación del 98: Surge a raíz de la crisis de finales del siglo XIX y del agotamiento de la literatura realista y de la novela costumbrista. Los autores de esta generación manifiestan su rechazo a las costumbres españolas y al objetivismo propio de muchas narraciones. Obras representativas:
- La voluntad (Azorín)
- Camino de perfección (Pío Baroja)
- Sonata de otoño (Ramón María del Valle-Inclán)
- Amor y pedagogía (Miguel de Unamuno)
Estilo: sencillo y claro; subjetividad, precisión léxica y atención a la interioridad. Autores destacados: Miguel de Unamuno, Pío Baroja, Azorín (José Martínez Ruiz), Valle-Inclán.
Miguel de Unamuno
Miguel de Unamuno: Cultiva todos los géneros, en los que plasma sus inquietudes personales y filosóficas, como la preocupación por España y sus dudas vitales. Su narrativa culmina en la denominada nivola, cuyo máximo exponente es Niebla (protagonista: Augusto Pérez).
Obras destacadas: Abel Sánchez y San Manuel Bueno, mártir.
Pío Baroja
Pío Baroja concibe la novela como un género abierto donde cabe todo. Se preocupa por la continuidad de los episodios, poblados por multitud de personajes que se enfrentan al mundo de dos maneras: observando sin actuar o mediante la acción.
Estilo: antirracismo, párrafos breves, frases cortas, léxico claro y sencillo, diálogo y descripciones. Obra: escribió cerca de 98 volúmenes; muchas de sus novelas se reúnen en trilogías. Destacan Zalacaín el aventurero, La busca y El árbol de la ciencia.
Narrativa novecentista
La narrativa novecentista sirve de enlace entre la Generación del 98 y las vanguardias. Máximos exponentes: José Ortega y Gasset, fundador de la revista Occidente y autor del ensayo La deshumanización del arte, en el que expone los principios del nuevo arte, que pueden resumirse en dos: apertura al realismo y antisentimentalismo.
Características: liberalismo político, solidez, formación académica, europeísmo, arte puro, cosmopolitismo y preocupación por el lenguaje.
Sentido de la vida y la existencia
El enfoque en el sentido de la vida y la existencia lleva a abordar aspectos como el tiempo y las relaciones del hombre con Dios.
Realismo
Realismo: pretende reproducir la realidad de la forma más fiel y objetiva posible, a través de la observación y la crítica. Surge con el nacimiento del proletariado: todos los cambios sociales condicionan la visión del mundo de los escritores, que plasmarán la literatura en la novela.
Autor representativo: Benito Pérez Galdós. Sus Episodios nacionales retratan la forma de vida del Madrid de la época con una visión profunda y a veces pesimista. Novelas: Doña Perfecta y Marianela.
Naturalismo
Naturalismo: afirma que el individuo está fuertemente condicionado por la herencia genética y el medio en que vive. En Francia, representa a Émile Zola. En España, entre sus máximos representantes figuran Emilia Pardo Bazán y Leopoldo Alas (autor de La Regenta).
Contexto histórico
Tras el desastre de 1898, España pierde sus últimas colonias de ultramar. Comienza el reinado de Alfonso XIII. Serán años de gran agitación social: Primo de Rivera instaura una dictadura; más tarde, la Segunda República (1931–1936) y la Guerra Civil (1936–1939). En Europa se producen la Primera Guerra Mundial y la revolución rusa de 1917; también el hundimiento de la Bolsa de Nueva York (el crack del 29) y la Segunda Guerra Mundial (1939–1945).
Profunda crisis espiritual: se desecha la creencia de que la ciencia puede explicarlo todo y triunfa la influencia de filósofos como Schopenhauer o Bergson, que priman la intuición y los impulsos vitales frente a la razón. Los jóvenes de la época reniegan de la sociedad burguesa y adoptan posturas reivindicativas, manifestando su rechazo a la literatura realista.
Este afán renovador se origina en Hispanoamérica con el modernismo. En España, a esto se suma la crisis política que culmina con el desastre de 1898. De todo ello surge una reacción ideológica regeneracionista. En torno a 1914, un nuevo grupo de escritores e intelectuales, encabezados por José Ortega y Gasset, busca la modernización de España a través de la formación científica y cultural y el cultivo de un arte intelectual que abandona el sentimentalismo para ajustarse al espíritu del siglo XX: el novecentismo. Aunque los novecentistas aportan novedades, no se produce una verdadera ruptura; ésta llegará de la mano de las vanguardias, concepciones radicalmente nuevas del arte en general.