Fundamentos de la Filosofía: Santo Tomás de Aquino y René Descartes frente a la Realidad
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 5,51 KB
Teoría del Conocimiento: Un Concepto Universal
La Teoría del Conocimiento es un concepto que vale para todos; es la forma sustancial universalizada por la mente humana. En este marco, existen tres niveles en la realidad:
- El hombre concreto: Representa la forma particular.
- En la mente: Solo existe el concepto, que es la forma sustancial universalizada.
- En las ideas: La idea del hombre en abstracto, la idea ejemplar según la cual Dios creó al hombre. Es el concepto puro en la mente divina.
En el pensamiento de Descartes, hay una recuperación de la autonomía de la razón. Para Descartes, el saber supremo es la filosofía, la cual funciona independientemente de la teología. Esto marca una diferencia fundamental con Santo Tomás de Aquino, quien creía que una dependía de la otra. Con el racionalismo, se vuelve al saber antiguo creyendo que es autónomo. Para Santo Tomás, el conocimiento empieza por la experiencia, mientras que para Descartes los sentidos son engañosos y la verdad consiste en la evidencia que descubre la razón.
Pruebas de la Existencia de Dios de Santo Tomás de Aquino
Santo Tomás propone cinco vías, que son demostraciones filosóficas basadas en la razón sobre la existencia de Dios. Previamente, San Anselmo propuso una prueba conocida como el argumento ontológico; esta es una prueba de la existencia de Dios a priori, independientemente de la experiencia. Según este argumento, entendemos por Dios un ser tal que no existe uno mayor y, por lo tanto, ese ser necesariamente tiene que existir. Al analizar la idea de Dios en nuestra mente, concluimos que existe.
Sin embargo, Santo Tomás sostiene que este es un argumento engañoso. Para él, primero se debe demostrar que Dios existe y luego ver que sea perfecto. Al no estar de acuerdo con San Anselmo, ofrece sus cinco vías o pruebas a posteriori:
- La vía del movimiento (Aristotélica): Tiene que haber un primer motor que no cambie y que no se mueva; un motor inmóvil que sea el origen de todo cambio. Ese primer motor inmóvil es Dios.
- La causa eficiente (Cristiana): Todo lo que sucede es por una causa. Tiene que haber una causa que produzca todo lo demás: Dios como primera causa de todo lo que existe y creador de todo lo que hay.
- Ser necesario y seres contingentes (Avicena y Cristiana): Los seres humanos somos contingentes; un día moriremos y antes de nacer no existíamos. Podemos existir o no existir, incluso el universo mismo. Un ser necesario es aquel que no puede no existir. El universo, formado por seres contingentes, requiere de un ser necesario para que los demás existan, pues dependen de él.
- Los grados de perfección: En la realidad observamos diferentes grados de perfección. Si existen estos grados, es porque hay un ser absolutamente perfecto, y este ser es Dios.
- Vía teleológica (Aristotélica): Todos los seres tienen un comportamiento teleológico, es decir, actúan por un fin. Santo Tomás piensa que debe haber un Dios que haya diseñado la naturaleza de tal manera que todos los seres vivos se comporten y funcionen para alcanzar sus fines, aunque carezcan de razón.
El Alma: Comparativa entre Descartes, Platón y Aristóteles
Aristóteles y Santo Tomás creían que el ser humano era una sola sustancia (unión sustancial). En contraste, para Platón y Descartes, el ser humano se compone de dos sustancias diferenciadas: el cuerpo y el alma. Para estos últimos, es evidente que son dos cosas diferentes y están separadas.
Bajo la perspectiva dualista, el alma estaría en todo el cuerpo y tendría la capacidad de pensar. En el modelo de Aristóteles y Santo Tomás, el alma se vincula al razonamiento y pensamiento, pero no como algo ajeno a la estructura del cuerpo. Mientras que Platón deja la conexión alma-cuerpo de forma ambigua (metáfora del jinete y el caballo), Descartes establece una conexión física en la glándula pineal.
Para Aristóteles, los cinco sentidos corporales están atados al cuerpo animal, mientras que el intelecto agente (la razón pura) está cerca de Dios. Él establece tres tipos de alma:
- Vegetativa
- Sensitiva
- Racional
La Duda Metódica
La duda metódica es la esencia de la filosofía cartesiana. Tiene como objetivo la fundamentación radical del conocimiento y consiste en rechazar como inadecuadas todas aquellas creencias de las cuales pueda plantearse alguna duda. En un ambiente de escepticismo, Descartes pretende empezar de cero.
Él considera que, para crear una nueva ciencia, debe buscar bases y principios ciertos y seguros donde apoyarla. Para alcanzar estas bases, utilizará la duda como herramienta. Dudará de todo, pero no para permanecer en la incertidumbre, sino como un método a través del cual se obtiene algo indudable e inmune a la duda. Así, crea una filosofía nueva, blindada mediante el ejercicio de la duda.