Fundamentos Filosóficos del Yoga: De los Dársana Clásicos al Cuerpo Sutil (Nadis y Chakras)
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El Yoga en el Hinduismo: Origen, Filosofía y Vías de Unión
En su texto sobre el animismo, Tylor nos muestra la presencia universal de algún tipo de concepción acerca del alma (o las almas) y de su relación con el cuerpo en todas las culturas tradicionales. Vamos ahora a acercarnos a las primeras indagaciones mítico-filosóficas sobre el tema. Comenzaremos por una de las más antiguas y, sin embargo, de las más complejas: se trata del Yoga, uno de los seis dársana o escuelas del hinduismo.
Etimología y Significado Profundo del Yoga
La palabra Yoga proviene de la raíz indoeuropea yug*, que significa “ligar, unir”; de ahí vienen también el latín jungere y jugum, y el castellano “yugo” y “cónyuge”. Yoga es la búsqueda de la unión, restaurar una unión perdida. Por cierto, este es el mismo significado originario del término “religión”, del latín religare: “volver a unir”. El Yoga, entonces, no es solo la síntesis del hinduismo, sino que está en la esencia de toda búsqueda religiosa.
Las Cuatro Vías Clásicas del Yoga (Según el Bhagavad-gita)
Hay en el hinduismo numerosos nombres para las diversas vías de Yoga. Las cuatro que nombra el Bhagavad-gita son:
- Raja Yoga: O "yoga regio", de la meditación, que se identifica con el yoga de Patañjali (s. II a.C.), y es el que propiamente da nombre a este dársana.
- Karma Yoga: O de la acción desapegada.
- Bhakti Yoga: O del devoto amor y de la entrega.
- Jñana Yoga: O del puro conocimiento.
Otras Ramas del Yoga: Hatha y Kundalini
Otras formas de Yoga son el Kundalini Yoga o yoga tántrico, vía que utiliza el sexo como vehículo para la unión; y el más difundido en Occidente, el Hatha Yoga o yoga del esfuerzo.
El Hatha Yoga se basa en posiciones corporales (asana) en conexión con ejercicios respiratorios (pranayama) y otras técnicas. En la India, esta práctica se considera solo como una preparación para las formas espirituales de yoga. En Occidente, en general, la práctica del yoga (el Hatha Yoga) suele incluir solo posturas (asana), respiración (pranayama) y, en los casos en que se profundiza un poco más, meditación (dhyana).
Conexión Cuerpo-Espíritu y la Polisemia Lingüística
En esta tradición, es importante destacar que el cuerpo y el espíritu están estrechamente conectados: cuerpo, respiración, conciencia. Quizás también lo estarían en nuestra cultura si descubriéramos que en la palabra “espíritu” se conserva, en el tesoro de la lengua castellana, esa sabia polisemia que la relaciona etimológicamente tanto con procesos corporales (respirar) como con procesos mentales (inspiración), emocionales (suspirar), sociales (conspiración), e incluso funerarios (expirar).
El Cuerpo Sutil y la Energía Cósmica
Tanto el Hatha Yoga como el Kundalini Yoga o yoga tántrico nos hablan de un cuerpo sutil o energético que se solapa con el físico, tal como lo describe Mircea Eliade en su obra Yoga, inmortalidad y libertad:
“El cuerpo (cuerpo físico y “sutil” a la vez) está formado por cierto número de nadi (literalmente canales, vasos, venas o arterias, aunque también “nervios”) y de chakra (literalmente, círculos, discos, aunque generalmente traducidos como “centros”). Podría decirse, simplificando un poco, que la energía vital, en forma de “soplos”, circula por las nadi y que la energía cósmica y divina está, en forma latente, en los chakra (...) Las más importantes de todas estas nadi, las que desempeñan el papel principal en todas las técnicas yoghis, son las tres primeras: ida, pingala y susumna [derecha, izquierda y medio].”
Nadis y la Unificación de la Dualidad
Existe un complejísimo sistema de homologación elaborado alrededor de ida y pingala. Lo más básico es la dualidad derecha/izquierda, Sol/Luna, los dos alientos (prana/apana). Todo el esfuerzo del sadhaka (el que sigue el sadhana o “práctica” del tantra) se hace con miras a unificar la “Luna” y el “Sol” y, para lograrlo, toma el sendero del medio: susumna.
Los Siete Chakras Principales
Aparte de estos tres canales básicos, hay siete importantes chakras, literalmente “ruedas” o centros de energía espiritual, que se relacionan con los seis plexos nerviosos y con las glándulas endocrinas. Estos centros conllevan un complejísimo sistema de correspondencias: un elemento material, una letra del alfabeto sánscrito, una divinidad del panteón hindú, etc.
Los nombres de los chakras son, de abajo a arriba:
- Muladhara
- Svadhistana
- Manipura
- Anahata
- Visuddha
- Ajna
- Sahasrara