Fundamentos de la Fe Cristiana: Biblia, Moral y Sacramentos

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La Sagrada Escritura: El Vínculo entre Dios y la Humanidad

El Antiguo Testamento representa la antigua alianza entre Yahvé y los judíos (conocido como Tanaj). Fue escrito originalmente en hebreo y consta de 39 libros que narran, entre otros temas, la creación del universo; su libro más conocido es el Génesis.

Por otro lado, el Nuevo Testamento establece la nueva alianza entre Jesús y sus seguidores, sentando las bases de la doctrina cristiana. Se sitúa cronológicamente después de Cristo (d.C.) y se compone de 27 libros canónicos, además de múltiples cartas o epístolas.

La Biblia se define como el conjunto de libros sagrados. Entre sus características principales destaca que no posee un punto de vista único, integrando la tradición judía (valiosa tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento). El conjunto de libros aceptados fue definido por la Iglesia Católica y se le denomina Canon.

Ética y Moral en la Vida Cristiana

Definiciones Fundamentales

  • Ética: Valores que rigen la conducta humana en determinadas situaciones.
  • Códigos éticos: Son parte esencial del crecimiento espiritual del individuo.
  • Moral: Se refiere a la relación entre Dios y el comportamiento ético.

En el ámbito de la religión, el ser humano no puede vivir sin ética ni moral, ya que estas son primordiales para la existencia humana. Los elementos que componen un acto moral son: el objeto, el fin y las circunstancias.

La Conciencia Humana

La conciencia es la voz interna que ayuda al individuo a darse cuenta del modo en que vive. Se divide en:

  • Conciencia moral: Juzga entre el bien y el mal.
  • Conciencia psicológica: Se encarga de observar la conducta.
  • Valoración de la conducta: Se manifiesta a través del juicio de valor.

Temporalmente, la conciencia actúa de tres formas:

  1. Anterior: Analiza el acto antes de realizarlo.
  2. Simultánea: Acompaña la realización del acto.
  3. Posterior: La conciencia se vuelve sobre el acto ya realizado.

Además, puede clasificarse como conciencia cierta (cuando no existe temor a equivocarse) o conciencia dudosa (cuando se dificulta la decisión por falta de motivos claros).

Las Virtudes y la Vida en Gracia

Virtudes Teologales

La virtud es una disposición habitual adquirida por el ejercicio repetido de actuar consciente y libremente en orden a la perfección. Las virtudes teologales son infundidas por Dios desde el bautismo:

  • Fe: Luz divina por la cual conocemos a Dios. Es un encuentro con Él; debe ser sencilla, vital, experiencial, objetiva y conlleva un compromiso.
  • Esperanza: Confianza en alcanzar la felicidad suprema y la posesión de Dios. Es eficaz, nos da ánimo y se manifiesta en nuestras peticiones.
  • Caridad: La virtud de amar. Se caracteriza por ser cierta, sólida, firme, nueva, fresca, bella y perpetua.

Estos son dones de Dios que requieren de nuestra colaboración libre y consciente; son un modo de vivir donde las tres virtudes actúan conjuntamente. Los principales obstáculos para estas virtudes son la presunción (esperar a Dios sin poner de nuestra parte) y el desaliento o desesperación.

Los Sacramentos y la Iglesia

Signos de la Gracia

Los sacramentos son signos visibles y eficaces de la gracia de Dios, instituidos por Cristo. Son administrados por obispos y sacerdotes. Se clasifican en:

  • Iniciación: Bautismo, Confirmación y Eucaristía.
  • Sanación: Penitencia (servicio) y Unción de los enfermos.
  • Servicio a la comunidad: Orden Sacerdotal y Matrimonio.

En su celebración, la forma es la bendición y la materia es la imposición de manos.

La Misión de la Iglesia

La Iglesia está constituida por todos los bautizados y fue fundada por Cristo. En el Evangelio se nos instruye sobre la misión: "Ni mochila para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón; porque el obrero es digno de su alimento".

Jesús advierte: "Tengan ustedes en cuenta que los estoy enviando como a ovejas en medio de lobos; así que sean prudentes como serpientes y sencillos como palomas".

Finalmente, se nos exhorta a la valentía: "Así que, no los teman, porque no hay nada encubierto que no haya de ser manifestado, ni nada oculto que no haya de saberse".

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