Fundamentos de la Fe y la Razón: Agustín de Hipona y Tomás de Aquino
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Doctrinas Centrales de San Agustín y Santo Tomás de Aquino
Este documento explora las principales tesis filosóficas y teológicas desarrolladas por San Agustín de Hipona y Santo Tomás de Aquino, enfocándose en la relación entre fe y razón, la naturaleza del conocimiento y la fundamentación de la existencia de Dios.
I. La Relación Fe-Razón y el Conocimiento (Agustín)
1. El Binomio Fe-Razón: "Creo para entender; entiendo para creer"
San Agustín propone una RELACIÓN DE COLABORACIÓN estrecha entre ambas facultades, partiendo de la base de que la VERDAD es el FIN ÚNICO del ser humano. No son caminos separados:
- La RAZÓN actúa como una HERRAMIENTA que prepara la mente para la fe ("entiendo para creer"), analizando la credibilidad de los signos divinos.
- A su vez, la FE funciona como una GUÍA superior que ilumina y perfecciona el entendimiento ("creo para entender"), permitiendo al hombre alcanzar certezas que por su propia finitud no podría desentrañar.
Fe-Razón: Colaboración estrecha. La razón ayuda a creer analizando los signos ("entiendo para creer") y la fe guía a la razón hacia la Verdad absoluta ("creo para entender").
2. La Teoría de la Iluminación
Agustín distingue entre el CONOCIMIENTO SENSIBLE (basado en los sentidos, que son mudables y pueden engañar) y el CONOCIMIENTO RACIONAL. Sostiene que la mente humana, al ser contingente, no puede generar por sí misma verdades absolutas. Utilizando la METÁFORA DEL SOL de Platón, explica que así como el ojo necesita la luz solar para ver los objetos, el alma necesita una luz espiritual proveniente de Dios. En este proceso, Dios realiza la ILUMINACIÓN para que podamos captar las VERDADES INMUTABLES que ya residen en nuestro interior.
Iluminación: Los sentidos fallan por ser mudables. Dios, como un Sol espiritual, realiza la Iluminación en nuestra alma para que captemos las verdades inmutables.
3. Superación del Escepticismo: "Si fallor sum"
Para combatir la duda radical de los ACADÉMICOS, Agustín desarrolla una crítica que busca un punto de apoyo inamovible. Plantea que incluso en el acto de errar existe una certeza absoluta: la CERTEZA DE LA PROPIA EXISTENCIA. La frase "si me engaño, existo" (si fallor sum) demuestra que el ERROR es, paradójicamente, una PRUEBA DE SER. Esta autoconciencia es la primera verdad necesaria frente a la cual el escepticismo fracasa.
Escepticismo: Se supera con el "si fallor sum" (si me engaño, existo). El error es la prueba irrefutable de que el sujeto existe; la duda se detiene ante la propia existencia.
4. El Eudemonismo Agustiniano y el "Absoluto"
Para Agustín, la felicidad no es una emoción pasajera, sino la BÚSQUEDA DE LA VERDAD. El CORAZÓN HUMANO posee una inquietud natural que no puede ser satisfecha por bienes temporales o finitos. Solo al poseer el ABSOLUTO (Dios) el hombre alcanza el reposo, ya que DIOS ES LA MEDIDA DE TODAS LAS VERDADES y el único Bien inmutable que puede colmar el deseo de infinito del alma.
Eudemonismo: La felicidad es la búsqueda de la Verdad. Como el hombre es finito, solo el Absoluto (Dios) puede saciar su inquietud natural de infinito.
5. Argumento Gnoseológico de la existencia de Dios
Este argumento postula que, si bien nuestra mente es finita y cambiante, en ella habitan VERDADES ETERNAS y necesarias (como las matemáticas). Como lo superior no puede ser causado por lo inferior, el hecho de que la VERDAD EXISTA de forma inmutable obliga a reconocer un fundamento que posea esas mismas características. Por tanto, DIOS ES LA BASE DE LA VERDAD; la existencia de leyes racionales absolutas es la CONSECUENCIA directa de que Dios es su origen y sustento.
Argumento Gnoseológico: La mente es finita pero conoce verdades eternas. Como lo superior no viene de lo inferior, la Verdad en nosotros demuestra que Dios existe como su base.
6. Las Ideas Modélicas
Inspirado en el mundo de las ideas platónico, Agustín las sitúa en la mente divina. Son las formas INMUTABLES y eternas que representan el SER auténtico de todas las cosas creadas. Son las IDEAS ESTABLECIDAS POR DIOS como arquetipos de la realidad. Dado que son anteriores y superiores a nosotros, la mente humana no debe intentar crearlas o modificarlas, sino que debe SOMETERSE a ellas con humildad racional.
