Fundamentos de la Legitimidad Política y las Dimensiones de la Norma Jurídica
Enviado por Maite y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 4,27 KB
Dimensiones de la Norma Jurídica: Validez, Legalidad y Eficacia
Cuando nos preguntamos si una norma es legal o ilegal, estamos ante la cuestión de la validez jurídica o legalidad: una norma puede formar parte del ordenamiento jurídico de un país, y entonces se dice que es legal; en caso contrario, se dice que es ilegal. Este aspecto corresponde al saber jurídico, esto es, al derecho.
Por último, cuando nos planteamos la cuestión de si una norma está socialmente vigente, nos estamos refiriendo a la eficacia social que la acompaña. Una norma puede tener poca aceptación social, aunque sea moralmente correcta o, aunque haya sido jurídicamente promulgada, y en cambio puede haber otras que gozan de un amplio reconocimiento en la práctica.
Argumentos para legitimar la existencia del poder político
Argumentos de tipo teológico
El poder político existe porque así lo quiso la divinidad. Dios ha fijado unas jerarquías entre los hombres y ha señalado a algunos para mandar, mientras que el resto debe obedecer. Esto fue común en la Edad Media.
Argumentos de tipo naturalista
El poder político es una necesidad natural de la especie humana. Las comunidades han de estar regidas necesariamente por alguna autoridad a quien los demás deben obedecer.
Argumentos de tipo funcionalista
Desde Hobbes hasta Max Weber y muchos otros, se ha argumentado que el poder político existe en la mayoría de las sociedades humanas porque es útil y beneficioso para sus miembros que exista una autoridad que mantenga el orden social y la convivencia pacífica. Los filósofos mantienen que es necesario que haya un poder político, elegido por la asamblea de ciudadanos.
Alguien puede mantener que el poder político existe por los tres tipos de razones a la vez.
Legitimación del Poder Político a Través de la Historia
4.1. Criterios de Aristóteles
Aristóteles propuso una clasificación de los regímenes políticos con arreglo a dos criterios: por una parte, el número de gobernantes y, por otra, si el gobierno beneficia a todos o más bien a una parte de la sociedad. Este último criterio es la clave de la legitimidad, según Aristóteles.
4.2. Teorías del Contrato Social
El individuo aparece como la clave del orden social y político. Por tanto, la idea de un contrato o pacto entre todos los miembros de la sociedad, en su condición de libres e iguales, se convierte en el modelo de justificación política más utilizado.
La teoría del pacto social describe una situación inicial, un estado de naturaleza, y a partir de ahí, intenta explicar la necesidad del Estado. No se trata de explicar el origen histórico de un determinado orden social, sino de aportar razones que justifiquen su posible aceptación por parte de todos los implicados.
Libertad Positiva y Libertad Negativa (Según Isaiah Berlin)
Libertad Positiva
Según Berlin, la libertad positiva equivale a ser uno mismo su propio dueño. Lo que tiene de positivo esta clase de libertad es que consiste en que el individuo tenga él mismo el control sobre su propia vida y sus propias decisiones, y no dependa de fuerzas exteriores que le manejen como si fuera una marioneta.
Libertad Negativa
En cambio, la libertad negativa consiste en no tener interferencias ni impedimentos por parte de otras personas que le permitan al individuo llevar a cabo sus deseos, sean cuales sean. Lo que tiene de negativo esta clase de libertad es que solo consiste en la negación de los obstáculos que otros pueden ponerle; solo consiste en que otros no hagan nada para impedirme hacer lo que quiero.
El Estado Liberal como Estado Democrático
El liberalismo es heredero de la tradición republicana, que nació en las experiencias democráticas de la antigua Grecia y en la etapa republicana de Roma. Los ciudadanos han de ser iguales ante la ley y han de tener garantizada la posibilidad de defenderse contra cualquier abuso de poder.
La verdadera libertad consiste en no ser dominado por nadie, y la dominación se produce cuando alguien puede interferir arbitrariamente en la libertad de otra persona sin tener que pedir permiso a nadie.