Fundamentos de la Filosofía Clásica y Medieval: Metafísica, Ética y Teología de Tomás de Aquino
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 11,66 KB
Corrientes de la Filosofía Helenística
Estoicismo
Fundador: Zenón de Citio (c. 300 a.C.).
Dividían la filosofía en tres partes: lógica, física y ética.
La Ética Estoica: Determinismo y Logos
La ética se fundamenta en su determinismo cósmico. Para los estoicos, la ley que rige el universo es el mismo fuego inteligente o Logos divino que toca nuestra alma. La actitud del sabio solo puede ser la de aceptar el destino, ya que todo está regido por la providencia del Logos. Todo es racional y justo. Identifican destino y providencia, y sustentan una inmortalidad relativa del alma humana, que puede pervivir hasta el fin de un ciclo cósmico.
- Muerte: Separación del alma y el cuerpo. El alma es corpórea.
- Máxima Moral: Vive de acuerdo con la naturaleza.
- Implicación Legal: La naturaleza es el fundamento de todas las leyes, por lo que todos los hombres deben estar regidos por la misma ley (oposición a la esclavitud).
Epicureísmo
Fundador: Epicuro de Samos (S. III a.C.).
Subordinan toda la filosofía a la búsqueda de la felicidad. Dividen la filosofía en lógica, física y ética. Consideran el alma como un cuerpo, formado de átomos más finos. Postulan el azar como disposición del mundo.
La Felicidad y el Placer
Hacen consistir la felicidad en el placer. La norma moral es la norma del mayor placer. Sin embargo, el placer en general exige restricciones. El verdadero placer es un estado: la ataraxia (ausencia de perturbación).
Escepticismo
Sostiene que la mente humana no es capaz de justificar afirmaciones verdaderas. Propugna una actitud crítica ante el dogmatismo.
Neoplatonismo
Conjunto de doctrinas y escuelas que buscan la renovación del pensamiento de Platón, interpretado desde una perspectiva religiosa. Este pensamiento se presenta como una forma de redescubrir las verdades fundamentales de la auténtica filosofía, identificándose con la búsqueda de la verdad, un modo de vida y la auténtica religión.
La Síntesis Tomista: Relación entre Fe y Razón
Para Tomás de Aquino, el conocimiento que el hombre puede alcanzar acerca de entidades supranaturales como Dios será necesariamente imperfecto y analógico, ya que Dios no es un objeto del conocimiento sensible.
La razón se mueve siempre dentro de unos límites que solo se pueden traspasar acudiendo a las noticias reveladas, las cuales son únicamente cognoscibles a través de la fe y vienen a perfeccionar la razón.
Colaboración entre Filosofía y Teología
Existen contenidos de la razón que no son contenidos de la fe y viceversa, pero también existen verdades que pertenecen a ambos ámbitos. A esta forma pertenecen las afirmaciones de que el mundo es creado y el alma humana es inmortal. Esto pone de manifiesto que la distinción entre estas es una distinción entre dos fuentes de conocimiento, pero no entre sus objetos.
Teología y filosofía se distinguen por la forma de acceso a los conocimientos. Tomás se pregunta qué necesidad hay de que existan dos conocimientos para el mismo objeto:
- Carácter Circunstancial: Ciertas verdades de la razón son impuestas por la fe.
- Carácter Estructural: Debido a la posibilidad de error que amenaza constantemente a la razón humana.
Independencia y Autonomía de Fe y Razón
Fe y razón tienen independencia y autonomía, pero también colaboran:
- La teología se construye como ciencia gracias a los procedimientos de ordenación científica propios de la razón.
- La razón sirve para rebatir afirmaciones de filósofos que contradigan artículos de la fe.
- La teología se sirve de la razón al tomar datos científicos y aportaciones de la filosofía que puedan ser útiles para el esclarecimiento de los artículos de la fe.
- La fe sirve a la razón de norma, de forma que si alguna afirmación filosófica entra en contradicción con la fe, esta es considerada falsa.
Ontología Tomista: Esencia y Existencia
Tomás de Aquino aceptó de Aristóteles la composición hilemórfica de las sustancias corpóreas. Sin embargo, para él existe otra composición más profunda que afecta a todos los seres finitos: la composición de esencia y existencia.
Antes de Tomás, se creía que la gran diferencia entre los seres finitos (compuestos de materia y forma) y el Ser Infinito (Dios, forma pura e inmaterial) radicaba en la composición hilemórfica. Tomás acepta esta doctrina, pero sostiene que lo que realmente distingue a los seres finitos del infinito es la composición de esencia y existencia.
- Los seres finitos son compuestos de esencia y existencia. El ser finito es ser porque existe, tiene existencia.
- La Esencia es potencia y la Existencia es acto.
- Los seres finitos son contingentes: aun existiendo, podrían no haber existido.
La Inestabilidad Ontológica y el Ser Necesario
Tomás descubre que en el núcleo mismo de todo ser finito hay una inestabilidad ontológica que apunta a la existencia de un Ser que es la causa de la existencia finita. Este Ser es el agente de la composición de esencia y existencia, de la actualización de la esencia, y no puede estar a su vez compuesto de esencia y existencia.
Debe tener la existencia como su verdadera esencia, es decir, existir necesariamente. Solo en un Ser necesario (Dios) la esencia y la existencia se identificarían.
