Fundamentos de la Moral Cristiana: Imagen de Dios, Conciencia y las Virtudes Cardinales
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La Dignidad del Ser Humano como Imagen de Dios
¿Qué significa que el hombre es imagen de Dios? ¿Cuáles son las consecuencias que se derivan de ello?
Ser imagen de Dios le otorga al ser humano un puesto y una dignidad únicos e incomparables. Las consecuencias principales que se derivan de esta condición son:
- El hombre está llamado a entrar en diálogo con Dios.
- Es un ser único, irrepetible e insustituible.
- No es autónomo, depende de su Creador, y es digno de amor.
- Es persona: individuo que tiene un fin en sí mismo, anterior e independiente del de la especie, debido a su componente espiritual e inmortal.
La Condición Moral del Ser Humano
La raíz de esta condición moral del ser humano está en que el hombre tiene que ir haciéndose su propia vida. El ser humano puede y tiene que elegir esto y dejar aquello. El hombre, como persona, es protagonista de su propia vida. Los actos humanos del hombre conforman la propia vida en un sentido o en otro. Tales actos “son morales porque expresan y deciden la bondad o malicia del hombre que realiza tales actos”.
La Conciencia Moral: Definición y Fiabilidad
La conciencia es un saber práctico que Dios ha puesto en lo profundo del corazón humano para que le dicte lo que es bueno o malo. La conciencia no es infalible; a veces se equivoca. La conciencia está sometida a la verdad moral, y a ella se ha de orientar siempre. No solo somos responsables ante nuestra conciencia; lo somos, también, de nuestra conciencia. La conciencia necesita y precisa de la vigilancia y el discernimiento.
Las Virtudes: Clasificación y Fundamento de la Vida Moral
¿Qué son las virtudes? ¿En qué dos grupos se dividen? ¿Qué y cuáles son las virtudes cardinales?
Las virtudes son actitudes o disposiciones firmes y constantes de la persona humana para obrar el bien moral.
División de las Virtudes Humanas
Las virtudes humanas se dividen en dos grandes grupos:
- Virtudes morales: Las adquiridas por el esfuerzo humano.
- Virtudes teologales: Las infundidas por Dios en el hombre.
En la tradición cristiana, junto a las tres virtudes teologales —la fe, la esperanza y la caridad—, juegan un papel importante las cuatro virtudes cardinales. Reciben este nombre de la palabra latina “cardo” (quicio), porque en torno a ellas gira toda la vida moral del hombre.
Las Cuatro Virtudes Cardinales
- Prudencia
- Justicia
- Fortaleza
- Templanza
Las Virtudes Cardinales en Detalle
Prudencia
La prudencia consiste en la disposición firme para obrar aprehendiendo lo que en cada caso es verdaderamente razonable. Es propio de la prudencia el juicio práctico acertado sobre una situación moral concreta. Para acertar en la elección, el hombre prudente:
- Guarda en su memoria las experiencias de su vida.
- Se deja enseñar, por lo que tiene una mente siempre abierta.
- Se mantiene en toda ocasión alerta para dar nuevas respuestas.
Justicia
La justicia es la disposición firme y constante de dar a cada uno lo suyo. Es una virtud eminentemente social.
Las formas de la Justicia son:
- Conmutativa
- Distributiva
- Legal
Y hoy en día ha cobrado particular importancia la justicia social.
Fortaleza
La fortaleza nos hace capaces de vencer el temor a los males —reales o imaginarios— que nos amenazan, incluso la muerte, y nos da ánimos para arrostrar las pruebas de la vida y las persecuciones por seguir el camino del bien o por la fidelidad a Dios. Tal valor se muestra en el aguante y la resistencia y no en el ataque violento. Conduce a lo que podemos llamar “valor cívico”, es decir, libertad y valentía para defender en público las propias convicciones.
Templanza
La templanza es la moderación en la satisfacción de nuestras necesidades y apetitos. Conduce al dominio de sí mismo para encontrar la recta medida en el disfrute de los bienes de este mundo. El hombre se fija unos límites que favorecen su realización. La moderación es necesaria para favorecer la justicia social que procure la distribución equitativa de los bienes superfluos en la sociedad.