Ideas Modélicas: Son arquetipos eternos en la mente divina. Son el SER auténtico de las cosas y la mente humana debe someterse a ellas, no crearlas.
II. Antropología y Filosofía de la Historia (Agustín)
7. El Problema del Mal Moral
Agustín defiende que, siendo Dios la suma bondad, el mal no puede ser una sustancia creada por Él. Define el mal como la AUSENCIA DE BIEN (privatio boni). El responsable del mal es el ser humano, quien a través de su LIBRE ALBEDRÍO y la AUTODETERMINACIÓN DE LA VOLUNTAD, decide libremente "apartarse" del Bien Supremo para volverse hacia bienes inferiores o egoístas.
El Mal Moral: El mal no es una sustancia, sino ausencia de bien. Su responsable es el hombre mediante su libre albedrío al alejarse del Bien Supremo.
8. Gracia y Libertad
Como consecuencia del PECADO ORIGINAL, la naturaleza humana quedó dañada, produciéndose una PÉRDIDA DE LIBERTAD moral (la capacidad de no pecar). El hombre experimenta una inclinación hacia el DISFRUTE DE LO INFERIOR (concupiscencia). Por este motivo, el ser humano no puede salvarse ni actuar rectamente por sus propias fuerzas; necesita obligatoriamente la AYUDA DIVINA o GRACIA DE DIOS para restaurar su voluntad y dirigirla de nuevo al Bien.
Gracia y Libertad: Tras el pecado original, la voluntad está "herida" (concupiscencia). El hombre no puede salvarse solo; necesita la Gracia (ayuda divina) para obrar bien.
9. Las Dos Ciudades
La historia de la humanidad se divide según la orientación del amor:
- La CIUDAD TERRENAL está formada por quienes viven bajo el AMOR PROPIO y el desprecio de Dios, buscando los valores del mundo (poder, placer) como FINES últimos.
- La CIUDAD DE DIOS está formada por quienes viven bajo el AMOR A DIOS y el desprecio de sí mismos, utilizando los bienes temporales solo como MEDIOS necesarios para alcanzar la paz eterna.
Las Dos Ciudades: Se dividen por el amor. La Terrenal ama el yo y usa el mundo como fin; la de Dios ama a Dios y usa el mundo como medio.
10. Filosofía de la Historia
Agustín ve la historia como una MEZCLA HISTÓRICA donde ambas ciudades conviven y se confunden en las instituciones humanas. El sentido de la historia es lineal y providencialista, culminando en el JUICIO FINAL. En ese momento se producirá la SEPARACIÓN definitiva de los ciudadanos, recibiendo la RECOMPENSA de la visión de Dios o el CASTIGO eterno según el amor que hayan cultivado.
Historia: Proceso lineal y providencialista. Es una mezcla histórica que termina en el Juicio Final con la separación definitiva y la recompensa/castigo eterno.
II. La Síntesis Tomista: Razón y las Cinco Vías
11. Autonomía de las Ciencias: Filosofía y Teología
Santo Tomás establece una distinción clara de dominios:
- La FILOSOFÍA se ocupa del MUNDO NATURAL, utiliza la RAZÓN como herramienta y su método es la ABSTRACCIÓN a partir de los datos sensibles.
- La TEOLOGÍA se ocupa de la realidad SOBRENATURAL, se fundamenta en la FE y recibe sus principios de la REVELACIÓN divina. Aunque distintas, la filosofía es la "sierva" que ayuda a sistematizar los contenidos de la fe.
Autonomía: La Filosofía usa la razón y la abstracción (mundo natural). La Teología usa la fe y la Revelación (mundo sobrenatural). Son ciencias distintas.
12. Armonía entre Fe y Razón (Tomás)
Sostiene que entre fe y razón existe una armonía necesaria porque ambas proceden de una FUENTE ÚNICA: Dios, creador de la inteligencia y autor de la Revelación. El ser humano es un SER RACIONAL y su razón es un reflejo de la sabiduría divina. Si se detecta un conflicto, se asume que ha habido un error en el razonamiento humano, exigiendo una REVISIÓN DE LA RAZÓN para ajustarse a la verdad revelada, que es infalible.
Armonía: No hay contradicción porque ambas vienen de Dios. Si la razón contradice a la fe, es que la razón ha cometido un error y debe ser revisada.
13. Diferencia Clave con Agustín
Tomás defiende la autosuficiencia racional en el ámbito natural. No hace falta iluminación divina directa para el conocimiento de las esencias; el intelecto humano puede conocerlas por sí solo mediante el proceso de abstracción a partir de los datos sensibles.