El acto de ser (existencia) se desarrolla a diferentes niveles de perfección, según las esencias que en cada caso actualiza. Los entes contingentes participan del ser en grados distintos según la capacidad de ser de sus respectivas esencias. El Ser Infinito (Dios) no tiene limitación alguna, incluye toda la perfección posible, ya que su esencia es su existencia: El Ser Mismo Subsistente.
La Ley Natural en Tomás de Aquino
Tomás sostiene que el hombre posee ciertas tendencias inmanentes a su propia naturaleza:
- Como Sustancia: Tiende a conservar su propia vida.
- Como Animal: Tiende a propagar su especie.
- Como Racional: Tiende a conocer la verdad y a vivir en sociedad.
El hombre, que se distingue del resto de los seres por su facultad de razonar, es el único capaz de conocer sus propias tendencias, lo que posibilita deducir ciertas normas de conducta encaminadas a su cumplimiento.
Todas estas tendencias implican unas normas o leyes que obligan a su cumplimiento: la Ley Natural. Esta se fundamenta en la naturaleza humana misma, por lo que no puede ser cambiada por el hombre, manteniéndose constante y siendo la misma para todos.
Contenido de la Ley Natural
El contenido se deduce del repertorio de las tendencias naturales del hombre:
- En tanto que sustancia, el hombre tiende a conservar su propia existencia.
- En tanto que animal, tiende a procrear.
- En cuanto es racional, tiende a conocer la verdad y a vivir en sociedad.
De aquí surgen las obligaciones morales de buscar la verdad y respetar las exigencias de la justicia.
Propiedades de la Ley Natural
Su contenido ha de ser evidente, universal e inmutable.
La evidencia es exigida por la función que corresponde a la ley natural: puesto que debe ser norma objetiva de conducta para todos los hombres, sus preceptos han de ser fácilmente cognoscibles, permitiendo que todos los hombres adquieran conocimiento sobre ellos.
En cuanto a la universalidad e inmutabilidad, se deben a que la naturaleza humana no cambia, siendo constante para todos los hombres de cualquier sociedad y tiempo histórico.
Teología de Tomás de Aquino: Las Cinco Vías
Crítica a la Prueba Ontológica de San Anselmo
Tomás de Aquino manifiesta su desacuerdo con la demostración ontológica de la existencia de Dios expuesta por Anselmo de Canterbury.
Sostiene que no todo el mundo entiende por Dios "aquello mayor que lo cual nada puede ser pensado". Dicha demostración comprende un proceso de transición ilícito del orden ideal al orden real. La existencia de un pensamiento no implica la existencia de la realidad que ese pensamiento describe.
No podemos llegar a la demostración de la existencia del Ser Supremo por el simple análisis de la idea del mismo, sino mediante argumentaciones basadas en sus efectos.
Las Cinco Vías para Demostrar la Existencia de Dios
- Primera Vía (El Movimiento): Es la única que procede materialmente de Aristóteles, aunque no en el espíritu de su obra, puesto que la identificación del motor inmóvil con Dios no está presente en las intenciones de Aristóteles. El Acto Puro solo puede ser el Ser Mismo Subsistente: Dios.
- Segunda Vía (La Causa Eficiente): La "causa eficiente" designa el agente aristotélico. Es la causa eficiente la que se relaciona directamente con la existencia del efecto que produce, proporcionando la actualidad a la potencialidad de lo producido. Lo que es causa eficiente sin ser en modo alguno efecto de otra causa eficiente es el Acto Puro: Dios.
- Tercera Vía (La Contingencia): Parte de la negación de la posibilidad de una serie infinita de causas. Tomás no se refiere a una serie infinita que se extienda en el tiempo, sino que niega la posibilidad de una serie infinita de causas ontológicamente dependientes entre sí.
- Cuarta Vía (Los Grados de Perfección): Poseer en mayor o menor grado una virtud implica poseerla en virtud de una causa que necesariamente debe poseerla en mayor grado que el efecto. Debe haber una causa absolutamente verdadera, noble y buena, en virtud de la cual existen en diversos grados la verdad, la nobleza y la bondad en los seres finitos. Los seres finitos serán verdaderos, nobles y buenos según participen de la verdad, nobleza y bondad absoluta.
- Quinta Vía (El Orden y la Finalidad): Se apoya en la noción de causa final para explicar cómo los cuerpos naturales tienden a un fin determinado. Su movimiento está ordenado a conseguir algo. Hay un orden en el mundo. Solo pueden tender hacia el fin por obra de alguna inteligencia que los dirija. Esta Causa Eficiente es Dios.
Guillermo de Ockham y el Fin de la Escolástica
Nominalismo
Postura que sostiene que los universales no son ni conceptos ni objetos, sino solo nombres que se aplican a grupos de cosas semejantes. La única realidad que corresponde al nombre es la emisión de sonido al pronunciarlo y la del individuo singular al que se aplica.
La Crítica a la Escolástica (La Navaja de Ockham)
La Navaja de Ockham elimina todas las entidades abstractas u ocultas que no son necesarias para llegar al conocimiento. Sus consecuencias son profundas:
- Consuma la separación de los ámbitos de la filosofía y la teología.
- Las pruebas de la existencia de Dios carecen de verdadero carácter demostrativo: son argumentos probables, y los principios fundamentales de las Cinco Vías no son realmente evidentes.
- No es seguro que el motor inmóvil sea único ni que coincida con Dios.
- En política, propone la separación entre Iglesia y Estado, y que el Papa tenga un poder moderado y solo en el terreno de lo espiritual. Defiende una concepción laica de la sociedad.