Fundamentos de la Metafísica: El Ser, la Participación y los Principios Ontológicos
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Los Planteamientos Postmodernos
El último ataque a la metafísica procede de autores postmodernos, influidos por el pensamiento de Nietzsche (quien consideraba la metafísica un invento de Platón, seguido por los cristianos). En la actualidad, no cabe un relato unitario de la realidad; lo único que hay son interpretaciones fragmentarias y subjetivas.
El Nuevo Realismo
Según el nuevo realismo, podemos conocer las cosas y los hechos en sí, aunque pertenezcan a ámbitos distintos. La metafísica clásica concebía el mundo sin espectadores, mientras que el constructivismo presenta el mundo del espectador. Para el nuevo realismo, el mundo es un mundo con espectadores.
La Metafísica del Ser
La metafísica se defiende de los ataques vistos, afirmando que la razón puede trascender lo fenoménico y llegar a captar la esencia de la realidad. No solo cree que es posible conocer algo del ente en cuanto ente, sino que esta es la forma natural de conocimiento más elevada que existe.
Ente y Participación (Santo Tomás de Aquino)
Santo Tomás de Aquino descubrió que en todo ente hay una distinción fundamental:
- Esencia: Aquello que hace que un ente sea de una determinada manera.
- Acto de Ser (Existencia): El acto por el cual el ente existe.
Podemos pensar en la esencia de cualquier cosa sin que esta exista (ejemplo: el Ave Fénix), por lo que la esencia es diferente de la existencia. Los entes tenemos ser (existencia), pero no somos el Ser. El único cuya esencia es la existencia es Dios, que es el Ser puro.
Todos los entes tenemos el ser por participación, determinado por una esencia. La participación es la explicación metafísica de la creación, pues esta no es un hecho que sucedió en el tiempo, sino una relación de dependencia ontológica entre los entes y Dios.
Los Trascendentales del Ser
La metafísica estudia el ser, pero este concepto es el más general que existe, pues no hay nada que no sea. Por ser tan general, es indefinible, ya que cualquier género que usemos para definirlo ya es, incluyendo así el elemento a definir en la propia definición.
Al no poder definir el ser, indicamos sus propiedades, conceptos que pertenecen a todo ente en cuanto tal. Estos son los trascendentales:
- Unidad: La división haría que el ente dejara de ser lo que es.
- Verdad: Susceptible de ser conocido.
- Bien: Susceptible de ser querido.
- Belleza: Susceptible de causar agrado al ser contemplado.
El ser es intensivo, se predica de muchas cosas, pero con diferente intensidad (ejemplo: una montaña o un hombre).
La Analogía del Ser
«El ser se dice de muchas maneras», por lo que debe ser conocido mediante la analogía. La analogía es un modo de predicar distinto a la univocidad (ej. tigre) y a la equivocidad (ej. banco).
Si el ser fuera unívoco, todos los entes serían iguales; si fuera equívoco, no tendrían nada en común, lo que contradice la existencia de los trascendentales.
La metafísica del ser se sirve de la analogía: predicamos conceptos como «sano» de un medicamento, de un rostro, de un alimento o de un deporte, pero lo aplicamos de modo diferente. Igual sucede con el ser: se dice de un pensamiento, de una piedra, de un hombre o de Dios, pero siempre de una manera diferente.
Los Primeros Principios Metafísicos
La metafísica estudia los primeros principios sobre los que se basa cualquier ciencia. Estos principios, por ser primeros, son indemostrables, ya que constituyen el fundamento de toda demostración. No obstante, su negación conduce al absurdo (la reductio ad absurdum).
Son principios metafísicos porque en su formulación solo aparecen los conceptos de ser y no ser. Estos principios evidentes son:
- Principio de No Contradicción: Es imposible ser y no ser a la vez y en el mismo sentido.
- Principio de Identidad: El ser es y el no ser no es.
- Principio de Tercero Excluido: Entre el ser y el no ser no cabe un tercero.