Diferencia con Agustín: Tomás defiende la autosuficiencia racional. No hace falta iluminación divina directa; el intelecto humano puede conocer esencias por sí solo mediante la abstracción.
III. Las Cinco Vías de Santo Tomás para Demostrar a Dios
A diferencia de los argumentos a priori de San Agustín (basados en la interioridad), las vías de Santo Tomás son a posteriori. Comienzan siempre en la EXPERIENCIA de las cosas sensibles y ascienden al principio inmutable.
14. La Primera Vía: El Movimiento
Bajo la clara INFLUENCIA DE ARISTÓTELES, Tomás argumenta que todo lo que se mueve es movido por otro. En el mundo sensible observamos movimiento. Dado que no se puede proceder al infinito en la serie de motores movidos (pues no habría un inicio del impulso), es necesario concluir que existe un PRIMER MOTOR INMÓVIL que origine todo movimiento sin ser movido por nada: DIOS.
1ª Vía (Movimiento): Todo lo que se mueve es movido por otro. Para evitar el infinito, debe existir un Primer Motor Inmóvil: Dios.
15. La Segunda Vía: Causa Eficiente
Todo objeto en el mundo es un efecto de una causa anterior, una CAUSA CAUSADA. Basándose en la IMPOSIBILIDAD DEL INFINITO en una serie de causas subordinadas (si quitamos la primera causa, desaparecen los efectos), se postula necesariamente la existencia de una CAUSA ÚLTIMA o Causa Primera que no sea causada por nadie: DIOS.
2ª Vía (Causalidad): Todo efecto tiene una causa. Como no hay cadena infinita de causas subordinadas, debe haber una Causa Primera Incausada: Dios.
16. La Tercera Vía: Contingencia
Los seres que observamos son seres que nacen y mueren, tienen POTENCIA DE SER y de no-ser (contingentes). Si todo fuera contingente, hubo un NO-SER PREVIO absoluto, y de la nada nada surge. Por lo tanto, para explicar la existencia de lo CONTINGENTE, debe haber un SER NECESARIO que exista por sí mismo y que haya dado el ser a todo lo demás.
3ª Vía (Contingencia): Las cosas pueden ser o no ser (contingentes). Para que algo exista ahora, debe haber un Ser Necesario por sí mismo: Dios.
17. La Cuarta Vía: Grados de Perfección
Al comparar a los seres, notamos que hay una MAYOR/MENOR PERFECCIÓN (unos son más bellos, buenos o verdaderos que otros). Estas cualidades son participadas; no pertenecen por esencia a los seres finitos. Esto exige un SER PERFECTO que posea las perfecciones en grado sumo y sea la CAUSA DE TODO LO VALIOSO que encontramos en el resto de los entes.
4ª Vía (Perfección): Hay grados de belleza y bondad. Esto exige un Ser Perfecto que sea la causa de todas las perfecciones que vemos de forma limitada.
18. La Quinta Vía: Orden del Cosmos
Se observa un ORDEN UNIVERSAL en el que incluso seres sin conocimiento actúan siempre por un fin (teleología), como si estuvieran dirigidos. El universo muestra una EVOLUCIÓN hacia una meta. Esto implica la existencia de una INTELIGENCIA SUPREMA que actúe como una GUÍA INTELIGENTE y ordenadora de la naturaleza: DIOS.
5ª Vía (Orden): El universo tiene orden y fin (teleología). Esto requiere una Inteligencia Suprema que dirija la naturaleza como un arquero a su flecha: Dios.
19. El Papel de la Experiencia en las Vías
El conocimiento humano parte de los sentidos (a posteriori). No podemos contemplar a Dios directamente; debemos ascender desde el mundo material mediante el razonamiento. Tomás subraya la IMPOSIBILIDAD DE CONTEMPLACIÓN INMEDIATA de Dios para el hombre mientras está unido a su cuerpo.
Experiencia: El conocimiento humano parte de los sentidos (a posteriori). No podemos contemplar a Dios directamente; debemos ascender desde el mundo material mediante el razonamiento.
20. Ética y Voluntad: Sócrates vs. Agustín
Agustín se distancia del intelectualismo moral de SÓCRATES, que atribuía el mal al desconocimiento. Para Agustín, el origen de la acción no es solo el CONOCIMIENTO, sino la VOLUNTAD. El pecado es una elección consciente de una voluntad debilitada. La justicia y la rectitud del Estado solo se alcanzan mediante la LIBERACIÓN DE OBSTÁCULOS internos (pasiones) y la correcta ordenación del amor, donde el hombre elige libremente el Bien.
Ética y Voluntad: Contra el intelectualismo de Sócrates, Agustín y Tomás resaltan la voluntad. No basta saber qué es el bien; el pecado es una elección libre de una voluntad debilitada.